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La última mujer que corrió en el Mundial con un World Rally Car regresa a la competición

Iván Fernández | 8 Mar 2020
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Domingo 8 de marzo, aprovechando el día internacional de la mujer, el Projekt E ha confirmado el que será su primer participante para la temporada 2020. La británica Natalie Barratt, expiloto de rallyes pasará a probar esta nueva disciplina, siendo la primera competidora de las nuevas series eléctricas que se disputarán este año de forma paralela al Campeonato del Mundo de RallyCross.

Será doblemente especial, ya que estaremos no solo frente al cacareado estreno de la competición eléctrica en el marco del World RX, en este caso a través del proyecto de la formación STARD de Manfred Stohl, sino que también será la oportunidad perfecta para volver a ver a Natalie compitiendo. Y es que es precisamente ella la que tiene el honor de haber sido la última mujer que ha competido en el Mundial de Rallyes al volante de un World Rally Car.

Fue concretamente en el año 2002 cuando disputó varias citas de las series intercontinentales con una de las unidades del Hyundai Accent WRC3 desarrolladas por MSD (Motor Sport Development), equipo que se encargó en el pasado del programa oficial de la firma surcoreana en el Campeonato del Mundo. Fueron apenas cinco pruebas, pero se convirtió desde entonces en la última fémina que llevó uno de los vehículos de la categoría reina en carrera dentro del Mundial.

El coche era el mismo que empleaba el equipo de Milton Keynes dentro del Hyundai Castrol World Rally Team, pero en este caso bajo una estructura privada. Los resultados no fueron deslumbrantes, pero tampoco estuvieron mal para una primera toma de contacto. Terminaría 21ª en Nueva Zelanda y 22ª en el RAC (ganadas por Marcus Grönholm y Petter Solberg respectivamente), mientras que las otras tres citas las cerró con abandonos por problemas mecánicos en España, Acrópolis y Australia.

Cuando ya estaba adapta, la fatalidad:

Los resultados de Natalie hasta llegar al Mundial no habían sido tampoco demasiados destacados. Descubrió la competición mientras estudiaba Historia del Arte y Gestión del Patrimonio en la Universidad de Buckingham. Sus apenas 1,58 metros de altura le obligaron a prepararse físicamente lo mejor posible para enfrentarse a la exigencia de conducir un World Rally Car. Nada mal como decía ella para “una niña que tenía problemas con la dislexia” que posteriormente entablaría una buena amistad con Marc Gené.

Aquella temporada 2003 prometía, estaba tratando de recaudar el presupuesto necesario para volver a montarse en el Hyundai y correr tres pruebas. Cuando todo parecía que estaba listo para echar a rodar de nuevo, su copiloto de confianza, Roger Freeman, fallecía en un accidente en el Oregon Trail, haciendo que Natalie incluso valorara dejar la competición de forma definitiva. En aquel momento le tocó dejar de correr después de ser diagnosticada por una artritis reumatoide, algo que terminaría curando con fuerza de voluntad, trabajo y la hipnoterapia clínica, especialidad en la que posteriormente montaría su propia consulta.  Sin embargo, lo amaba demasiado. Kaj Lindstrom, copiloto de Tommi Mäkinen, le recomendó viajar a Finlandia para recuperar lo que los fineses siempre han denominado como mojo.

Esos finlandeses no tienen miedo. No retroceden por nada. A veces no estoy de acuerdo con eso, porque no me gusta ponerlo en un árbol. Pero ha sido liberador. He aprendido más sobre mi manejo. El control de mi coche es muy, muy bueno, pero tal vez el fallecimiento de Roger, retrocedí dos pasos. Ahora probablemente he avanzado tres o cuatro pasos. Se ha caído un centavo, o he dejado caer el centavo. Si solo sales y realmente lo disfrutas, entonces nunca tendrás en mente un posible accidente.

Lo hizo, lo disfrutó y ahora ha vuelto para retomarlo. Después estuvo presente en el JWRC, fue la primera mujer en competir en el Monte-Carlo en 48 años y se centraría en pruebas finesas hasta 2007, donde se le perdería prácticamente la pista. Tras más de una década parada, Barratt, regresa a la competición para experimentar los más de 620 CV de potencia eléctrica y 1.100 Nm de par que desarrolla del Ford Fiesta ELECTRX. Con 45 años, vuelve para disfrutar del reto.

Projekt E es una oportunidad fantástica y estoy muy agradecida de ser parte de ella. ¿Y qué mejor fecha para anunciar mi participación que el Día Internacional de la Mujer? Estoy buscando completar las cinco rondas, dependiendo del presupuesto. En este momento me estoy concentrando en prepararme físicamente, ha pasado mucho tiempo desde que me senté en un coche de carreras. Es eléctrico y es increíblemente rápido. ¿Qué más puedes pedir? Probaré el auto de carreras Projekt E por primera vez a finales de este mes

Fotos | Crash.net