Hace 35 años, McLaren fabricó su primer monocasco de fibra de carbono (y no han vuelto a mirar atrás)

 |  @sergioalvarez88  | 

Hoy por hoy, damos por hecho que los superdeportivos modernos llevan un chasis monocasco de fibra de carbono. Es una opción idónea por su capacidad para combinar una gran ligereza con una rigidez sin igual. Sin ir más lejos, el monocasco de un coche como el McLaren P1 pesa menos de 100 kilogramos. Desde los 90 su uso se ha democratizado en el segmento, y ya comienza a verse en coches más “mundanos” como el BMW Serie 7 o el Alfa Romeo 4C. Lo quizá no supierais es que en vuestras pantallas tenéis al abuelo de todos ellos. Tiene 35 años.

Tecnología aeroespacial para los circuitos

A principios de los 80, sólo algunas empresas del sector aeroespacial comenzaban a jugar con la fibra de carbono.

Era el año 1979. John Barnard había estado trabajando en Estados Unidos en los Indy Car Series, creando carrocerías aerodinámicas con efecto suelo. Volvió a su Inglaterra natal y fue a hablar con su jefe, un tal Ron Dennis, que trabajaba para una empresa llamada McLaren. Esta escudería tenía pensado sorprender al mundo con un nuevo coche en la temporada 1981. John Barnard, a través de varios conocidos, se interesó entonces por los nuevos materiales compuestos que la industria aeroespacial estaba empezando a usar en la época.

Concretamente, la fibra de carbono. Tan dura como el acero, y mucho más ligera que el aluminio. Gracias a su gran resistencia, se podría construir un chasis robusto de menor tamaño – prácticamente de cualquier forma posible – dejando más margen al diseño aerodinámico. Cuando comunicó a British Aerospace su deseo de usar sus autoclaves para construir un chasis monocasco de fibra de carbono para un Fórmula 1, le miraron raro. Nadie había hecho un encargo similar nunca, y la empresa consideró que era un proyecto demasiado arriesgado.

Las primeras pruebas del monocasco revelaron una rigidez 2,5 veces superior a un chasis comparable de aluminio.

Fue en Salt Lake City – en Utah, Estados Unidos – donde a través de un contacto profesional, contactó con una empresa llamada Hercules Aerospace. Esta empresa llevaba años trabajando para el Ejército de los Estados Unidos, y estaba especializada en la fabricación de motores de alta potencia para armamento militar: fabricaban los propulsores de misiles capaces de destruir países enteros. Su departamento de investigación y desarrollo ya llevaba años experimentando con la fibra de carbono.

Cuando Barnard les contó su idea, tal fue su entusiasmo que dos días después el británico estaba volando a Utah con varios planos y un modelo a escala 1:3 del nuevo MP4/1, facturado en la bodega. Poco después, un gran paquete llegó a Woking: el primer chasis monocasco del McLaren MP4/1, construido íntegramente en fibra de carbono. Las primeras pruebas revelaron una rigidez 2,5 veces superior a un chasis comparable de aluminio, con un peso idéntico. Estas cifras que asombraron al propio Ron Dennis y a toda la escudería McLaren.

Con un grosor adecuado para el monocasco, el resultado fue un Fórmula 1 un 30% más ligero que el McLaren F30, y dotado con un chasis aún más rígido.

El accidente a 250 km/h que convenció a los escépticos

Aún había escépticos. Muchos no creían en la fibra de carbono, que veían como una tecnología demasiado novedosa. De hecho, pensaban que el coche se desintegraría en una nube de polvo ante el primer accidente, y que no sería nada competitivo en carrera. La victoria del MP4/1 en el Gran Premio de Inglaterra en Silverstone callaron a los críticos que dudaban del rendimiento del monoplaza. Pero muchos aún dudaban de la seguridad del coche en caso de accidente. Un accidente a 250 km/h puso el punto final a la discusión.

Desde 1981, McLaren no ha vuelto a fabricar un vehículo sin un chasis monocasco de fibra de carbono.

Un piloto probado de McLaren estaba testando el coche en las prácticas de Monza. Tomó mal una curva y se salió del asfalto a 250 km/h, estrellándose contra las barreras. El coche se desintegró en una bola de fuego y polvo. Cuando el polvo se disipó y las cámaras pudieron ver el resultado del accidente, sólo el monocasco del Fórmula 1 estaba intacto, del cual el piloto salió por su propio pie. Absolutamente nadie volvió a criticar la tecnología, y pocos años después todos los Fórmula 1 tenían chasis parecidos.

McLaren no ha vuelto a fabricar un vehículo sin monocasco de fibra de carbono desde entonces. El McLaren F1 fue el primer vehículo de calle fabricado por McLaren en montar un monocasco de fibra de carbono, en 1992. Incluso el McLaren 540C lleva un monocasco MonoCell II, muy similar al del resto de integrantes de las Sports Series.

Fuente: Black Flag
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