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Compactos

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Primer contacto con el BMW 128ti, el "GTI" que BMW necesitaba

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 21 Feb 2021
Bmw 128ti Blanco 036
Bmw 128ti Blanco 036

La semana pasada tuvimos el placer de ponernos al volante de uno de los compactos deportivos más interesantes del momento: el BMW 128ti. Se trata de una versión deportiva del BMW Serie 1, situada por debajo del meteórico BMW M135i xDrive de 306 CV, y por encima del tranquilo BMW 120i de 178 CV. Tras probarlo nos queda claro que BMW ha creado un producto especial, y no solo por su dinámica o estética. Es un producto sin contestación alguna en marcas premium, dirigido a la línea de flotación de un Volkswagen Golf GTI Mk8 - más caro y exclusivo que nunca.

¿Cómo es el BMW 128ti?

Lo primero que nos llama la atención es que BMW haya decidido recuperar las siglas ti. Llevábamos sin verlas desde el año 2004, cuando los BMW Serie 3 Compact de la serie E46 dejaron paso a los primeros BMW Serie 1. El origen de la denominación data de los años 60, y es el origen que BMW ha querido recuperar en el 128ti. Ti significa "Turismo Internazionale", y era el apellido de las versiones más dinámicas de los BMW Neue Klasse. El apellido ti se hizo grande en los BMW 1800ti, y especialmente en los BMW 2002ti, a día de hoy clásicos muy cotizados.

BMW recupera una denominación que llevaba 17 años sin usar, y que tuvo su época de gloria en los años 60 y 70 del pasado siglo.

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Ese ti lleva asociada frescura, ligereza, sencillez, purismo. Esa, es la propuesta del BMW 128ti. En contra de que pueda parecer un BMW deportivo más, es un coche realmente peculiar. En primer lugar, pierde la tracción total que sí montan los BMW M135i xDrive. Esto le permite ser 80 kilos más ligero que su hermano mayor, además de provocar ciertos efectos secundarios - positivos - a nivel dinámico. En segundo lugar, monta un diferencial Torsen delantero, de tipo mecánico. Este diferencial autoblocante no es una simulación, es real.

En tercer lugar, prescinde de las suspensiones adaptativas que "plagan" el segmento de los coches deportivos, tratando de dotarlos de varias personalidades diferentes. Puede ser más importante tener una sola personalidad, pero tenerla más marcada. A nivel mecánico, el BMW 128ti emplea un motor de cuatro cilindros y 2,0 litros, con un turbo de doble entrada y 265 CV de potencia. En ese nivel de potencia, sus rivales no pertenecen a marcas premium, son coches compactos como el Volkswagen Golf GTI, el Hyundai i30 N o el Ford Focus ST.

Estéticamente, puede ser un coche realmente discreto. Un punto muy positivo a mi parecer.

El punto conflictivo del BMW 128ti es que este motor está asociado única y exclusivamente a una caja de cambios automática. Esa caja de cambios es de convertidor de par y ocho relaciones. No hay opción manual, ni un cambio de doble embrague. También entraremos en detalle. Por último, a nivel visual, el BMW 128ti cuenta con llantas exclusivas de 18 pulgadas y detalles en color rojo en su kit de carrocería M - que pueden encargarse en color negro, en vez de rojo. En su interior, bordados en color rojo y una tapicería exclusiva lo diferencian de otros Serie 1.

Al volante del BMW 128ti

Mi toma de contacto con el BMW 128ti comienza en las oficinas de BMW Ibérica y tiene como destino un estudio de grabación en Los Ángeles de San Rafael, en Segovia. Los primeros kilómetros tienen lugar por rondas de circunvalación y autovías, a velocidades legales. El BMW 128ti me demuestra que el aislamiento acústico es excelente, y que su suspensión resulta cómoda, filtrando muy bien las irregularidades. El cambio automático es suave, y el convertidor de par hacen que las transiciones entre marchas sean casi imperceptibles. Pero esto ya lo suponía.

Pocos compactos deportivos - muy radicalizados a día de hoy - siguen mimando el compromiso entre usabilidad diaria y sensaciones al volante.

Ni corto ni perezoso encaro el puerto de Guadarrama, mientras empieza a caer aguanieve. Pongo el selector de modos de conducción en el modo más deportivo (Sport+), y más allá del endurecimiento de la dirección y la bajada de una marcha... no noto más diferencias: la suspensión de este BMW 128ti no es adaptativa. El firme está delicado y deslizante, y ello me permite explorar los límites del coche a velocidades completamente legales. He de deciros que no esperaba el nivel de viveza en sus reacciones dinámicas: es un coche divertido, es un coche realmente juguetón.

La zaga no tiene miedo a descolocarse si en apoyos fuertes "ahuecamos", y su chasis tiene un tarado excelente para una conducción deportiva en el mundo real. No es incómodo ni excesivamente duro, pero limita los balanceos al punto estrictamente necesario. La dirección me ha sorprendido por comunicativa y precisa, aunque preferiría un volante con un aro de menor grosor - algo que ocurre en muchos BMW últimamente. El motor empuja con decisión y suena francamente bien, sin petardeos, estridencias o demasiados artificios. Deportividad sensata, en definitiva.

En los casi 180 km de prueba el coche ha firmado un consumo medio de 8,2 l/100 km. Para el tipo de conducción llevada a cabo, un gran dato.

Sin haber llegado a castigar el equipo de frenos - nos reservamos ese placer para otra ocasión - el mordiente es progresivo y efectivo, especialmente en un firme tan deslizante. Y llegamos al punto más conflictivo en la dinámica del BMW 128ti... su caja de cambios. Para una conducción normal e incluso ágil, es una caja impecable. Pero si queremos ir con el cuchillo entre los dientes, echo de menos una mayor inmediatez. Especialmente en reducciones, que suceden un instante más tarde de lo que ordeno a las levas situadas tras el volante.

Un doble embrague casaría mejor con un compacto deportivo tan afinado y bien puesto a punto. O puestos a pedir, una caja de cambios manual sería una propuesta refrescante a día de hoy - escribo esta frase con todo el dolor de mi corazón. En esta breve toma de contacto dinámica el BMW 128ti me ha demostrado que es un coche emocionante, comunicativo y con mucho más carácter del que esperaba. En tiempos donde las cifras son todo, es agradable que un coche busque recompensarnos en sensaciones, y no solo en efectividad pura y dura.

Decididamente, tengo que pedir a BMW una unidad para poder probarla en mis tramos de referencia en Asturias.

¿Es el BMW 128ti una ganga?

El BMW 128ti ya está a la venta. Su precio es de 43.700 euros. No es un precio asequible si lo comparamos con un Hyundai i30 N Performance (39.250 euros) o un Ford Focus ST (36.810 euros),. Sin embargo, su rival más directo a día de hoy es el Volkswagen Golf GTI Mk8. Un coche que es apenas 1.000 euros más asequible, y que no llega al nivel del BMW en lo tocante a equipamiento y prestaciones, además de tener una dinámica con menos personalidad. Hemos de tener en cuenta que ni Mercedes ni Audi cuentan con un rival directo para la fórmula del BMW 128ti.