Shintaro Orihara, jefe de ingenieros de Honda Racing en la Fórmula 1, advirtió que en lo que respecta a la actual unidad de potencia existe una actualización lista que probablemente será instalada en Zandvoort, es decir tras las vacaciones de verano. El ingeniero japonés manifestó que han implementado ciertas novedades que permite el reglamento a través del Desarrollo Adicional y Oportunidades de Ascenso (ADUO) con las cuales esperan mostrar progresos, aunque es escéptico porque entiende que la escudería Aston Martin no puede invertir más en esta temporada debido al tope de presupuesto, así que no espera que el equipo británico pueda ubicarse en la mitad de parrilla hasta el año que viene. Esta reflexión de Orihara es interesante porque desde Aston Martin informaron que están preparando una versión B del AMR26, pero con las restricciones en la inversión y en las pruebas aerodinámicas, es casi seguro que han iniciado el proyecto de 2027, calificando al actual monoplaza como un caso perdido.
Ciertamente, Aston Martin requiere diseñar y construir un nuevo coche para ser competitivo y eso pasa por violentar el reglamento relacionado al control de costes ya que prácticamente la inversión realizada hasta ahora se ha dilapidado. Desde Honda han mostrado su decepción por una primera mitad de temporada muy frustrante, donde no han podido avanzar desde el último lugar de la parrilla, posición que disputan con la escudería Cadillac F1. Si bien Orihara es optimista, la realidad no parece tan prometedora ya que en Silverstone ambos pilotos de Aston Martin registraron tiempos de clasificación a casi dos segundos de la referencia para acceder a la Q2, lo que indica que en un circuito como Spa-Francorchamps van a experimentar una situación similar, al igual que en Monza, donde Honda espera evaluar la entrega de energía de su nueva especificación. Desde el fabricante japonés han expresado su satisfacción por contribuir al progreso, tal como lo hicieron al eliminar las vibraciones relacionadas con la unidad de potencia al inicio de la temporada, pero también esperan que Aston Martin resuelva los problemas relacionados con el chasis y la caja de velocidades.
Al respecto, el pasado mes de junio salió a la luz que la escudería británica presentaría una versión alternativa del AMR26 en la cual Adrian Newey había corregido muchos problemas y que partiría del diseño de la suspensión delantera para exponer su nuevo concepto. De ser así, el laureado director técnico estaría admitiendo que cometió un considerable error en su propuesta y que además sus acusaciones a Honda en Australia fueron injustas. Ahora, la escudería propiedad de Lawrence Stroll debe afrontar el hecho de que están en el límite de presupuesto sin tener un monoplaza competitivo y que además se perdió casi toda esa inversión porque ni siquiera constituye una base para desarrollar. La revisión de Newey del AMR26 original llegará muy tarde y con los estados financieros en rojo.








