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WRC

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El legado McRae sigue más vivo que nunca

Iván Fernández | 26 Mar 2016
jimmy-max-mcrae-rally-2016-mitsubishi
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En el mes de septiembre de 2017 hará una década del fallecimiento de Colin McRae en un accidente de helicóptero. El escocés se marchaba dejando ‘huérfanos’ a muchos aficionados al mundo de los rallyes que crecieron viendo al siempre espectacular Campeón del Mundo de 1995. Nacido en una familia adicta al olor de la gasolina y la competición, Jimmy pronto transmitió su pasión por los rallyes a sus hijos, Alister y Colin. Ahora parece que el futuro en la disciplina del apellido McRae está asegurado por las nuevas generaciones.

En la foto lo podéis ver junto al abuelo, Max McRae, hijo de Alister ya hace sus primeros pinitos al volante de un coche de rallyes, en concreto probando un Mitsubishi Lancer Evo 8. A sus 11 años arrasa en las carreras de Karting en Australia, país al que se mudaron desde la etapa en la que el pequeño de los dos hermanos competía en el APRC (Asia-Pacifico) y que se ha prolongado ahora que Alister compite también en el Campeonato de Rallyes de China.

A pesar de no tener obviamente edad para conducir, en Gran Bretaña ya le han ofrecido competir en algunos eventos junior hasta que cumplas los 17 años y por tanto tenga edad suficiente para competir en rallyes. Precisamente, no fue hasta esa edad que Colin o Alister se pusieran por primera vez al volante de un coche, por lo que en el caso de Max, parece que el proceso se ha adelantado. No todo el mundo nace teniendo un abuelo cinco veces campeón británico de rallyes, un tío Campeón del Mundo del WRC y un padre también campeón del RACMSA British Rally Championship.

Sin embargo, no es el único proyecto de Alister. Entre sus numerosos frentes abiertos, el menor de los McRae está apadrinando a un australiano de 13 años llamado Sean Bolger que ya desenvuelve con soltura al volante de un proto de rallyes. La generación del videojuego ya está aquí. Si son capaces de repetir en sus casas, en simuladores en miniatura, el mismo tramo a ritmo de infarto, manejar un cambio secuencial como si los hubiera acompañado desde el nacimiento o aprender antes a hacer el punta-tacón que a resolver raíces cuadradas, ¿qué se les puede resistir? Tal vez tengamos en Max Vatanen o Sean Bolger los grandes rivales de Kalle Rovanperä por el título mundial de dentro de 10 años. Tal vez.