El segmento de los kei car japoneses es muy castizo en el sentido de que sólo los fabricantes más arraigados en Japón, principalmente fabricantes nacionales, son los que compiten en este segmento. Pues bien, hasta ahí mismo, hasta la cocina, se puede decir que quiere entrar BYD, demostrando que no se quieren dejar un sólo nicho de mercado sin cubrir a nivel internacional.
El primer modelo destinado a competir en esta categoría, de hecho, ya tiene nombre y fecha de lanzamiento. Se llama BYD Racco y es un coche pensado única y exclusivamente para adaptarse a las necesidades de una categoría como la de los kei cars, con las estrictas limitaciones que regulan esta categoría, dominada históricamente por fabricantes locales como Suzuki, Daihatsu, Honda o Nissan.
Con 3.395 mm de longitud, 1.475 mm de anchura y 1.800 mm de altura, el Racco encaja perfectamente dentro de las dimensiones máximas permitidas para un kei car. A ello suma una distancia entre ejes de 2.520 mm, una cifra especialmente generosa para un vehículo de este tamaño y que busca maximizar el espacio disponible en el habitáculo.
Precisamente esa ha sido una de las prioridades de BYD durante el desarrollo del modelo. La plataforma ha sido diseñada para ofrecer el mayor espacio interior posible pese a contar con una carrocería de apenas 3,4 metros de largo, una filosofía similar a la que históricamente han seguido modelos europeos como el FIAT Panda.
La gama estará formada por dos variantes, ambas completamente eléctricas. La versión Racco 200 equipa una batería de 22,4 kWh, suficiente para homologar 210 kilómetros de autonomía según el ciclo japonés WLTC. Por encima se situará el Racco 300, que incrementa la capacidad de la batería hasta 35,84 kWh y eleva la autonomía hasta 320 kilómetros WLTC, una cifra superior a la prevista inicialmente durante las primeras fases de desarrollo del proyecto.
En ambos casos la carga rápida alcanza una potencia máxima de 50 kW, igualando así al Honda N-One e y superando al Nissan Sakura, cuya potencia máxima en corriente continua se limita a 30 kW.
Uno de los aspectos más llamativos del BYD Racco es su planteamiento práctico. Incorpora puertas laterales correderas eléctricas, que en las versiones superiores pueden abrirse mediante un sensor situado bajo la carrocería para permitir la apertura manos libres.
El equipamiento también incluye llave digital mediante tecnología NFC, un sistema de precalentamiento automático de la batería para mejorar el rendimiento durante el invierno y un curioso posavasos calefactado, un elemento poco habitual incluso en vehículos de categorías superiores.
A ello se suma una segunda fila de asientos completamente modular, con respaldos abatibles que permiten ampliar el espacio de carga hasta 1.372 litros, una capacidad pensada tanto para un uso familiar como para pequeños negocios o servicios de reparto urbano.
Ppr último, el precio de partida anunciado es de 120.000 yuanes, una cifra equivalente a unos 14.300 euros al cambio actual, es decir, tiene un precio lo suficientemente bajo como para emplazarse, comparativamente, entre los coches más baratos del mercado europeo. Está por verse qué tal aceptar el mercado chino esta especia de invasión por parte de BYD, ya que, como señalado, se trata de una categoría creada por y para los japoneses, algo que veremos desde el 27 de julio, que es cuando arranca su comercialización.









