Al borde de la desaparición: el Global RallyCross Championship destapa todos sus problemas

 |  @fernischumi  | 

Aunque me gustaría decir que me sorprende, lo cierto es que el futuro nada halagüeño del Global RallyCross Championship parecía una premonición del final al que están abocadas las series norteamericanas. Tras el anuncio de que el GRC visitaría Europa con motivo de su última cita, concretamente una doble prueba en Lydden Hill, el circuito británico desaparecía del calendario y hacia saltar todas las alarmas acerca de la continuidad del campeonato.

Sería finalmente Jalopnik la que realizaría una labor de investigación excelente que ha llevado a destapar el delicado estado de salud del GRC que motivó principalmente la salida de los equipos oficiales que competían en él hasta la temporada pasada. Mientras que Olsbergs MSE se centrará en el World RX con su nuevo Ford Fiesta ST Supercar y el apoyo de la firma de Detroit, Subaru y Volkswagen ya han mostrado su compromiso con el ARX, el campeonato de rallycross americano creado por IMG, promotor del World RX.

A falta de confirmación oficial, muchas son las voces que han asegurado que no habrá temporada 2018 del Global RallyCross Championship y, por tanto, no habrá estreno de campeonato eléctrico, ni de la nueva Golden Class o del campeonato monomarca con unos Polaris que ya estaban rodando en circuito para acelerar su puesta a punto. Las razones son numerosas y entre ellas, el presunto impago de los organizadores del campeonato a algunos de los circuitos en los que se han disputado carreras (Belle Isle, Rockcliffe Flying Club y Thompson Speedway Motorsports Park en Connecticut).

Centrados únicamente en las carreras virtuales, a través de iRacing, no ha habido más anuncios oficiales del GRC durante las últimas semanas, e incluso en la página web, la sección reservada al calendario arroja una página en blanco que no deja de anunciar que algo no marcha como se esperaba. Serían los responsables del Lancaster National Speedway & Dragway los primeros en anunciar abiertamente que no habrá competición esta temporada y que ellos, designados como la primera carrera del año, devolverán todo el dinero a las personas que hayan comprado de forma previa las entradas

Lo cierto es que Colin Dyne, gerente del campeonato habría también eludido algunos pagos a los principales pilotos de las series, con Volkswagen afirmando que Scott Speed era uno de ellos junto a Steve Arpin. Subaru, amenazado por emprender acciones legales contra ellos por incumplimiento de acuerdo verbal y por conducta ilícita contra los intereses del GRC (lo culpa de ser el instigador que también fomentó la salida de Volkswagen), confirmaba que al igual que resto de equipos oficiales, pidió garantías de cara a la temporada 2018, y que el anuncio de la alineación de pilotos que competiría esta temporada no era vinculante. Todo ello en una vorágine de demandas e incluso amenazas. Todo un culebrón.

Vía | Jalopnik

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  • Ferran Pistola

    Serie que coge iRacing, serie que se va a m**rda. Curioso.