Como buen enfermo del mundo del motor, y más concretamente del automóvil, paso una gran parte de mi tiempo libre en las apliaciones y webs más populares de coches de segunda mano, lo que hace que de vez en cuando encuentre algún que otro coche que supone una verdadera oportunidad de compra, una ganga, por su estado, edad y uso y, en otras ocasiones, que encuentra verdaderas joyas para quien quiere un coche que sea algo más especial que el resto, como el que nos ocupa hoy.
Fue anoche mismo cuando buscando un posible sustituto para mi actual BMW Serie 3 Touring (F31), encontré un coche que sólo unos pocos podrían reconocer como lo que verdaderamente es: uno de los llamados Homologation Special. Modelos de calle diseñados exclusivamente para servir de base a coches de competicición. En este caso, estamos ante lo que parece ser un BMW Serie 3 cualquiera, con paquete M, sí, pero se llama BMW 320 si.
La unidad en cuestión es esta, la de este enlace, y está a la venta por un precio de 14.000 euros habiendo recorrido 140.000 km desde que salió de fábrica y, como todos los pocos 320si que encontrarás a la venta, se trata de una unidad importada. Y es que esta edición limitada sólo se puso a la venta en Alemania, donde BMW matriculó 2.600 unidades para poder homologar la base con la que competiría inicialmente en el WTCC, aunque a la postre ha pisado más competiciones.
Aparentemente, no estamos mas que ante un Serie 3 convencional equipado con el paquete deportivo M tanto exterior como interior. No obstante, las llantas lo delatan, esta fue la única versión de esta generación que usó unas llantas fabricadas por BBS, con la misma estética de los Serie 3 que compitieron en el WTCC.
Lo realmente llamativo del 320si, está bajo su capó, y queda claro nada más abrirlo y dejar que la luz bañe la parte superior del motor, pues la tapa de balancines está acabada en una golosa fibra de carbono. Se trata de un propulsor denominado internamente como N45B20S, muy convencional, en términos de números. Tiene cuatro cilindros, 2 litros de capacidad y entrega sólo 173 CV de potencia porque no está turboalimentado.
Este motor se fabricaba a mano y su culata era producida por el equipo de Formula 1 de BMW
Técnicamente, deriva del bloque de los 320i de la época, aunque con cambios en la culata y prescindiendo de la distribución variable para poder ganar potencia más arriba en el cuenta vueltas, pues hasta las 7.000 RPM no entrega los 173 CV que anuncia. Se ha de tener en cuenta, ojo, que sólo admite gasolina de 98 octanos, un aspecto a investigar si se valora la compra una unidad de segunda mano, pues es vital que haya sido repostado así durante toda su vida.
De esos 2.600 BMW 320si fueron matriculados entre 2005 y 2006, así que una buena parte de ellos ya no están en circulación, mientras que, a buen seguro, muchos de los que siguen rodando no están en las condiciones que uno más desea. La prueba está en otra unidad que hay en estos momentos anunciada en España (está en otra plataforma de anuncios). Está por menos de 7.000 euros, pero sus faros no son los originales de BMW y tiene casi 300.000 km. Un número muy alto para un coche que, dentro de no mucho, será muy escaso.
No se trata, siendo sinceros, del motor más fiable que ha diseñado BMW. Tal y como señalaba Guille García Alfonsín años atrás tras probar uno y hablar con su propietario, al tratarse de un bloque de aleación de aluminio con camisas de aluminio, son especialmente sensibles a los tiempos de calentamiento y enfriamiento. También es crítico, además del uso de gasolina de 98 octanos como mínimo, como comentado, el hecho de haber pasado todas y cada una de sus revisiones y cambios de aceite en el momento oportuno.
Bajo el modo de ver del que escribe estas líneas, este coche puede ser una solución para quien busca algo realmente especial pero que tampoco quiere pasar por el aro de la burbuja en la que se ha sumido el mercado de deportivos y coches especiales, pues no deja de ser un BMW Serie 3 al uso, con un motor verdaderamente raro y que se presta tanto a una conducción espirituosa sin mayores problemas. En mi opinión, es una muy buena manera de tener un coche de fin de semana que no deja de ser práctico y también una especie de depósito de cash: su valor no va a caer más de lo que ya ha hecho, en todo caso, podrá repuntar ligeramente.
Para acabar, creo que está claro que no va a convertirse a corto ni medio plazo en un coche demasiado cotizado, como ha pasado con los BMW M3 E30, Renault Clio V6 y compañía, pero sí preveo que lo será cuando prácticamente no queden unidades a la venta o circulando en Europa, aunque dentro de precios mucho más contenidos.








