En la IndyCar existen dos decoraciones icónicas que involucran el color amarillo, debido a la relación con el patrocinio, una es la asociada a Penzoil y la otra a DHL y justamente Álex Palou ha tenido la ocasión de lucirla en su transitar hacia su tercer y cuarto título. Ahora, desde Chip Ganassi Racing han presentado una librea actualizada donde el amarillo destaca aún más, en tanto DHL anunció que estará presente en más de la mitad de las 18 fechas que conforman la temporada, incluyendo las 500 Millas de Indianápolis, la cita estelar que también conquistó Palou el año pasado, representando además su primera victoria en un circuito ovalado.
En aras de dejar atrás lo acontecido en tribunales, donde el piloto español perdió la demanda que introdujo Zak Brown por incumplimiento de contrato, tanto Palou como Ganassi se han inclinado por enfocarse en la defensa del título y en seguir ganando carreras para cumplir con lo establecido por la justicia. En tal sentido, se presentó la decoración actualizada, si bien el diseño clásico de predominio amarillo con detalles en rojo se mantiene, es evidente que este monoplaza de 2026 ostenta un diseño muy particular puesto que el rojo apenas es visible en los bordes de la carrocería, arriba de la tapa del motor y también en el alerón trasero. Anteriormente, el rojo ocupaba buena parte de la zona delantera realizando la transición al amarillo luego de la cabina.
Para Palou resultó un gran negocio heredar el patrocinio de DHL, empresa que buscaba una asociación ganadora tras desembarcar en Andretti Autosport en 2010 y justamente coincidir con el mejor época de Ryan Hunter-Reay, quien alcanzó el título en el 2012 y la victoria en las 500 Millas de Indianápolis de 2014. Tras salir el piloto del equipo en el 2021, su coche fue asignado a Romain Grosjean, pero tras una disputa interna entre el piloto francés y Michael Andretti, el patrocinio de DHL se trasladó a Chip Ganassi Racing para apoyar a Álex Palou a partir de 2023, situación que elevó de nuevo la popularidad de la empresa de envíos como símbolo de la IndyCar. Se espera entonces que otra vez el coche número 10 sea un referente en las pistas para beneplácito de todos los involucrados en la operación.







