A falta de 22 vueltas para el final, todo indicaba que Álex Palou alcanzaría una nueva victoria en la IndyCar, pero Kyle Kirkwood tenía una opinión distinta, exhibiendo un mejor ritmo tras la última detención en boxes y en seis vueltas logró darle caza al piloto español, asumió el liderato del Gran Premio de Arlington, tercera fecha del calendario IndyCar, y cruzó la meta en primer lugar para beneplácito de Andretti Global y Honda, que aseguró los tres lugares del podio con Will Power en tercer lugar. Kirkwood logró recuperarse de dos paradas en boxes muy lentas, así que su actuación resultó muy destacada puesto que recuperó el tiempo perdido en un circuito callejero complicado y enfrentando al campeón de la categoría en la definición de la prueba.
Al contrario de lo ocurrido en el circuito de San Petersburgo, en esta ocasión desde el box de Kirkwood optaron por copiar la estrategia de Palou en lo que respecta a detenciones en box y elección de neumáticos. Una vez que logró el adelantamiento por la victoria, el piloto estadounidense evidenció un ritmo superior al de sus adversarios y ni siquiera una bandera de precaución en las últimas vueltas, debido a un choque de Christian Rasmussen, puso en riesgo su victoria ya que si bien Palou recortó unos 8 segundos, no se observaba con la capacidad para volver a tomar la punta. Tras el último reinicio, Nolan Siegel y Romain Grosjean chocaron en la parte de atrás de la parrilla, así que en la última vuelta se agitaron las banderas amarillas en el sector, restando vistosidad al final de la carrera.
Josef Newgarden, quien llegó a Arlington como el líder del campeonato, tuvo una jornada para el olvido debido que durante todo el fin de semana no se asomó como un rival a vencer y su actuación se complicó aún más al luchar contra su compañero David Malukas y salir mal parado, al tocar el monoplaza de su rival y quedar atravesado en la pista, Scott McLaughlin casi lo embiste al encontrarlo, lo que hibiese sido una catástrofe para el equipo Penske. Newgarden apenas pudo culminar en el puesto 15 y ahora debe observar cómo Kirkwood y Palou están en la cima de la tabla de pilotos. Otro factor a considerar en la carrera de hoy es que de los diez mejores en meta, seis monoplazas fueron propulsados por Honda, que en esta ocasión mostró una evidente superioridad en el circuito revirado del estado de Florida. El mejor piloto de Chevrolet resultó Pato O’Ward, quien llegó en quinto lugar por delante de un David Malukas que hoy otra vez volvió a luchar, pero el resultado final no le fue muy favorable.
Sin duda, el desempeño de Kirkwood hoy fue impresionante, era su día ya que logró superar la adversidad en varias ocasiones hasta remontar y pasar a ganar de manera contundente. Logró la sexta victoria en su carrera y la quinta en circuitos callejeros, lo que concede una idea de cuál es el escenario que prefiere para exhibir su talento. El piloto de 27 años, que precisamente lleva ese número en el campeonato, de nuevo luce como candidato al título en el inicio de la temporada y se asoma como un potencial rival para Álex Palou en la contienda por el título. También hay que destacar el gran trabajo de Andretti Global ya que si bien el personal de box se mostró errático en varias ocasiones, Kirkwood, Power y Marcus Ericsson culminaron entre los cuatro primeros.
Otra particularidad de la carrera es que a pesar de que el circuito se apreciaba complicado, el asfalto de las calles de Texas tenía baches y era nuevo para los pilotos, las banderas amarillas no se presentaron sino hasta el final de la carrera, cuando todo estaba decidido, restando así la expectativa que se suele generar en boxes cuando se detienen parcialmente las acciones.






