CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Seguridad Vial

7 MIN

Los fallecidos en carretera aumentan en 2014 y te dirán que estos son los culpables, ¿quién asumirá responsabilidades?

Se veía venir. No hacía falta ser un adivino para pronosticar que los buenos datos en la siniestralidad en carretera que han animado a la Dirección General de Tráfico a salir sacando pecho en tantas ocasiones, en algún momento se ralentizarían o, lo que es peor, empezarían a transformarse en un repunte de los fallecidos por accidentes de tráfico. A estas alturas, los fallecidos en carretera han aumentado con respecto al año anterior. Un dato preocupante si tenemos en cuenta que durante la última década esta cifra no ha dejado de disminuir. Pero la pregunta que nos hacemos es la siguiente, ¿quién se responsabilizará de ello? ¿quién saldrá a dar la cara para asumir que quizás no estemos haciendo algo bien?

Hasta el día 5 de agosto se han producido 642 víctimas mortales, contabilizadas a menos de 24 horas, en nuestras carreteras. Son 17 más que las que se produjeron en el mismo periodo del año anterior. El último fin de semana de julio se saldó con 18 fallecidos y 48 heridos y agosto será un mes especialmente delicado, con un puente, el del festivo del día 15, y la Operación Retorno de las vacaciones veraniegas.

Las supuestas causas del aumento de los fallecidos

Sabemos que en las próximas semanas habrá diferentes cruces de acusaciones entre autoridades, principalmente la DGT; políticos, gobernando y en la oposición; y asociaciones de conductores y víctimas de accidentes de tráfico. Cada uno buscará la razón que satisfaga mejor

  • La culpa de todo la tendrá, como siempre, la Dirección General de Tráfico
  • La Dirección General de Tráfico dirá, como de costumbre, que la culpa es solo de los conductores
  • La culpa es del envejecimiento del parque automovilístico y de los coches antiguos. La crisis ha hecho que la media de edad de los coches en España aumente a 11,3 años.
  • El estado de las carreteras es precario. RACE advierte que la inversión en mantenimiento ha descendido en todas las administraciones implicadas, Diputaciones, Comunidades Autónomas y el propio Estado Español.
  • Los conductores nos hemos descuidado en el mantenimiento de nuestros coches. Los más pesimistas dicen que la inversión en mantenimiento y reparaciones se habría reducido un 70% en los últimos años.
  • La crisis y una mala gestión está haciendo que cada vez utilicemos menos las autopistas de peaje. Para evitarlas, muchos conductores utilizan carreteras secundarias, vías sin desdoblar que hoy por hoy son las responsables de los accidentes más graves.
  • Los conductores han viajado más este año que el anterior (la previsión de este verano es superar los 79 millones de desplazamientos).
  • La culpa es de los magrebíes que cada año atraviesan nuestro país para llegar a sus países de origen, la denominada operación Paso del Estrecho.
  • Hay más accidentes y más graves porque se consume más droga

María Seguí y Pere Navarro utilizaron las estadísticas para defender su gestión

La DGT ha convertido el descenso de las víctimas mortales en la prueba irrefutable de su buena gestión del tráfico. ¿Qué harán ahora? ¿Asumirán responsabilidades?

Las buenas cifras de los últimos años han sido el mejor aval de la gestión de las autoridades de tráfico. María Seguí tomó el testigo de su predecesor “manipulando” a su antojo los resultados que arrojan unas estadísticas a todas luces insuficientes. Insuficientes porque tan solo reflejan una parte – la más cruda – de la realidad, contabilizando únicamente los fallecidos en las 24 horas posteriores al accidente y sin tener en cuenta los heridos en los siniestros. Pero resulta que ahora la DGT no puede ni siquiera defenderse con esta métrica que ya ha empezado a desviarse de los buenos resultados de los años anteriores.

El esperpento llegó cuando María Seguí culpó del aumento de las víctimas mortales a repunte en el consumo de cannabis que se ha producido este año. Hay que ser realmente retorcido, y tener fe en la ignorancia de los receptores de tu mensaje, para hallar relacionar dos estadísticas inconexas como estas. El intentar hallar una conexión que justifique un mal resultado en las cuestiones más inverosímiles y completamente alejadas de la realidad es ya un clásico y estamos convencidos de que en los próximos meses habrá más sorpresas de este tipo.

Antes del nombramiento de Seguí, la estadísticas fueron el arma esgrimida una y otra vez por su predecesor, Pere Navarro Olivella, en sus siete años dirigiendo la DGT. Lo fueron sobre todo para justificar una de las medidas más drásticas que se hayan tomado en las últimas décadas, la implantación del carné por puntos.

¿Y quién es el verdadero culpable?

En un accidente generalmente intervienen bastantes factores, uno o varios desencadenantes y sobre todo otras cuestiones que hubieran podido evitarlo o atenuar sus consecuencias.

El problema sigue siendo que no entendemos que generalmente los accidentes de tráfico no se producen por un único factor, de ahí la dificultad para encontrar una relación directa, de tipo causa y efecto, que nos lleve a determinar una única razón por la que se produjo un siniestro mortal. De ahí la dificultad para extrapolarlo a los más de mil fallecidos que se producen cada año.

Es sencillo encontrar un patrón que determine que las salidas de vía son uno de los principales causantes de accidentes mortales en nuestro país. Y considerando únicamente este tipo de accidente podríamos enumerar un sinfín de causas y desencadenantes, desde el diseño de la carretera (guardarraíles, bandas sonoras, anchura del arcén…), hasta la seguridad activa de los automóviles modernos (detectores de somnolencia, asistente de cambio involuntario de carril…), pasando por la responsabilidad de los conductores (grado de atención, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas…).

Incluso podríamos hablar de cultura de la seguridad vial y de aptitudes al volante. Parece que la única forma de enseñar a los conductores es reprender su conducta mediante sanciones económicas y penales, cada vez más severas, por cierto. Voy a ser un poco demagogo en esta ocasión. Alemania tiene muchos tramos sin límite máximo de velocidad y Noruega y Suecia gozan de una vasta proporción de vías secundarias que durante buena parte del año permanecen completamente heladas y nevadas y en unas condiciones de visibilidad realmente precarias. Aún así, estos países presumen de uno de los índices de siniestralidad más bajos del mundo.

Hay que exigir responsabilidades a nuestros dirigentes y, sobre todo, cordura. Pero la responsabilidad en la seguridad vial empieza por uno mismo.

No es menos cierto que si la administración hubiera hecho lo suficiente por mantener en buen estado nuestras carreteras se hubieran evitado muchas víctimas mortales. También que muchos accidentes no se hubieran producido, o hubieran sido menos graves, si todos los conductores hubieran contado con vehículos de última generación, con avanzados sistemas de seguridad activa y pasiva, o al menos hubieran cuidado el mantenimiento de sus coches antiguos. Si todos hubiéramos evitado, en la medida de lo posible, las carreteras sin desdoblar y hubiéramos pagado esos peajes que siempre intentamos esquivar, también hubiéramos – como mínimo – reducido bastante la posibilidad de sufrir accidentes graves.

Solo espero que las autoridades no sigan esgrimiendo excusas absurdas y que las asociaciones de automovilistas también estén a la altura para hacer autocrítica de la situación de nuestras carreteras. Es un momento para reflexionar y para recordar que toda inversión es poca cuando estamos hablando de más de mil víctimas mortales al año, por no hablar de una cantidad desproporcionada de heridos, que en ocasiones sufren lesiones irreversibles, y que a menudo quedan fuera de las estadísticas oficiales.

En definitiva, exijamos la debida responsabilidad a nuestros dirigentes, pero no nos olvidemos de que la responsabilidad final de mantener nuestro coche en buen estado, conducir con todos los sentidos puestos en la carretera, evitar comportamientos peligrosos, y un largo etcétera, es solo responsabilidad nuestra, de los conductores.

Fuente: Dirección General de Tráfico En Diariomotor: La DGT mezcla la velocidad con el tocino. ¿Hay más accidentes porque se consume más droga?