Si este es el futuro del automóvil, paren, que yo me bajo

 |  @davidvillarreal  | 

Si tuviera que definirme de alguna forma, tened muy claro que no lo haría como un purista del automóvil de toda la vida, un escéptico que mire con reticencias a las tecnologías modernas. Es más, generalmente observo con mucha atención, pero también el escepticismo que me exige esta profesión, cualquier tecnología que me toca probar, incluso con la ilusión de creer que de verdad esas tecnologías pueden suponer todo un progreso para la movilidad. Jamás me veréis criticar al coche autónomo por poner en peligro a la conducción, aunque verdaderamente crea que ese peligro existe. Pero he de deciros que aquellos tiempos en los que el automóvil era el bien más preciado de cualquier persona han terminado. Y que los únicos culpables de que eso suceda somos nosotros, los clientes.

Me preocupa una industria de clones, de coches cortados bajo el mismo patrón, plataformas compartidas, que a priori deberían suponer ahorro. La realidad ya la conoces, el ahorro redundará única y exclusivamente en los márgenes de beneficio de las marcas. Resulta ingenuo pensar que el precio de un automóvil lo define el verdadero coste de su producción, aunque obviamente influya. Al final todo se basa en una serie de ecuaciones aritméticas, y en posicionar tu vehículo en cifras comparables a las de tus rivales.

Me preocupa que llegue un día en que los coches sean tan eficaces “conduciendo”, sin conductor, que no nos podamos permitir el lujo de dejar a un humano conducir. Por suerte, o por desgracia, para llegar a ese punto aún queda mucho. Me preocupa que nos subamos a un deportivo de pura cepa y tratemos de aprovechar cada minuto como si fuera el último, porque esa filosofía de automóvil, tal y como está planteada ahora mismo, tenga los días contados.

Tengo la enorme suerte de poder dedicarme a probar coches, y hablaros de ello. La suerte de que por mis manos pasen muchos coches, pequeños, grandes, modestos, lujosos, y deportivos. Y aún así a menudo tengo esa sensación, la de aprovechar al máximo el tiempo que tengo con ciertos productos por tener muy claro que quizás sea la última oportunidad que tenga de disfrutar de ciertos conceptos de automóvil. Deleitarme engranando marchas y disfrutando el sonido de un bóxer con un Cayman GT4 atmosférico, ¡y manual!, sabiendo que el próximo Cayman será turbo. Bajar tres marchas en un túnel y hacer rugir un Audi R8 V10 Plus para escuchar a uno de los últimos superdeportivos con motor de diez cilindros atmosférico.

Lo repetiré una vez más, los únicos culpables de que eso suceda somos nosotros. Para más detalle leer el siguiente artículo: “Salvemos a los cambios manuales. Aviso de spoiler: no podemos salvarlos“.

Vivimos un momento en el que existe tal variedad de modelos, estilos y precios, que el cliente puede tener serios problemas para elegir el coche que mejor se adapte a sus intereses. Una variedad de formatos que ha roto por completo la definición de segmentos tradicional que nos servía para encasillar a diferentes modelos. Berlinas con línea de coupé, SUV con línea de coupe, familiares con aspecto de SUV, SUV que no son SUV, son crossovers. Alguno se quejará de ello, basta ver los comentarios en muchas entradas de Diariomotor. Yo no. Creo que esa filosofía en el fondo es beneficiosa para el cliente. Fulanito tiene dos hijos pequeños y un coupé le resulta demasiado incómodo para ajustar las sillitas, pero sí se puede permitir un sedán de corte más deportivo, mal llamado coupé de cuatro puertas, porque no necesita demasiado espacio en las plazas traseras pero sí cuatro puertas. Un ejemplo como otro cualquiera de que la variedad acerca al cliente a su coche ideal.

Y aún así, con tal variedad de modelos y alternativas, todo hijo de vecino aspira a tener un SUV. Así son las cosas. Algunas marcas, las menos, pueden permitirse productos de nicho, hilar fino con productos que se salen de los segmentos habituales. Otras solo pueden apostar por el volumen, por el SUV, por el compacto (y a ser posible solo en cinco puertas, que es lo que compran más clientes). En este escenario vemos desaparecer productos sin que sus fabricantes nos ofrezcan un relevo generacional, coupés, compactos de tres puertas, auténticos todoterreno, berlinas de cuatro puertas…

El monovolumen quiso matar al sedán como el vehículo más demandado por una familia media española, pero el que verdaderamente está consiguiendo matarlo es el SUV.

De pronto nos hemos dado cuenta de que la movilidad urbana en coche ha dejado de ser sostenible. No nos podemos permitir la contaminación, en unos años los coches más potentes tendrán que recurrir a algún tipo de hibridación, los pocos que resistan estarán gravados con impuestos insostenibles y grandes limitaciones, por ejemplo, para acceder al centro de las grandes ciudades. Tu clásico tampoco se librará. ¿Culpa de nuestros gobernantes? Una vez más no. Es solo culpa nuestra.

Nos creímos que era sostenible que cualquier ciudadano acudiera al trabajo, o la universidad, en su coche privado, solo… Nos creímos que el diésel era la opción más limpia, y cuando vimos las orejas al lobo, en forma de restricciones al tráfico, encolerizamos. Tal vez debamos replantearnos que cientos de miles de ciudadanos acudan a la vez, a su trabajo, a la universidad, a comprar el pan, o a hacer un par de recados, en coche. Tal vez esa sea la única salvación que quede para seguir disfrutando de una de las actividades que más nos gusta, conducir.

Dicho lo cual, algunos seguiremos mirando con optimismo a esta industria, aunque difícilmente nos olvidemos de ese cliché, el de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y este artículo en ningún caso pretende convencerte de alguna verdad absoluta, nada más lejos de mi intención, sino llevarnos a reflexionar acerca de lo que está sucediendo. Una tarea a menudo infructuosa, pero no por ella menos necesaria, especialmente en estos tiempos en los que cada año, cada mes, y cada día, se presentan miles de avances que pretenden revolucionar nuestra vida.

En Diariomotor:

Lee a continuación: ¿Por qué Carlos Sainz es el piloto en activo más grande?

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  • Radical

    Bah, pues lo mismo sucedió a finales del siglo XIX supongo, cuando una loca llamada Mercedes hizo un “cacharro” raro de esos que rodaba por medio de un motor de combustión interna, un vehículo lento, incómodo y feo, muy feo y seguro que ineficiente y muy peligroso. “Si este es el futuro del transporte, yo me bajo, prefiero seguir con mis carros tirados de caballos y pasar de esos motores raros”, seguro que mucha gente de aquel tiempo habrá dicho eso o algo parecido.

    Es lo que hay, el coche autónomo es el futuro, y el ahorro de costes también.

  • almafuerte

    Excelente articulo que lleva a la refleccion. Creo que estamos perdiendo también el interés en conducir. No lo digo por mi, aunque tengo moto y coche automáticos y eso parece pecado para los puristas, amo conducir. Pero tengo un hijastro de 20 años que ni piensa en sacarse el carne. Ni el, ni su primo de la misma edad, ni la gran mayoría de sus amigos y compañeros de universidad. Simplemente de ven todas las pegas. Para ir a estudiar, y donde aparco? Para salir por la noche, lo mismo y además no pueden tomar una copa. Piensan en los gastos de seguro, mantenimiento y demás. Y como para mas INRI se trae a la novia a dormir a casa… Coche para que?.
    Lejos quedaron los tiempos de mi juventud cuando sacarse el carnet y tener el primer coche era ser hombre al fin. El mundo parecía mas pequeño y nada esta lejos. El coche era mas importante que cualquier novia y equiparable al mejor de los amigos. Era donde terminaba todo el dinero que ganábamos. Motivo de orgullo y llanto cuando no teníamos para agregarlo y llegaba el fin de semana. Eso ya no existe.
    Esta nueva generación si le sacan partido al transporte publico de una gran ciudad como Barcelona. Saben los horarios de trenes, metros y autobuses mejor que lo que estudian en la universidad y ven en el coche una atadura, un objeto cara de comprar y mantener que además los obliga a tener mas responsabilidad. Estas nuevas generaciones son las q disfrutaran de un coche autónomo, incluso si los lleva y luego vuelve a por ellos. Ahora existe, se llama taxi, pero es caro.

  • Miguel

    Los automóviles ya deberían ser parte de la historia.. no tiene sentido seguir usándolos para ir a trabajar, viajar, o trasladarse a lugares urbanizados es un desperdicio total de energía y aire limpio… yo creo que se deberían mejorar los sistemas de transporte publico en todo el mundo porque no tiene sentido tener 10000 o 100000 vehículos con 2 de sus 5 plazas ocupadas haciendo todos el mismo trayecto día a día. Yo creo que deberían guardarse para usos meramente recreativos y nada mas. Entre comprar un vehículo autónomo para llegar al trabajo en una autopista repleta de otros vehículos porque no simplemente usar un tren o algo que no dependa del trafico para llegar mas rápido y depender desde la estación de vehículos como el segwey

  • gdu

    Con la superpoblación de autos que tenemos, sumado a que el 99% de los accidentes son producidos por errores humanos no nos queda otra que dejar el mando de conducción a una computadora e ir de acompañantes.
    Muchas de los sistemas de seguridad activa simplemente salen de la idea de rescatar de una mala maniobra a un conductor.
    Hoy en día no es divertido manejar un auto con ESP, mi padre en el 80 tenía un Chevrolet Chevette (motor diesel 1.8 Isuzu de 60 cv y tracción trasera) y no sabes lo que nos divertíamos manejando con mis hermanos (mi hermano mayor en ese entonces tenía 16 años), realmente hacíamos maniobras dignas de raid con un auto de los más baratos y menos potentes del mercado. Llevar de costado un pobre Chevette en caminos sin asfaltar era una sensación que nunca más pudimos tener con ningún otro auto. Lo único que se le apareció fue un VW Beatle pero al tener todo el peso atrás no era capaz de hacer lo mismo. No digo que todo pasado fue mejor porque éramos unos anormales manejando así y más aún que era un auto con cero sistema de seguridad, pero hoy en día tenemos autos tracción delantera que de divertidos no tienen mucho digamos. Aceleran más y caminan más que el Chevette de los 80, pero disfrutar de un camino sin asfaltar no es lo suyo. Solo mi hermano mayor tienen un BMW pero a 50 km/h se le activa el ESP automáticamente, así que andar con el auto de cola, olvidate.

  • Niko

    Nosotros? Culpable nosotros? Eres un ignorante. Por tacharme de culpable por incluir al lector en el NOSOTROS en el que te refugias. En cualquier caso el culpable eres TÚ, habla por ti si te corroe sentimiento de culpa. La industria del automóvil , LAS INDUSTRIAS en general, son las que mandan. Y los medios de comunicación ósea TU, que con vuestras opiniones refuerzan sus decisiones economico/políticas para que los pobres e indecisos consumistas se decanten por la opción que más les conviene. CULPABLES NOSOTROS? Quien está día tras día lanzando estadísticas y pagando con dinerito estudios para “vendernos” que el coche autónomo es más seguro? YO? En no mucho tiempo veremos políticos presionados por la industria cambiar leyes que favorezcan los coches autónomos y penalicen al que conduce en modo ” manual” y será tachado de irresponsable e insensato. Y los medios pondrán de su parte resaltando noticias donde un hombre ha tenido un accidente por no poner el piloto automático. YO soy culpable? Soy INOCENTE.

  • Lo que puede ocurrir en un primer momento, cuando leemos el título del artículo y seguidamente vemos una unidad de Google, es que nos envuelva el desánimo. Aparte de esto, no es de mi agrado abordar un tema tan apasionante como este, en terminos de aquellos tiempos, porque eso solo es mirar al pasado.
    Quizas si sea significativo, que un nuevo constructor como Google, base su proyecto en la tecnologia y la situe en un plano tan superior a todo, que deje de lado al diseño porque hay que centrarse puramente en el software. Y aunque debo decir, que en terminos de diseño, es mas complejo simplificar las formas que compliarlas, igual Apple les podria mostrar como se hace eso.
    Por mi parte creo que, hasta ahora la historia del automovil nos ha dado muestras de ser tan dinámica, creativa e impresionante, que le debo mi creencia pese a los intereses creados, y miro como tú a esta industria de forma optimista. Sobre todo cuando veo esas imagenes de la evolución del 911 y pese al tiempo, no sabria decidir cual me gusta mas.