Los fallecidos en carretera aumentan en 2014 y te dirán que estos son los culpables, ¿quién asumirá responsabilidades?

 |  @davidvillarreal  | 

Se veía venir. No hacía falta ser un adivino para pronosticar que los buenos datos en la siniestralidad en carretera que han animado a la Dirección General de Tráfico a salir sacando pecho en tantas ocasiones, en algún momento se ralentizarían o, lo que es peor, empezarían a transformarse en un repunte de los fallecidos por accidentes de tráfico. A estas alturas, los fallecidos en carretera han aumentado con respecto al año anterior. Un dato preocupante si tenemos en cuenta que durante la última década esta cifra no ha dejado de disminuir. Pero la pregunta que nos hacemos es la siguiente, ¿quién se responsabilizará de ello? ¿quién saldrá a dar la cara para asumir que quizás no estemos haciendo algo bien?

Hasta el día 5 de agosto se han producido 642 víctimas mortales, contabilizadas a menos de 24 horas, en nuestras carreteras. Son 17 más que las que se produjeron en el mismo periodo del año anterior. El último fin de semana de julio se saldó con 18 fallecidos y 48 heridos y agosto será un mes especialmente delicado, con un puente, el del festivo del día 15, y la Operación Retorno de las vacaciones veraniegas.

Las supuestas causas del aumento de los fallecidos

Sabemos que en las próximas semanas habrá diferentes cruces de acusaciones entre autoridades, principalmente la DGT; políticos, gobernando y en la oposición; y asociaciones de conductores y víctimas de accidentes de tráfico. Cada uno buscará la razón que satisfaga mejor

  • La culpa de todo la tendrá, como siempre, la Dirección General de Tráfico
  • La Dirección General de Tráfico dirá, como de costumbre, que la culpa es solo de los conductores
  • La culpa es del envejecimiento del parque automovilístico y de los coches antiguos. La crisis ha hecho que la media de edad de los coches en España aumente a 11,3 años.
  • El estado de las carreteras es precario. RACE advierte que la inversión en mantenimiento ha descendido en todas las administraciones implicadas, Diputaciones, Comunidades Autónomas y el propio Estado Español.
  • Los conductores nos hemos descuidado en el mantenimiento de nuestros coches. Los más pesimistas dicen que la inversión en mantenimiento y reparaciones se habría reducido un 70% en los últimos años.
  • La crisis y una mala gestión está haciendo que cada vez utilicemos menos las autopistas de peaje. Para evitarlas, muchos conductores utilizan carreteras secundarias, vías sin desdoblar que hoy por hoy son las responsables de los accidentes más graves.
  • Los conductores han viajado más este año que el anterior (la previsión de este verano es superar los 79 millones de desplazamientos).
  • La culpa es de los magrebíes que cada año atraviesan nuestro país para llegar a sus países de origen, la denominada operación Paso del Estrecho.
  • Hay más accidentes y más graves porque se consume más droga

María Seguí y Pere Navarro utilizaron las estadísticas para defender su gestión

La DGT ha convertido el descenso de las víctimas mortales en la prueba irrefutable de su buena gestión del tráfico. ¿Qué harán ahora? ¿Asumirán responsabilidades?

Las buenas cifras de los últimos años han sido el mejor aval de la gestión de las autoridades de tráfico. María Seguí tomó el testigo de su predecesor “manipulando” a su antojo los resultados que arrojan unas estadísticas a todas luces insuficientes. Insuficientes porque tan solo reflejan una parte – la más cruda – de la realidad, contabilizando únicamente los fallecidos en las 24 horas posteriores al accidente y sin tener en cuenta los heridos en los siniestros. Pero resulta que ahora la DGT no puede ni siquiera defenderse con esta métrica que ya ha empezado a desviarse de los buenos resultados de los años anteriores.

El esperpento llegó cuando María Seguí culpó del aumento de las víctimas mortales a repunte en el consumo de cannabis que se ha producido este año. Hay que ser realmente retorcido, y tener fe en la ignorancia de los receptores de tu mensaje, para hallar relacionar dos estadísticas inconexas como estas. El intentar hallar una conexión que justifique un mal resultado en las cuestiones más inverosímiles y completamente alejadas de la realidad es ya un clásico y estamos convencidos de que en los próximos meses habrá más sorpresas de este tipo.

Antes del nombramiento de Seguí, la estadísticas fueron el arma esgrimida una y otra vez por su predecesor, Pere Navarro Olivella, en sus siete años dirigiendo la DGT. Lo fueron sobre todo para justificar una de las medidas más drásticas que se hayan tomado en las últimas décadas, la implantación del carné por puntos.

¿Y quién es el verdadero culpable?

En un accidente generalmente intervienen bastantes factores, uno o varios desencadenantes y sobre todo otras cuestiones que hubieran podido evitarlo o atenuar sus consecuencias.

El problema sigue siendo que no entendemos que generalmente los accidentes de tráfico no se producen por un único factor, de ahí la dificultad para encontrar una relación directa, de tipo causa y efecto, que nos lleve a determinar una única razón por la que se produjo un siniestro mortal. De ahí la dificultad para extrapolarlo a los más de mil fallecidos que se producen cada año.

Es sencillo encontrar un patrón que determine que las salidas de vía son uno de los principales causantes de accidentes mortales en nuestro país. Y considerando únicamente este tipo de accidente podríamos enumerar un sinfín de causas y desencadenantes, desde el diseño de la carretera (guardarraíles, bandas sonoras, anchura del arcén…), hasta la seguridad activa de los automóviles modernos (detectores de somnolencia, asistente de cambio involuntario de carril…), pasando por la responsabilidad de los conductores (grado de atención, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas…).

Incluso podríamos hablar de cultura de la seguridad vial y de aptitudes al volante. Parece que la única forma de enseñar a los conductores es reprender su conducta mediante sanciones económicas y penales, cada vez más severas, por cierto. Voy a ser un poco demagogo en esta ocasión. Alemania tiene muchos tramos sin límite máximo de velocidad y Noruega y Suecia gozan de una vasta proporción de vías secundarias que durante buena parte del año permanecen completamente heladas y nevadas y en unas condiciones de visibilidad realmente precarias. Aún así, estos países presumen de uno de los índices de siniestralidad más bajos del mundo.

Hay que exigir responsabilidades a nuestros dirigentes y, sobre todo, cordura. Pero la responsabilidad en la seguridad vial empieza por uno mismo.

No es menos cierto que si la administración hubiera hecho lo suficiente por mantener en buen estado nuestras carreteras se hubieran evitado muchas víctimas mortales. También que muchos accidentes no se hubieran producido, o hubieran sido menos graves, si todos los conductores hubieran contado con vehículos de última generación, con avanzados sistemas de seguridad activa y pasiva, o al menos hubieran cuidado el mantenimiento de sus coches antiguos. Si todos hubiéramos evitado, en la medida de lo posible, las carreteras sin desdoblar y hubiéramos pagado esos peajes que siempre intentamos esquivar, también hubiéramos – como mínimo – reducido bastante la posibilidad de sufrir accidentes graves.

Solo espero que las autoridades no sigan esgrimiendo excusas absurdas y que las asociaciones de automovilistas también estén a la altura para hacer autocrítica de la situación de nuestras carreteras. Es un momento para reflexionar y para recordar que toda inversión es poca cuando estamos hablando de más de mil víctimas mortales al año, por no hablar de una cantidad desproporcionada de heridos, que en ocasiones sufren lesiones irreversibles, y que a menudo quedan fuera de las estadísticas oficiales.

En definitiva, exijamos la debida responsabilidad a nuestros dirigentes, pero no nos olvidemos de que la responsabilidad final de mantener nuestro coche en buen estado, conducir con todos los sentidos puestos en la carretera, evitar comportamientos peligrosos, y un largo etcétera, es solo responsabilidad nuestra, de los conductores.

Fuente: Dirección General de Tráfico
En Diariomotor: La DGT mezcla la velocidad con el tocino. ¿Hay más accidentes porque se consume más droga?

Lee a continuación: El peligro hacker es real, nuestros coches necesitan un antivirus

  • Gilo

    Gran artículo.

  • Iturralde G.

    La clave es, que cada vez que nos subamos en el coche, tengamos que arrancarlo en vez de con las llaves, con la tarjeta de crédito, así cada vez que arranquemos, zasca, 30 euritos menos, esto es bien sabido que acabaría con los accidentes de trafíco, la delincuencia y el hambre en el mundo.

    • Jose

      Una reflexión de primerísimo nivel, si señor !!!!!!!!

  • danielelegido

    Chapó por el artículo. Pura objetividad, así si da gusto leeros.

  • humberto

    Pues las principales causas ya las has puesto tú David. Personalmente, achaco los accidentes al pésimo estado de las carreteras y a la mala educación vial de los conductores. Esta mañana se me han cruzado dos motos en una rotonda saliendo por la izquierda, otro se saltó un stop…Y bueno, otro factor clave puede ser el mantenimiento del vehículo, pues la gente hace lo justito para tirar con el coche con el mínimo gasto posible.

    Yo, de momento, 0 accidentes en 4 años de carnet, pero algún que otro sustillo. Y reconozco que debo mejorar muchísimo, sobre todo en condiciones de lluvia. Recibí unas lecciones de mier** en la autoescuela.

  • XacTiu

    Esta claro que la culpa es del sistema. Y si se dan la palmadita en la espalda cuando se reducen las muertes y no dicen oye que se reducen las muertes… pero la gente también puede coger menos el coche, hace menos trayectos, viaja menos por placer…

    Son unos hipócritas. Esta demostrado que la velocidad no es la principal culpable de los accidentes de trafico, pero bien que han criminalizado la velocidad como si ir a 130 es de inconscientes, pero ellos bien que te cobran y no te quitan puntos… Que se nos persiga hasta la saciedad por la velocidad cuando otras conductas son mucho mas preocupantes y no se hace nada!

    Cuanta gente aun no sabe ni tomar una rotonda y eso no es denunciable?
    Cuanta gente no se pone el cinturón en su “pueblo” por que les parece una tontería?
    Cuanta gente va con un porrillo o incluso conduciendo con el?
    Cuanta gente sabe que cuando se adelante el intermitente no se deja en plan quita de en medio?

    Tenemos muchas cosas pendientes en seguridad vial y esta claro que no se va arreglar el tema por que vallamos todos respetando a rajatabla la velocidad marcada por el Estado.
    Pero cuantos en este país y en otros, no acaban pensando lo que nos cuenta la tele? Somos muy manipulables y lo saben. Hasta que no pensemos por nosotros mismos, esto seguirá siendo así. Pero si la DGT reconoce que la culpa no es de los conductores… Podríamos declararlo día de fiesta nacional.

    • Jose

      Malas noticias, la DGT jamás dirá que los accidentes no son culpa de los conductores, antes muerta….. Pero la realidad en muchísimos casos ( se reconozca o no, que va a ser que no ) nada tiene que ver con los conductores situaciones de peligro que se dan a diario. En un reciente estudio, se denunciaba el lamentable estado de conservación de la red viaria española desde que empezó esto de los “recortes” y/o “crisis”. Se estimaba que serían necesario unos 8 mil millones para poner a “tono” las carreteras, hecho que por supuesto no se va ha hacer. Habría que preguntarse ¿ este repunte de la accidentalidad no tendrá que ver algo con esta cuestión ?
      Estoy contigo en el tema de la velocidad. Es absolutamente impresentable como la han criminalizado, como su fuera un autentico demonio que hay que exterminar, y lo más grave es que el personal se lo ha creído ( evidentemente han puesto normas disuasorias para que así sea y de paso trincamos pasta a mansalva, que nos viene muy bien ) Todavía nadie a día de hoy me ha explicado POR QUÉ no hay masacres diarias en las Auto Bahn alemanas sin límite de velocidad.

      • Pobrecito hablador

        el mal estado de las carreteras no es una excusa. El conductor siempre debe ir atento al estado de la misma y adecuar su vvelocidadal mismo. Estamos demasiado acostumbrados a echar la culpa a otros. La mayoría de accidentes se producen por distracciones, velocidad, alcohol o drogas. Es un problema de educación no de inversiones.

        • Germán

          Exactamente. Se puede invertir en carreteras, en renovar el parque móvil, en inventar nuevos sistemas de seguridad activa y pasiva y todo lo que se pueda imaginar, pero el último responsable es EL CONDUCTOR. Porque si las carreteras no están perfectas, el clima no acompaña, hay tráfico denso, es de noche, el coche va justito de frenos porque no he cambiado las pastillas o llevo neumáticos de hace seis años, me están llamando por teléfono… Cualquier otra circunstancia que se pueda dar, el conductor debe PERCIBIR el peligro, aumentar las distancias, reducir la velocidad, etcétera, etcétera. Lo que España necesita es una gran inversión en reeducar a la población. Pero claro, así no se gana dinero, ¿verdad, María?

  • beltrixx

    A mí también me parece acertado el artículo. Da en el clavo en algunos puntos y lo encuentro muy objetivo.

    Como conductor estoy cansado de las típicas excusas que esgrimen para justificar las medidas que luego toman. Es incomprensible que hace 30 años, con vehículos mucho menos seguros que ahora, se pudiera circular a 120 Km/h por todas las autopistas y hoy día, escudándose en la polución o en el peligro del exceso de velocidad, haya innumerables tramos de 80 Km/h o peor, con velocidad variable. La C-32 en Catalunya es un buen ejemplo de esto último. Te vuelves loco intentando ir a la velocidad correcta (100 luego 120, luego 80 … luego 120…) tienes que estar constantemente mirando los paneles luminosos… ¿eso no provoca distracción? ¿no es más peligroso eso que ir todo el rato a 120 Km/h?

    También es cierto que el parque automovilístico se ha envejecido, pero este motivo no debería ser la principal causa de los accidentes. Se supone que la ITV sirve para asegurar que los vehículos están en condiciones de rodar por las carreteras, ¿no? eso sí, dado que hay tecnología de sobra para identificar a quien deliberadamente no la pasa, propongo multas ejemplares en este sentido.

    Otro punto que no se ha tocado en el artículo y que jamás he oído plantear públicamente : TODO EL MUNDO PUEDE OBTENER EL CARNÉ DE CONDUCIR. Hay gente que sube a examinarse 25 veces para, finalmente, obtener el permiso. ¿eso es normal? Yo creo que conducir requiere unas mínimas condiciones psicomotrices y hay gente que no las tiene ni las tendrá nunca, luego ¿cómo es posible que se les permita conducir? una vez oí a un profesor de autoescuela comentar -creo que en la tele- que una alumna, justo antes de una colisión, dejó las manos del volante para taparse la cara…no me parece una reacción muy normal. Por no comentar los conductores que van a 20 Km/h : nadie duda en criminalizar al que va a 145 Km/h, aunque la mayoría de las veces sea en autopista y tramos donde la vía es buena, pero nunca he visto poner una multa por velocidad anormalmente reducida (menos de la mitad de la velocidad de la vía), un concepto que cuando me saqué el carné hace 20 años aparecía en el libro de texto.

    En fin, es muy loable intentar conseguir el objetivo de las cero víctimas, pero sintiéndolo mucho, eso es imposible; es una quimera. ¿Cómo lo hacemos? ¿bajando la velocidad a 10 Km/h? No en vano se llaman “accidentes” sinó se llamarían “apropósitos”.

  • IGC

    No estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo. Desde mi punto de vista la causa del descenso de muertes fue la crisis: como la gente no tiene trabajo ni dinero para viajar apenas se desplazaba en coche. Ahora que comenzamos a superar la crisis, aumentan los desplazamientos y con ellos las muertes. No creo que las infraestructuras hayan mejorado ni empeorado mucho ni que los conductores conduzcan mejor o peor que antes. La edad del parque automovilístico tampoco me parece un factor reseñable: una persona que conduce bien suele viajar seguro en un vehículo viejo y en uno nuevo y existen vehículos con 10-15 años de antigüedad en muy buenas condiciones de rodaje. Otra cosa es que nos vendan que es imprescindible comprar coches nuevos si no queremos morir en la carretera cuando el motivo principal es alimentar a base de impuestos las arcas del estado.