MEB: 5 claves para entender la plataforma modular para eléctricos del Grupo Volkswagen

 |  @sergioalvarez88  | 

MEB es como se llama la apuesta más importante del Grupo Volkswagen en muchos años. Es como se llama una inversión de 6.000 millones de euros y es la base sobre la que construirán su mañana como grupo empresarial. Se trata de la plataforma modular que será la base de sus futuros vehículos eléctricos. En apenas siete años, en 2025, el Grupo Volkswagen quiere estar vendiendo tres millones de coches eléctricos por año. Una declaración de intenciones articulada en tres siglas, de las que vamos a contaros todos los entresijos en este artículo, organizados en cinco claves.

1) Un desarrollo completamente nuevo, 100% enfocado a eléctricos

La plataforma MEB (la traducción vendría a ser algo parecido a “matriz eléctrica modular”) es un desarrollo completamente nuevo. No se trata de una conversión a propulsión eléctrica de la plataforma MQB u otra adaptación. Se ha diseñado con el único propósito de ser la espina dorsal de una enorme familia de coches eléctricos. Al igual que otras plataformas modulares del Grupo Volkswagen, medidas como la batalla son hasta cierto punto flexibles, sirviendo para coches tan dispares como un compacto o una furgoneta de carga. La plataforma MEB tendrá un coste contenido, una vez se alcancen economías de escala productivas.

Según directivos de la marca, esta plataforma supone una transición tan importante como la producida al pasar del Escarabajo al Golf. Van en serio.

2) 27 modelos con plataforma MEB, a la venta en 2022

El primer coche construido sobre la plataforma MEB llegará al mercado a principios de 2020, y será un compacto 100% eléctrico lanzado bajo Volkswagen. Ese mismo año, sólo en Alemania, Volkswagen espera vender 100.000 eléctricos de la familia I.D. El objetivo de ventas para la primera generación de la plataforma MEB es de 10 millones de coches. Sólo hablando de Volkswagen, esperan vender un millón de eléctricos al año en 2025 – tres millones sumando el resto de marcas del grupo. A apenas cuatro años vista, en 2022, entre SEAT, Audi, Skoda y Volkswagen, habrá 27 modelos eléctricos a la venta.

3) Made in Germany

Lo han dejado muy claro. MEB es casi sinónimo de “Made in Germany”. Las fábricas alemanas del Grupo Volkswagen retendrán la competencia en coches eléctricos, y amasarán inversiones, aunque los coches con plataforma MEB puedan ser ensamblados en fábricas como Mlada Boleslav o Martorell. Los Volkswagen de la familia I.D. serán construidos principalmente en Zwickau, Braunschweig, Salzgitter y Kassel. Zwickau será el centro de excelencia de la MEB, una fábrica exclusiva en la que se han invertido 1.200 millones de euros, invirtiéndose 1.300 millones en las otras tres instalaciones productivas.

SEAT será la última marca en producir sus propios coches eléctricos. No se fabricarán en Martorell hasta al menos el año 2021.

4) Baterías modulares, superando los 100 kWh de capacidad

La plataforma MEB no sería nada sin un ecosistema integrado de baterías modulares de iones de litio. La idea es que cada aplicación tenga una batería adaptada a ella, siempre ubicadas en un doble fondo, bajando el centro de gravedad del vehículo en cuestión. Estas baterías tendrán un voltaje de 400 voltios y se ofrecerán en un principio con tres capacidades diferentes. Los rumores hablan de capacidades de entre 45 kWh y 111 kWh. El objetivo es una autonomía mínima de 330 km para los Volkswagen I.D. de acceso en el ciclo WLTP, y hasta 650 km de autonomía con las baterías más grandes.

Volkswagen garantiza que en 7 años la batería conservará al menos un 70% de su capacidad y autonomía inicial.

La recarga óptima de estas baterías será el clásico wallbox de 11 kW de potencia – se suministrarán con los coches, por 300 euros – pero serán compatibles con protocolos de recarga rápida de hasta 125 kW de potencia. Los coches eléctricos del Grupo Volkswagen podrán tener uno o dos motores eléctricos – los equipados con tracción total tendrán una unidad de propulsión en cada eje. Quizá es un guiño al Beetle o quizá es cuestión de packaging – a Volkswagen poco le ha faltado llamarlo “el coche eléctrico del pueblo” – pero los eléctricos de dos ruedas motrices serán de propulsión.

5) Un “sistema operativo común” para todos los eléctricos

Los Volkswagen I.D. serán un desarrollo tecnológico sin parangón en el Grupo. Además de una arquitectura común, compartirán un “sistema operativo” común. Todos los coches estarán en todo momento conectados a Internet, haciendo uso de apps conectadas diseñadas para coches eléctricos y recibiendo actualizaciones inalámbricas de software. Una estrategia similar a la implementada por Tesla desde el lanzamiento del Model S. Tendrán conectividad 4G, pero capacidad de hardware para conectividad 5G, considerada casi imprescindible para la adopción en masa de los coches autónomos.

Los coches conectados a la nube abren la puerta a un mundo de posibilidades, especialmente en la era del coche autónomo. Pensad en protocolos de comunicación car-to-car o con la infraestructura pública.

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Ver todos los comentarios 1
  • Jose Manuel

    VW al final va a fabricar una plataforma dedicada al coche eléctrico y no una adaptada como están haciendo la mayoría de las compañías europeas, será una de las pocas que podrá competir con las empresas chinas que también están desarrollando plataformas exclusivas para los eléctricos.
    Llama la atención para mi el Peugeot con el e-Legend, espectacular pero una cáscara vacía, solo tienen la plataforma EMP2 que por mucho que digan no puede valer para todo (de combustión, híbridos y eléctricos), sin visos de una plataforma específica, hablan de 2025…. un chiste vamos, demasiado tarde.
    Una cuestión, el s.o. de VW está basado en Linux?