El Gran Premio de Japón volvió a ser un fin de semana difícil para Aston Martin, pero al menos consiguieron completar su primera carrera de domingo de esta temporada después de que en China y Australia tuvieran que abandonar con ambos monoplazas. Fue aun así todo un reto, ya que, aunque el equipo y Honda tuvieron semana y media para tratar de trabajar lo máximo posible en reducir las vibraciones, estas se siguieron dando, tal y como evidenciaron los gestos del propio Fernando Alonso durante la carrera de este pasado domingo en Suzuka.
Al asturiano se le volvió a ver haciendo el gesto de soltar la mano del volante, en este caso frotándose las piernas, seguramente buscando recuperar la circulación en sus extremidades tal y como ya sucedió también en Shanghái. Para entonces el asturiano ya había confirmado que habían tenido durante un momento esperanzas tras los entrenamientos libres del viernes de que las vibraciones pudieran haberse disipado, sin embargo, en la jornada del sábado regresaron, no confirmando a qué se debió esta situación.
Con el paso de las horas se ha podido saber que esta atenuación de las vibraciones en la jornada del viernes estuvo aparentemente relacionada con la introducción de un nuevo elemento por parte de Aston Martin en la columna de la dirección del AMR26, sin embargo, de cara a la clasificación esta pieza se retiró, lo que supuso precisamente que esas vibraciones volvieron a afectar a los monoplazas ya desde la jornada del sábado.
Fue el propio Mike Krack, jefe de operaciones de la escudería con sede en Silverstone, el que se encargaría de confirmar que habían aplicado algunas medidas correctivas durante las sesiones de prácticas (en el caso de Alonso sólo pudo probarlas en la FP2 del viernes ya que llegó tarde tras su paternidad), pero que finalmente no “pudimos usarlo en carrera”, sin llegar en este caso a aclarar si esto se debía a motivos de homologación o si se debía a que este elemento podría afectar a la propia fiabilidad del Aston Martin: «Eran piezas nuevas, así que decidimos no usarlas en la carrera, pero creo que tienen potencial».
De esta manera, todo apunta que, con un mes por delante para realizar todos los ajustes pertinentes, Aston Martin tendrá lista la pieza ya definitiva para emplearla en Miami, ya en mayo, circuito en el que gran parte de la parrilla espera dar un paso adelante después de un duro comienzo de normativa para prácticamente todas las escuderías. Krack dijo: «Tengo bastante confianza en que en Miami podemos dar un paso que signifique que ya no hablemos más de ello».
Vía | The-Race





