Tanto Chevrolet como Honda se comprometieron a permanecer en la IndyCar más allá del 2028, aceptando la condición de que ambos proveedores tendrán derecho a ser representados por un equipo de fábrica dentro de la categoría. Si bien desde Chevrolet no han comunicado cuáles serán sus planes en tal sentido, la lógica se inclina a pensar que Team Penske concederá una fracción de su estructura para esta operación. El constructor estadounidense, en conjunto con Ilmor, ha estado presente en la IndyCar durante casi cincuenta años, así que es parte del legado de la categoría, en tanto Honda, a través de la desaparecida división Honda Performance Development, desembarcó en 1994 y desde entonces ha permanecido a bordo, así que son unos 30 años de relación que, a pesar de ciertas dudas, hoy intensifica sus lazos y asegura el bienestar de una compatición que está a las puertas de un nuevo reglamento técnico.
Así que HRC US tendrá derecho a gestionar su propio equipo y ante tal novedad, David Salters, presidente de la división japonesa, manifestó su interés en asociarse al equipo Meyer Shank Racing, con el que también compite en la clase GTP del Campeonato IMSA SportsCar, para aprovechar esta oportunidad. Si bien Honda tiene en Chip Ganassi Racing y en Andretti Global a dos clientes de alto valor, el reglamento estipula que cada fabricante solamente podrá operar dos monoplazas, así que el plan sería asociarse al equipo de Michael Shank, el cual será defendido esta temporada por Felix Rosenqvist y Marcus Armstrong. De esta forma, HRC US y Meyer Shank Racing establecerían una alianza que le permitiría intercambiar intensificar su relación, sobre todo en lo referente a ingeniería, estrategia y logística, al operar juntos tanto en la IndyCar como en la IMSA.
Y es que en el campeonato de coches deportivos, el prototipo ARX-06 número 93 ya cuenta con el respaldo de HRC US, así que es atendido por un personal mixto, lo que sin duda favorece la colaboración entre ambas partes cuando se trate de planificar un esfuerzo en el cual la estructura tenga la capacidad de competir con tres monoplazas, en este caso los dos chasis de Meyer Shank Racing y un tercero para Honda. Hasta ahora es lo que se comenta en los predios de HRC US, dejando en el aire algunas interrogantes como el trato a los clientes a partir de tener un equipo oficial y además la posibilidad de observar a pilotos provenientes de Japón en el proyecto, sobre todo a los mejores representantes de Honda en la Super Fórmula.
En palabras de David Salters:
Estamos en conversaciones con Meyer Shank Racing para ver cómo nos iría en un coche junto a ellos. Ya sabemos qué hacer. Corremos con el coche 93 [en la IMSA] y podríamos pensar en un modelo similar en la IndyCar. Estamos a su disposición para construir sobre lo que hemos invertido, también para el desarrollo de nuestra gente. Hasta ahora todo ha funcionado muy bien.
Vía | RACER





