Cuando los ejecutivos de General Motors finalizaron la producción del Camaro en diciembre de 2023, pensando en que la industria no necesitaba un Muscle Car sino un coche eléctrico, jamás imaginaron que el Ford Mustang, con su motor V8 Coyote de 5.4, volvería a convertirse en un fenómeno en las ventas y también en las pistas puesto que la versión GT3 no solamente destaca en territorio estadounidense sino también en el resto del mundo, con presencia en el Campeonato Mundial de Resistencia, DTM, el GT World Challenge, el ADAC GT Masters y la Nürburgring Langstrecken-Serie. Ford apostó en grande por su Pony Car, inclusive estrenó su versión Evo, y el éxito ha sido importante, lo que demuestra que una gran cantidad de entusiastas permanecen aferrados a los motores V8 atmosféricos. En tal sentido, la probabilidad de observar una próxima generación del Camaro, a partir del motor V8 LS6 que la línea Corvette estrenará en 2027.
Ford y General Motors mantienen una rivalidad histórica y en lo particular el Mustang y el Camaro se han disputado la preferencia del público apasionado por los Muscle Car desde 1967, así que el hecho de que GM bajara los brazos y permitiera que Ford le diera rienda suelta a su pony, pensando en un futuro sin motores de combustión, les ha hecho perder un gran terreno no solamente en las ventas comerciales sino también en las pistas, donde Chevrolet se inclinó por preferir la opción Corvette, un coche cuyo costo y características pertenecen a un segmento muy distinto. Si bien el Mustang GT3 Evo y el Chevrolet Corvette Z06 GT3.R comparten escenarios como el Campeonato Mundial de Resistencia y el Campeonato IMSA Sportscar, para efectos del mercado comercial, el precio del Corvette triplica al del Mustang, hablando de sus versiones más básicas, por tal razón, la popularidad del coche fabricado por Ford ha sido el de mayor venta a nivel mundial desde el año 2023, entre los coches deportivos de dos puertas y de gama media, con más de la mitad del mercado a su disposición.
Actualmente coches con la silueta del Camaro de sexta generación se pueden observar tanto en la NASCAR como en el Supercars, pero sin la promoción comercial parece una insensatez de Chevrolet continuar adelante con tales programas, tomando en cuenta que General Motors está invirtiendo en grande por su marca premium Cadillac, la cual exhibe en la Fórmula 1 y en las principales categorías de resistencia con su prototipo V-Series.R. Los planes para un Camaro eléctrico al parecer se están enfriando un poco y más ahora cuando el fabricante dispone del LS6 V8 de nueva generación que puede instalar tanto en el Corvette como en el Camaro, tomando en cuenta que se ha hecho antes con el V8 LT1, el LS3 y el LS7. La última palabra la tendría un estudio de rentabilidad, considerando que el Mustang es la única opción entre los Muscle Car y un nuevo Camaro debe ser rentable desde el punto de vista financiero desde su ingreso a los concesionarios. Si bien disponen del motor, ello debe ir acompañado de una propuesta atractiva que justifique desarrollo, costos de producción, volumen y precio de venta accesible para el consumidor al que va dirigido, es decir toda una vuelta atrás en la agenda que Chevrolet se había planteado para el futuro.
El motor V8 americano está vivo, en los campeonatos de resistencia Ford instala un V8 Coyote, tanto en el Mustang como en su prototipo LMDh, en tanto General Motors utiliza su Cadillac V8 LMC55R y el Chevrolet V8 LT6.R, todos con características muy similares, atmosféricos y de muy alta cilindrada. Por su parte, el nuevo LS6 es un small block de aluminio con una potencia declarada de 535 caballos y 520 libras-pie de torque, alcanzando las 6.600 rpm, por supuesto fabricado con la tecnología m´s moderna. El primer paso para el retorno del Camaro por la puerta grande ya está hecho, todo dependerá ahora de la confianza que tengan los ejecutivos de General Motors para volver a presentar batalla al Mustang en las calles y en las pistas.
Vía GM Authority





