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La GP2 Series y los graves problemas de ascensión

Àlex Garcia | 11 Dic 2016
Salida GP2 Sepang 2016
Salida GP2 Sepang 2016

A lo largo de los últimos años, la GP2 ha adolecido un mal endémico -aunque no solo suyo- de no ayudar en exceso a que sus pilotos más talentosos suban a la categoría reina. De hecho, Romain Grosjean es el último campeón de la GP2 que estuvo en la Fórmula 1 a tiempo completo el año tras ganar en la categoría de plata. Es un dato interesante que paladear, puesto que demuestra que en años recientes, ganar este campeonato no ha sido demasiada garantía de nada. En realidad, podemos ir más allá y decir que "solo" ocho pilotos de la parrilla de Fórmula 1 2016 finalizaron un año en la GP2 entre los tres primeros y para 2017 hay confirmados seis.

¿Qué le pasa entonces a la GP2? Simple y llanamente, es un campeonato que está haciendo bien su trabajo para permitir que los pilotos se fogueen, aprendan y consigan experiencia suficiente como para ser talentos válidos para la Fórmula 1... pero los equipos no fichan tan a menudo a los líderes de esta competición para meterse en la Fórmula 1 y en su lugar se está yendo a buscar a los talentos de la Fórmula 3, como lo evidencia la llegada de Max Verstappen, Esteban Ocon -aunque el francés había competido ya en el DTM este año- y Lance Stroll la próxima temporada.

También hay otra lectura, esa que dice que hace varios años que la Fórmula 1 está en situación de overbookingcon muchos veteranos y pocos espacios para los pilotos que suben con energía. Esto genera situaciones como la de Jolyon Palmer, campeón en 2014 que tuvo que estar un año entero como probador y reserva de Lotus antes de poder subirse al Renault en 2016... y de bien poco le fue. También es un ejemplo Stoffel Vandoorne, campeón de la GP2 en 2015 que tuvo que pasar un año bisiesto en la Super Fórmula mientras hacía tiempo para que quedara un volante libre en McLaren.

Puede que sea eso exactamente lo que le acabe sucediendo a Pierre Gasly tras ganar la GP2 este 2016 y no tener -a priori- volante en la Fórmula 1 en 2017. Aunque aún quedan un par de sitios disponibles, la lógica dice que el galo deberá quedarse con las ganas y emigrar a Japón si quiere seguir corriendo y no quedarse a pie. Pero no es el único, puesto que varios pilotos acaban entrando en una dinámica de estar tres, cuatro o cinco años en este campeonato antes de dirigirse a otros destinos, sea la Fórmula 1 o no. Otros duran menos pero no le ven a su carrera el futuro seguramente merecido.

Antonio Giovinazzi, subcampeón en su debut en la categoría -¡como el propio Vandoorne!- parece más cercano al mundo de la resistencia que a la Fórmula 1 y aún tendrá que dar las gracias a Jagonya Ayam por su apoyo, Sergey Sirotkin lleva dos años siendo tercero -igual que Jules Bianchi- y a pesar de ser piloto de Renault y tener el apoyo del banco ruso SMP no acaba de encontrar hueco en la categoría reina. Mientras tanto, gente como Raffaele Marciello, Alex Lynn o Mitch Evans vuelven la cabeza hacia el sufrido mundo de la resistencia... que a este paso va a acabar también saturado.

¿Desde cuando es la GP2 un vivero para el WEC y sus categorías afiliadas? A priori este papel le corresponde a la Fórmula V8 3.5 -World Series de nuevo en 2017- pero la preparación en el campeonato que acompaña a la Fórmula 1 es objetivamente mejor, lo que hace que rescatar a pilotos de allí sea un prospecto atractivo. Todo esto nos deja a gente como Jordan King o Nobuharu Matsushita como máximos exponentes del contingente de GP2 para el año que viene y para la Fórmula 1 del futuro. Competidores con talento, desde luego, pero que no han destacado tanto como algunos de sus rivales y ven como al final su posible llegada a la Fórmula 1 va atada más al dinero y los apoyos que tienen que al rendimiento.

Casi parecería que para la Fórmula 1, estar en la GP2 es suficiente independientemente de los resultados, siempre y cuando la cartera sea lo suficientemente abultada. Para 2017, de momento ya hay confirmados pilotos de altos vuelos como Charles Leclerc y Antonio Fuoco de la Ferrari Driver Academy con Prema y Sérgio Sette Câmara del Red Bull Junior Team con MP Motorsport, además de Gustav Malja con Racing Engineering. Teniendo esto en cuenta, es posible que haya alguna esperanza para que la tendencia se vaya revirtiendo. Aunque para ello, que nadie lo dude, hará falta que los veteranos dejen espacio en la Fórmula 1 y la situación económica mejore para dar preferencia al talento por delante de la cartera.