Este año el equipo Porsche Penske Motorsport no ganó la clase GTP del Campeonato IMSA SportsCar, pero se impuso en la Copa de Resistencia al sumar victorias en las 24 Horas de Daytona, las 12 Horas de Sebring y Petit Le Mans. Tras su salida del WEC, luego de disputar tres temporadas en la clase Hypercar, Roger Penske no se muestra satisfecho con la decisión de Porsche de alejarse de las 24 Horas de Le Mans para refugiarse en la IMSA puesto que allí lo han ganado prácticamente todo y no se advierte un reto que justifique tanto esfuerzo y recursos. Ahora comenta la prensa alemana que Porsche cancelaría su programa oficial 963 al finalizar la próxima temporada y por tal razón se han iniciado conversaciones entre Penske y Cadillac para que el equipo estadounidense pueda regresar a las 24 Horas de Le Mans con el fabricante que representa a General Motors.
El objetivo de Penske en ganar Le Mans en la clase principal y quiere aprovechar el actual reglamento para intentarlo nuevamente tras el segundo lugar alcanzado en la edición de 2025 junto a los pilotos Matt Campbell, Kévin Estre y Laurens Vanthoor. Penske no quedó conforme con la decisión de Porsche, y del Grupo Volkswagen, de retirarse del WEC para refugiarse en los Estados Unidos cuando disponen de un prototipo LMDh que puede considerarse como uno de los mejores de la parrilla. En tal sentido, Penske no quiere permanecer a la expectativa mientras Porsche se aproxima a la puerta de salida y desde ya está realizando sus movimientos para llegar al WEC con un Cadillac V-Series.R privado que puede ser asistido por Jota Sport puesto que todos los equipos afiliados a Cadillac Racing compiten como una sola estructura, por tal razón no se presentan conflictos entre Action Express y Wayne Taylor Racing a la hora de aceptar la invitación para acudir a Le Mans.
La relación entre Penske y Porsche está fracturada, si bien antes se negó la posibilidad de competir de forma separada en la clase Hypercar, el escenario cambia cuando el fabricante está próximo a abandonar su programa oficial 963 justamente cuando el actual reglamento técnico está en vías de cambiar. Por ello la premura de Penske en atar cabos puesto que no luce como una buena opción quedarse con los 963 y gestionarlo de forma privada junto a Multimatic Motorsport, para ello es preferible acudir a Cadillac que mantiene su presencia en el WEC y su compromiso más allá de 2030 con la categoría va bien encaminado. Difícilmente Porsche va a considerar involucrarse en un nuevo programa de prototipo de primera clase en vista de que ni siquiera manifiestan intención de regresar a Le Mans a mediano plazo. Para Cadillac contar con una estructura como Penske sería un gran paso adelante porque si bien en la IMSA no tiene nada que demostrar, acaban de ganar el título con Action Express, en el WEC ha resultado muy complicado hacer frente a los fabricantes LMH que parecen disfrutar de ventaja técnica a la hora de ganar las pruebas más importantes y el campeonato.
Vía Motorsport Total








