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Fórmula 1

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Mercedes se lleva lo que Ferrari perdió bajo las luces. Crónica del GP de Bahréin 2019

Héctor Sagués | 31 Mar 2019
charles-leclerc-f1-bahrein-noche-2019
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Bajo la noche de Bahréin se vio una segunda carrera del Mundial de Fórmula 1 de mucho interés, que no necesitó la protocolaria intervención final del coche de seguridad para generar emoción. Toques, muchas peleas en pista (ayudadas sin duda por la aparición de una tercera zona de DRS), algún que otro trompo e incluso la casi siempre desaparecida incertidumbre mecánica hicieron acto de presencia en Sakhir, escenario dónde la carrera 999 de la historia vio a un vencedor habitual después del infarto mecánico de una de las nuevas figuras de la parrilla.

Ha vuelto a ser Ferrari el equipo de la mala suerte y aunque ninguno de sus pilotos ha abandonado, sí que se han dejado puntos muy importantes en un fin de semana que olía a doblete indiscutible. Sebastian Vettel salió bien y no fue tan veloz como Charles Leclerc, pero se sobrepuso a una parada lenta para mantenerse por delante de Lewis Hamilton hasta que el inglés le adelantó en la curva 4 por el exterior. Vettel intentó mantenerse al lado y trompeó, generando unos desperfectos que le hicieron romper el alerón delantero, pasar por boxes y adelantar fácilmente a los rivales de la zona media, finalizando quinto.

La situación de Leclerc fue aún más desesperante y vino después del incidente de Vettel. Iba el monegasco tranquilo delante cuando un problema en el motor del SF90 le entorpeció en los últimos diez giros y le costó una victoria autoritaria, de esas que marcan el territorio de un piloto de calidad cuando sabe afrontarla. Valtteri Bottas también le pasó y el Safety Car final ayudó a que Max Verstappen no pudiera rebasar a su compañero de generación Leclerc, en un duelo que podría perfectamente marcar el futuro de la F1. Leclerc subió a su primer podio de forma amarga pero seguro que ha aprendido la lección metafórica para cuando obtenga su victoria.

Perfectamente se puede decir que Hamilton se ha "encontrado" la victoria en la tierra del petróleo, aunque hay que estar detrás del líder para aprovechar sus posibles infortunios. El pentacampeón se ha adjudicado su 74º triunfo en el campeonato y asalta así el liderato de su compañero Bottas. El finlandés se puso segundo en la salida e intentó presionar a los Ferrari sin éxito, cayendo frente a Hamilton al principio de carrera y dejándose llevar con el paso de las vueltas hasta el punto de tener que adelantar a Verstappen después de pasar por boxes. Bottas es líder del Mundial gracias al punto de la vuelta rápida que marcó en Australia.

Verstappen acabó cuarto en una carrera anónima por su parte, tan solo tensada por un toque inicial con Carlos Sainz que partió el alerón delantero al español. El piloto de Red Bull sufrió en el asfalto con unos neumáticos que se deshacían y e incluso tuvo que adelantar rápidamente a Kimi Räikkönen en la curva 8, quedándose cerca de un segundo podio con Honda frustrado por el breve coche de seguridad. Pierre Gasly se las vio con Lando Norris, Kevin Magnussen, Sergio Pérez y Daniel Ricciardo, una variedad de oponentes a los que adelantó en su mayoría de camino a la octava posición, una actuación decepcionante con la teórica superioridad mecánica del RB15, pobremente adaptado al circuito de Sakhir.

La locura de la zona media no aflojó y Lando Norris fue el vencedor de esa zona tras aprovechar de forma irónica los inconvenientes de su proveedor de motores. El inglés puntuó en su segunda carrera y adelantó al experimentado Räikkönen, viéndose también en luchas múltiples al comienzo de un evento que tardó en tranquilizarse. Sainz atacó a Verstappen en la curva 4 y lo que parecía un toque pequeño se convirtió en un alerón delantero dañado, yendo el madrileño a boxes y perdiendo así toda opción de sumar puntos; se limitó Sainz a pelear contras los Williams en un día bueno para McLaren, que vuelve a empezar con buen pie a falta de desarrollar el coche.

Nico Hülkenberg y Ricciardo fueron los segundos protagonistas con problemas mecánicos. Ambos pilotos de Renault intercambiaron estrategias, parando el alemán pronto después de remontar desde la 17ª posición de parrilla y el australiano más tarde que sus rivales para buscar ir a una parada. Sufrió Ricciardo para mantenerse en pista y llegaron a tocarse los compañeros de equipo, sin partir un neumático uno ni el alerón delantero el otro... pero anticipando así la hecatombe de la vuelta 54, dónde los coches galos quedaron detenidos cuando iban sexto y décimo respectivamente. Doble cero importante para Renault en sus aspiraciones en la zona media.

Norris y Räikkönen heredaron las posiciones de privilegio más allá de los tres primeros equipos, seguidos de Gasly y el dúo intercambiable de Toro Rosso y Racing Point. Alexander Albon y Sergio Pérez sumaron sus primeros puntos de 2019 (y primeros de siempre para el tailandés) con dos carreras sólidas afrontadas de forma distinta. Albon entró en boxes pronto, luchó contra Gasly, Daniil Kvyat y los Alfa Romeo y se ganó a pulso un par de puntos, mientras Pérez realizó una buena salida y se basó en su aguante para llevarse el último lugar de privilegio de la carrera.

Kvyat y Lance Stroll fueron dos de los pilotos que se vieron involucrados en choques y no pudieron repetir sus buenas actuaciones de Australia. El ruso chocó con Antonio Giovinazzi y se llevó cinco segundos de sanción por pasarse de velocidad en el pit lane, finalizando aún así 12º y cerca del italiano, que rozó la zona de puntos a pesar del toque en un día correcto y a la vez alejado de su compañero y referencia Räikkönen. Stroll colisionó en la salida con Romain Grosjean y apenas se alejó de los Williams de camino a una discreta 14ª posición.

Haas y Williams fueron los equipos más flojos con diferencia. Grosjean se retiró con daños por el toque con Stroll y Kevin Magnussen no se pudo rehacer de un nefasto primer stint de neumáticos, acabando el danés 13º con un ritmo desquiciante. Pierde Haas otra oportunidad para marcar diferencias en la zona media, aunque por lo menos el equipo estadounidense goza de unas oportunidades inexistentes para Williams. George Russell y Robert Kubica se rebasaron un par de veces y vieron la vida pasar en Sakhir, circuito dónde no se esperaba que los coches de Grove asomasen la cabeza del agujero muy profundo en el que están sumidos.