Tras las deficientes pruebas de pretemporada protagonizadas por Aston Martin, desde Honda Racing han aceptado que tienen parte de la responsabilidad en lo ocurrido, pero también apuntan a que la propuesta técnica de Aston Martin ha comprometido el actual proyecto ya que han descubierto que no pudieron pasar de 334 vueltas en seis días porque se presentaron vibraciones anormales que afectaban los componentes internos del coche y si bien desde Japón están trabajando en corregir los inconvenientes en lo que respecta a la mecánica, existe la sospecha de que la cadena cinemática del AMR26 también tiene mucho que ver en lo que pasó porque el conjunto caja de velocidades, transmisión y anclaje de las piezas dentro del monoplaza no parecen articularse correctamente, lo que provoca vibraciones laterales en la unidad de potencia, las cuales afectan a las baterías y por ello se recomienda apagar el coche antes de dañar los componentes.
Explicó Ikui Takeishi, director general de Honda Racing Corporation, que en la base de operaciones de Sakura han puesto en práctica varias soluciones técnicas enfocadas en detener las vibraciones laterales que dañan las baterías. Al descubrir que el problema no se podía solucionar de inmediato, recomendaron detener el monoplaza durante las pruebas al considerar que era peligroso seguir adelante con el riesgo de dañar el componente eléctrico. La unidad de potencia está en el banco de pruebas, pero no basta con el trabajo de HRC ya que descubrieron que el radical diseño del AMR26 presenta inconvenientes de compatibilidad con la mecánica que han instalado. Han analizado el fenómeno a profundidad y consideran que la cadena cinemática puede ser el origen de todo ya que previamente evaluaron el motor junto a un monocasco y no se encontraron problemas. Por tal razón se ha informado al área técnica de Aston Martin que tome medidas ante el posible conflicto entre las piezas.
Advertir que las vibraciones indeseables constituyen el principal problema es un buen punto de partida para aplicar correctivos, ciertamente las bateríás vibran en el interior del monoplaza y ello no debería ocurrir, sobre todo cuando en la fase de diseño se tiene presente que esa área debe estar aislada de toda perturbación mecánica. Ciertamente existe una tolerancia a las vibraciones internas, pero en este caso la cifra es anormal, se hicieron varios ajustes durante la pretemporada pero ninguno funcionó, lo que significa que están ante un panorama complejo porque no hay margen de maniobra. Si el problema está en el motor térmico o en la transmisión sería más sencillo de resolver, sin embargo los análisis arrojan que son otros componentes articulados los que están comprometiendo el correcto funcionamiento del sistema, por tal razón desde HRC no excluyen la posibilidad de que las piezas diseñadas y fabricadas por Aston Martin tengan su cuota de responsabilidad en lo que está pasando. En Honda esperan encontrar una solución antes del Gran Premio de Japón, para entonces esperan tener las vibraciones anormales bajo control.
En palabras de Ikui Takeishi:
El problema inicia en el lateral de la unidad de potencia y vamos a trabajar en ello. En paralelo, también se deben tomar medidas en el lado del coche con la colaboración del equipo. Utilizamos el banco de pruebas de Sakura, equipado con un monocasco, con el fin de llevar a cabo el análisis y las medidas contra la vibración. Por ejemplo, si la causa procede de la transmisión o del motor, el problema sería mucho más fácil de resolver. Sin embargo, sospecho que muchos de los otros componentes que se engranan generan estas vibraciones. Debido a esto, es difícil saber si la reparación de una sola pieza será suficiente.





