En la base de operaciones de ORECA, los ingenieros y pilotos afiliados al programa Hypercar de Ford Racing encendieron el motor atmosférico Coyote V8 de 5.4 litros como acto simbólico, para dar a conocer que el proyecto está vivo y casi listo para sus primeras pruebas en pista. El motor, procedente de la sede de Ford ubicada en Michigan, se instaló en el chasis bajo la atenta supervisión de Dan Sayers, responsable del proyecto, quien en el vídeo proporcionado por Ford se observa satisfecho, el cual afirmó que el tiempo de trabajo ha rendido sus frutos porque la integración de los distintos elementos ha sido perfecta. Se espera que agosto, los pilotos Matt Campbell, Nick Yelloly y Tom Blomqvist inicien una gira de desarrollo con el coche por varios circuitos de Europa.
Según Sayers, tanto en el simulador como en el dinamómetro los resultados lucen esperanzadores y solamente faltaría la opinión de los pilotos para determinar el camino a seguir antes de debutar en la clase Hypercar del Campeonato Mundial de Resistencia el año que viene.Todavía Ford Racing no tiene el nombre definitivo del prototipo ni tampoco se ha adelantado una imagen parcial de la silueta aerodinámica, pero se entiende que al provenir de ORECA su filosofía de diseño en lo que respecta a prototipos de primera clase se debería mantener. En Ford confían en que la experiencia con los sistemas híbridos en competición les permita configurar un motor fiable y competitivo. El Coyote V8, diseñado y fabricado por Ford a gran escala, constituye una gran base para desarrollar, lo que ya se ha demostrado con el Mustang, por ello esperan que la mecánica estadounidense esté a la altura del compromiso que han adquirido.
Por su parte, Mark Rushbrook, jefe global de Ford Racing, está convencido de que todo saldrá según lo esperado, se había pautado que todo el prototipo estaría ensamblado para agosto y así será. Tienen la plantilla de pilotos y una apretada agenda de evaluaciones en pista que inicia en Le Castellet y que contempla viajar a los Estados Unidos para terminar de consolidar el equipo de pruebas. Ford va rumbo a regresar a Le Mans y esperemos que se renueve la rivalidad histórica con Ferrari por la victoria absoluta en el evento más importante de la resistencia. Ford Motors posee interesantes credenciales, tales como las cuatro victorias consecutivas del inolvidable GT40, desde 1966 hasta 1969, siendo la última ocasión que un coche de un fabricante estadounidense alcanzó la victoria, lo que intentará mantener vigente al desafiar a la propuesta de Cadillac.
En palabras de Dan Sayers:
El Coyote V8 cobra vida dentro del chasis por primera vez confirmando que los meses de trabajo en la integración de la transmisión y el chasis había valido la pena. Ese momento fue la culminación de meses de arduo trabajo, estoy orgulloso de lo que se ha hecho mucho antes de que el motor llegara a Francia, aún está en fase de desarrollo y está mostrando lo que prometía en los dinamómetros donde hemos estado empujando los límites de su rendimiento y fiabilidad, aprendiendo muchas cosas al mismo tiempo.
Vía Ford Racing









