BMW S1000R y Kawasaki Z1000: dos naked de alto calibre e intenciones malévolas

 |  @sergioalvarez88  | 

En el EICMA de Milán se han presentado dos motos muy relevantes en la parte superior del segmento de naked deportivas. Se trata de las BMW S 1000 R y Kawasaki Z1000, dos agresivas naked de alto calibre e intenciones malévolas: ambas llevan un motor tetracilíndrico de litro y sus potencias son mayores que las de muchos compactos que circulan por las carreteras. Motos sólo aptas para pilotos expertos que sepan domar más de 150 CV sobre dos ruedas.

Cohetes sobre ruedas que pierden el carenado de sus hermanas deportivas para ofrecer una experiencia si cabe aún más auténtica y radical. Agarraos bien al manillar. En líneas generales, la BMW S 1000 R es una versión sin carenar de la radical deportiva S 1000 RR, mientras que la Kawasaki Z1000 es el máximo exponente de la familia Z de naked deportivas. Se posiciona bastante por encima de la equilibrada Kawasaki Z800 y es más extrema que la anterior Z1000 a la que reemplaza, hasta ahora la joya de la corona.

BMW S 1000 R

La hermana sin carenado de la BMW S 1000 RR retiene su chasis de aluminio, pero su diseño es bastante diferente con respecto a esta. El colín se rediseña y se orienta hacia arriba, y varios elementos de plástico se colocan junto al motor, creando aristas y formas intrincadas. En comparación con otros frontales de BMW, el de esta naked es relativamente convencional, con dos ópticas gemelas de rasgos afilados. Un tubo de escape sencillo asoma por el lateral derecho, sin un tamaño excesivo y próximo al suelo, en busca de un bajo centro de gravedad.

Emplea el motor de la BMW S 1000 RR, pero en lugar de sus mareantes 193 CV, modera su potencia a base de electrónica, desarrollando unos respetables 160 CV a 10.000 rpm y 110 Nm de par máximo a 9.500 rpm. La potencia se transmite a la rueda trasera por cadena, mediante una caja manual de seis relaciones. Con un peso en orden de marcha de 207 kg es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,1 segundos y consumir 5,6 l/100 km a 120 km/h constantes. Guarismos y sensaciones que dejan en ridículo a un Ferrari 458 Italia, sin ir más lejos.

Con dos discos de freno de 320 mm en el eje delantero, cuenta con ABS de serie y pinzas de alto rendimiento. Al igual que su hermana carenada, hace gala de varios modos de conducción: Rain, Road, Dynamic y Dynamic Pro. Además, tanto el control de tracción como el control de estabilidad son de serie, con suspensión adaptativa electrónica como guinda. Una máquina muy tecnológica que a pesar de ser más dócil que la S 1000 RR es de lo más agresivo del segmento, con permiso de la superlativa y lunática KTM 1290 Super Duke R.

Kawasaki Z1000

Recién renovada, la Kawasaki Z1000 es la heredera de una larguísima saga de naked de alto rendimiento, que se originaba en los años 70 con exactamente el mismo nombre. Pocos fabricantes pueden presumir de algo así. Al mismo tiempo, no deja de ser una carga que les obliga a superarse a sí mismos en cada renovación. Estéticamente, no hay moto más futurista en el mercado. Parece salida de una película de Transformers. Sus increíbles aristas y aspecto afilado dan la impresión a que se va a transformar en un robot de un momento a otro.

Especial mención merece el grupo óptico delantero, muy compacto y en una posición baja, que parece la cara del susodicho Transformer. El doble escape lateral a ambos lados de la moto es un guiño en clave futurista a las Kawa de antaño, un detalle compartido también por la Z800. El propulsor es una evolución de conocida tetracilíndrico de litro de Kawasaki. Ahora desarrolla 142 CV a 10.000 rpm y un cuantioso par de 111 Nm a 7.300 rpm. A pesar de ser menos potente, tiene el mismo par que la BMW S 1000 R y a un régimen más aprovechable. Un detalle muy a tener en cuenta.

La Kawasaki Z1000 también cuenta con un chasis de aluminio y elementos de la parte ciclo de la Ninja ZX-6R, como las horquillas. El equipo de frenado está firmado por Tokico, con pinzas monobloque de alto rendimiento. La electrónica no es tan clave en la Z1000, es una moto más sencilla en la que el ABS es opcional, y poco más. La instrumentación es 100% digital, eso sí. Su peso en orden de marcha es de 221 kg. Sencilla y sin compromisos, como nos gusta. En opción se dispone de un escape Akrapovic y otros interesantes accesorios de marca.

Fuente: Masmoto.net (1 y 2)
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  • kuimby

    Estéticamente me gusta mas la Z800 que esta Z1000.
    Si me pensara comprar una Naked……………Super Duke R.

  • Patek

    Una S1000R que tiene bien poco de BMW y mucho de streetfighter italojaponesa. A veces viene bien diversificar la oferta pero con personalidad, asumiendo riesgos.