Alfa Romeo es una de esas marcas con una historia rica, con alma y con personalidad. Una de esas marcas que pese a los vaivenes de nuestros tiempos, logra mantener su «cuore» a flote. En el último Salón de París, los italianos presentaron un espectacular prototipo llamado Cuorerosso Concept. Un anticipo de la futura dirección estética de la marca, pero también una declaración de intenciones: el dinamismo, la combustión interna y la conexión entre hombre y máquina siguen siendo piezas clave en su futuro. Especialmente esto último.
Menos pantallas, más interacción entre hombre y máquina
Para un petrolhead acérrimo como yo, el Cuorerosso es un pulmón de aire. Un pulmón para la esperanza de vida de la combustión interna, ya que esta escultural berlina deportiva lleva un motor 2.9 V6 biturbo en sus entrañas – una de las mecánicas más queridas de Alfa Romeo. Lógicamente, también lo es por el formato tradicional de coche, pero es en su interior donde me quiero detener. Un interior orientado claramente al conductor, pensado para su disfrute, y en el que la desconexión digital es el objetivo.
Fotos del Alfa Romeo Cuorerosso Concept
Lo de la desconexión digital no lo digo yo, lo dice Daniele Chiari, director de producto de Alfa Romeo. Y lo dijo en el Salón de París, en conversaciones con el medio estadounidense Autoblog. Chiari criticó la dirección que el diseño de interiores está tomando últimamente, y con razón: «todos tienen una pantalla pequeña, una grande, dos posavasos y una consola plana«. Esta crítica está especialmente dirigida a los fabricantes europeos, que están tratando de seguir los pasos marcados por China en el diseño de interiores.
«Si seguimos lo que hace China, la industria europea no saldrá victoriosa, son demasiado poderosos«. Y tiene razón: la potencia tecnológica china está fuera de toda duda, al igual que sus economías de escala y su velocidad de implementación. «Necesitamos inventar algo diferente«, sentencia. Y ese algo, en el caso de Alfa Romeo, es aplicar una desconexión digital a sus interiores. Eso no quiere decir que las pantallas vayan a desaparecer al completo, pero sí que se prestará más atención a la interacción física con el coche.
En el caso del Cuorerosso, la consola central – llamada Magma Display – integra una pantalla pequeña y vertical que muestra información sólo cuando es necesario. De hecho, cuando el vehículo está apagado, ni siquiera percibimos que la pantalla está ahí. Además, esa interfaz se podrá controlar mediante una ruleta física. Alfa Romeo ha confirmado que esta tecnología acabará llegando a producción. Otro ejemplo es la instrumentación, llamada Cannocchiale Vivente, y compuesta por dos esferas digitales.
Dos esferas similares a las actuales, pero móviles, y que se superponen en modos de conducción deportivos, haciendo que veamos una única esfera y no perdamos detalle de la carretera. Por último, Chiari sigue afirmando que sus coches no perderán los mandos físicos. Si a ello le unimos una experiencia de conducción emocionante, Alfa Romeo podría tener una de las claves para salvar a la industria europea de la apisonadora que viene del lejano oriente.
Fotos del Alfa Romeo Cuorerosso Concept








