Prueba del Mazda 3 1.5 SKYACTIV-D 105 CV: ¿Puede un diésel convencer a todos los públicos?

 |  @ClaveroD  | 

Ya sabemos que Mazda nada contracorriente a la hora de diseñar motores con la tecnología SKYACTIV, y hoy probamos otra de esas iniciativas que ha emprendido Mazda para hacer que un sencillo motor diésel de 1,5 litros sea tan válido para enamorados del diésel como para fanáticos del gasolina. Tras incorporarse a los Mazda 2 y Mazda CX-3, probamos el nuevo motor 1.5 SKYACTIV-D de 105 CV en el Mazda 3. Lo hemos probado, analizado y puesto contra las cuerdas y éstas han sido nuestras conclusiones.

Navegar contracorriente tiene sus ventajas, pero sin lugar a dudas es una filosofía sumamente arriesgada. Así, en la actualidad Mazda es la viva encarnación de hacer las cosas de forma diferente para ofrecer un mismo resultado, una filosofía técnica que aplica a sus productos, y especialmente a sus motores. Mientras toda la industria automovilística apuesta por el downsizing en los motores gasolina, ellos invierten más para mejorar los atmosféricos. Del mismo modo, si la tendencia en los diésel es reducir sus emisiones a base de motores cada vez más complejos y tecnológicos, en Mazda han tomado un camino muy interesante que habla de bajas relaciones de compresión, mucha optimización y el cumplimiento de las normativas anticontaminación más exigentes sin requerir ningún tipo de sistema NOx-Trap o SCR con AdBlue para neutralizar las tan de moda emisiones NOx.

¿Cómo ha diseñado Mazda su motor 1.5 SKYACTIV D?

El motor 1.5 SKYACTIV-D cumple la Euro 6 sin necesitar complejos y caros sistemas anticontaminación

Pero centrémonos en el 1.5 SKYACTIV-D. Este motor es uno de los grandes esperados en la gama Mazda 3, ya que por su potencia de 105 CV y un consumo homologado de 3,8 l/100 Km (NEDC), es una opción segura a la hora de comprar un coche por su relación precio/consumos/prestaciones. Este nuevo motor pretende hacerse con un 25% de las ventas del Mazda 3, estando otro 25% repartido en el motor 2.2 SKYACTIV-D de 150 CV y el 50% restante en la versión gasolina 1.5 y 2.0 SKYACTIV-G. Aunque Mazda refuerza con creces su oferta diésel con la llegada de este nuevo motor, la tendencia del mercado sigue revelando una mayor predilección por los motores gasolina.

A nivel de diseño, el motor 1.5 SKYACTIV-D de 105 CV destaca por ofrecer una muy baja relación de compresión, 14,8 a 1 (la más baja del mercado), un sistema de EGR de doble etapa, el uso de un turbocompresor de geometría variable con sensor de velocidad de los gases de admisión y un sistema anticontaminación que prescinde de cualquier elemento destinado a eliminar los NOx. El objetivo de Mazda con todos estos elementos es bajar la temperatura de combustión lo máximo posible, consiguiendo así reducir las pérdidas por calor, y del mismo modo evitando así la formación de los NOx.

Su funcionamiento se aleja de lo que estamos acostumbrados a un diésel, y eso es un valor añadido

Pero las mejoras de este diseño no acaban ahí, y es que el motor 1.5 SKYACTIV-D de 105 CV destaca también por ofrecer un margen de uso bastante amplio para lo que se espera de un diésel con un régimen de trabajo que estira hasta las 5.700 rpm y un especial cuidado por limitar las vibraciones y asperezas propias de un motor turbodiésel. El confort de uso es un punto donde Mazda ha puesto especial interés, y para ello ha diseñado el sistema “Natural Sound Smoother” que consiste en un bulón específico para los pistones que consigue amortiguar las vibraciones hasta 3,5 kHz. Sin poder saber a ciencia a cierta cuán eficaz es el sistema, lo cierto es que la suavidad y ausencia de vibraciones es bastante notable, permitiendo así deshacerse de todos esas desventajas que ofrece un motor diésel común cuando quiere convencer a un asiduo a motores gasolina.

No todo iban a ser ventajas, y es que quizás la progresividad de este motor diésel es lo que muchos usuarios acostumbrados a motores diésel no entenderán. Me explico. Salvando las distancias, este motor diésel es lo más parecido que he conducido a un motor gasolina atmosférico. No ofrece una entrega de par explosiva, su cifra de hecho es de 270 Nm, lo que lo convierten en un motor elástico y que cumple, pero que en ningún momento hace muestra de excesivo carácter. Los que necesiten mayor contundencia en las respuestas deberán optar por el bloque de 2.2 litros y 150 CV, un paso importante, pero que sólo será necesario para aquellos que de verdad busquen un motor mucho más rápido y enérgico. De existir un bloque de 120 CV basado en el 1.5 SKYACTIV-D, sería fácil convencer al 90% de los clientes que buscan un Mazda 3 diésel.

El Mazda 3 1.5 SKYACTIV-D 105 CV en marcha

Tras conocer qué ofrece este motor y qué no podemos esperar de él, es buen momento de arrancar y poner rumbo a la ruta que nos ha preparado Mazda para analizar qué tal va esta mecánica alimentada por gasóleo. Hablamos de un recorrido de más de 100 kilómetros que alterna todo tipo de escenarios y donde no se ha buscado ofrecer los mejores consumos, más bien todo lo contrario al realizar numerosas paradas y cambios de dirección.

Para los acostumbrados a un motor diésel, lo primero que se hace notar es la baja sonoridad y prácticamente nula aparición de vibraciones. Es un motor silencioso, no se nota en frío, y aún menos en caliente. Esta prueba la realicé a los mandos de un Mazda 3 SportSedán con cambio manual de 6 relaciones. Los desarrollos del cambio son largos, pero el selector tiene unos recorridos correctos y la elasticidad del motor te permite no tener que tirar del cambio para recuperar revoluciones si viajas a muy bajas vueltas. El Mazda 3 se muestra como un coche ágil, por lo menos al mover a dos ocupantes y un equipaje de dos maletas de mano. Los 105 CV de este motor cumplen en el grueso de las situaciones, viéndose únicamente insuficientes en el caso de mover a más pasajeros o mucho más equipaje.

Tanto en ciudad como en carretera de montaña la respuesta del motor 1.5 SKYACTIV-D es noble y nunca ofrece esa patada propia de los motores turbodiésel, todo sucede de forma más sosegada aunque no por ello hablamos de un motor lento o con lag. Los consumos han sido bastante justos en los diferentes escenarios, obteniendo de media 4,5 l/100 km – lejos de los 3,8 l/100 Km homologados -, pero siendo a la postre unos registros bastante decentes para el uso realizado.

Precios del Mazda 3 con motor 1.5 SKYACTIV-D de 105 CV

El nuevo motor 1.5 SKYACTIV-D de 105 CV está disponible en las carrocerías Mazda 3 5 puertas y Mazda 3 SportSedán. Los precios de lanzamiento de este nuevo propulsor gozan de una campaña promocional que hacen que el Mazda 3 1.5 SKYACTIV-D 105 CV con cambio manual de 6 relaciones y acabado Style esté disponible desde 18.575 euros. Además, existe un campaña de financiación que incluye 5 años de garantía y 5 años de mantenimiento gratuito de serie.

En Diariomotor:

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El El Mazda 3 es un compacto de cinco puertas moderno que acaba de renovarse por completo, con proporciones similares a las de un Volkswagen Golf.

  • Leonmafioso

    Ok… por lo que puedo leer ese vehiculo si le aumentaran la potencia seria bastante mejor, ya que a mi parecer tiene mucho más margen para aumentarle la potencia. Quizá sea por la baja compresion que alcanza. Mazda ha creado algo parecido a lo que hacian algunas compañias en la competicion, usar el motor más grande posible pero que tenga solamente la potencia necesaria para que dure.

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