Cuando tu profesor de clases particulares es nueve veces Campeón del Mundo de Rallyes

 |  @fernischumi  | 

Es habitual esa sensación de que se valora mucho más lo de fuera que lo que tienes en tu misma casa. No es de extrañar que incluso teniendo a solo unos metros de distancia a un dos veces campeón del World RX y una vez del WRC, termines buscando los consejos fuera de ese círculo cercano de confort que te permita ver con cierta perspectiva qué estás haciendo bien y en qué puedes mejorar. Quizás sea lo más parecido a un profesor particular que puedas tener y si ese se llama Sébastien Loeb puede incluso ser más interesante.

El alsaciano nunca se ha caracterizado por su verborrea, pero sí por una conexión natural con prácticamente todas las monturas en las que se ha sentado, especialmente en asfalto. Es por ello que el propio Oliver le pidió personalmente el favor al nueve veces Campeón del Mundo de Rallyes que le diera unos consejos para pilotar sobre asfalto su anterior Peugeot 208 R2 en lo que fue su primer test sobre dicha superficie antes de terminar el año. Obviamente el piloto nórdico contaba con la ventaja de haber competido en rallycross, sin embargo, el pilotaje de un dos ruedas motrices sobre esta superficie no es lo mismo que un tracción total con casi 600 CV de potencia.

Por eso fue incluso más importante sentarse a la derecha del alsaciano para comprobar cómo puede llevar al límite un coche de rallyes sobre el alquitrán sin sobreconducir, algo incluso más importante cuando hablamos de coches con menos potencia y tracción simple. Las imágenes del test realizado entre los Solberg y Loeb trascienden ahora, meses después de haberse llevado a cabo, y en una jornada que no terminó del todo bien ya que Oliver tendría un percance con el Peugeot en forma de vuelco sin grandes consecuencias.

Desde ese mes de septiembre, la vida de Oliver ha cambiado mucho. Su curva de aprendizaje sobre un R2 era cada vez más plana, algo que le llevó a empezar a competir al volante del Volkswagen Polo GTI R5 que su padre había pilotado en el Rally de Catalunya 2018, contando cada una de sus participaciones por victoria. Por si fuera poco, su talento en los despachos lo ha llevado también a correr en Estados Unidos como piloto oficial de Subaru.

El debut de Oliver se daba este pasado fin de semana en Missouri, con motivo del 100 Acre Wood Rally, cita en la que compartió equipo con David Higgins y en la que Ken Block era el otro gran centro de atención en el debut de su Ford Escort RS Cosworth. El joven noruego brilló a gran nivel, consiguiendo situarse a espaldas del oriundo de la Isla de Man durante gran parte de la prueba, repartiéndose los dos hombres de Subaru los mejores tiempos en el estreno del ARA 2019.

Si Higgins tuvo que ceder el liderato por un problema eléctrico, Oliver perdería su posición sobre Barry McKenna después de un fuerte aterrizaje de un salto en el que se le abriría el capó y un pinchazo. La segunda posición con el Subaru WRX STI habla muy bien de la rápida adaptación de Oliver, tanto a las monturas como al campeonato.

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