El pleito legal entre los representantes de 23XI Racing y Front Row Motorsports contra la familia France, propietarios de la NASCAR, llegó hasta los tribunales federales en los Estados Unidos y en la última audiencia se dejó entrever que la NASCAR estaría negociando los cupos de ambos equipos debido a que actualmente compiten sin haber firmado el acuerdo para recibir el chárter. Se espera que para el venidero mes de diciembre la justicia emita un veredicto en lo que respecta a la demanda antimonopolio, pero para tal fecha es posible que la NASCAR haya borrado a los equipos demandantes de la nómina de inscritos, lo que sería un revés para Michael Jordan, copropietario de 23XI Racing, quien se ha encontrado en los tribunales una férrea oposición a sus aspiraciones de competir en una categoría que no tenga injerencias en los equipos.
Ante lo que está ocurriendo, Jeffrey Kessler, abogado principal de 23XI Racing, señaló que de la NASCAR negociar el cupo no tendría sentido seguir porque sin un compromiso a largo plazo perderían a sus patrocinadores y tampoco sin acceso a los premios sería rentable la operación. Actualmente Bubba Wallace y Tyler Reddick van camino a disputar los playoffs, pero es posible que el segundo de los mencionados esté siendo tentado por otro equipo para cambiar de aires en los próximos meses. Al abogado le pareció injusto que la NASCAR esté detrás de dos nuevos equipos para reemplazar a los que acudieron a tribunales porque el reglamento estipula que existen 40 chárteres disponibles y ahora mismo están activos 36, así que se advierte un movimiento interno para expulsar del campeonato a quienes han procedido a demandar.
El juicio no ha sido fácil, en las audiencias se han presentado como evidencia mensajes polémicos de ambas partes durante los últimos dos años que involucran a Steve O’Donnell, presidente de la NASCAR, Steve Phelps, comisionado de la NASCAR, Michael Jordan y Steve Phelps, principales inversionistas de 23XI Racing. Desde la NASCAR sostienen que ni 23XI Racing ni Front Row Motorsport tendrán derecho a un charter permanente porque no están de acuerdo con tal sistema y por lo tanto no se justifica su presencia en el deporte. Si por otra parte existe interés en adquirir esos cupos para competir, la organización tiene el derecho de asignarlo a quienes desean adquirir más chárteres. La cruzada de Michael Jordan contra la NASCAR comenzó muy mal tras observar que varios de quienes le apoyaban en su aventura contra la familia France luego firmaron el contrato con la NASCAR, entre ellos los representantes de Joe Gibbs Racing. El juez Kenneth Bell tendrá, la próxima semana, la última palabra en este caso.
En palabras de Michael Jordan:
He sido aficionado al deporte durante mucho tiempo y cuando comenzamos todo este proceso siempre dije que quería luchar por mejorar el deporte. Aunque intentaron señalar que habíamos ganado dinero, que teníamos un negocio exitoso, ese no es el punto. El punto es que el deporte en sí necesita cambiar continuamente tanto para los aficionados como para los equipos. Y también para la NASCAR, si lo entienden. Creo que hoy dimos un buen mensaje al respecto. Tengo muchas ganas de caer con fuerza. Si tengo que luchar hasta el final, por el bien del deporte, lo haré.
Vía RACER