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De chiste a leyenda: se marcan un Volata di Peluca pero con un Fiat Multipla convertido en camper

Pocas historias encajan mejor con el espíritu friki del motor y la curiosidad viajera que esta que empieza como empiezan casi todas las buenas ideas: con una broma, un coche barato y cero miedo al éxito.

Los protagonistas son Ivan y Jana Buštor, una pareja de fotógrafos eslovacos de Bratislava, recién casados y con más imaginación que presupuesto, que compraron un Multipla diésel por unos 900 euros y que descubrieron que, debajo de esa carrocería imposible, había una base mecánica honesta, ligera y sorprendentemente aprovechable. El resultado es el “Ugly Duck”, el patito feo que ha cruzado Europa, Asia y ahora se pasea por Sudamérica demostrando que el coche perfecto no existe pero el Multipla se le acerca peligrosamente. Toda la historia contada en las «Ugly Duck Tales».

El Fiat Multipla como un lienzo mecánico improbable

El Fiat Multipla nunca fue concebido para aventuras épicas ni pistas rotas en alta montaña, lo suyo fue accidental, talento natural a base de un motor diésel sencillo, tracción delantera, peso pluma y un interior que parece diseñado por alguien obsesionado con el Tetris y el aprovechamiento del espacio. Dos filas de tres asientos, suelo plano y una anchura que, una vez superado el impacto visual, es oro puro para quien quiere dormir dentro de un coche sin acabar abrazado al freno de mano.

Ivan y Jana lo entendieron rápido y se encerraron durante meses en un garaje helado para convertirlo en una camper artesanal a base de vídeos de YouTube, ensayo y error y mucha paciencia. Nada de piezas premium ni de catálogos de camperización con precios de infarto. Solamente madera, tornillos, Sikaflex, cinta VHB y un diseño previo en ordenador para no improvisar más de la cuenta. El resultado fue una cama plegable con almacenaje, una mini cocina funcional, armarios hechos a medida y hasta un inodoro portátil donde antes había un asiento.

La locura mayor llegó al cortar el techo para instalar una tienda tipo pop-up ultradelgada, una especie de Westfalia casera que permite estar de pie y dormir arriba sin convertir el coche en un armatoste. Todo el conjunto pesa poco más de 50 kilos y transforma por completo la experiencia de viaje, lo que prueba que el ingenio, puede más que 50.000 € en la cartera.

De Europa del Este a Asia Central con humor y paciencia

La primera gran prueba llegó en 2022, cuando apuntaron el morro del Multipla hacia Kirguistán y se lanzaron a recorrer más de 11.000 kilómetros atravesando Europa del Este, Turquía, Georgia y Armenia. El plan original se fue adaptando sobre la marcha por guerras, fronteras cerradas, inundaciones y puentes caídos, pero el viaje fue una colección de anécdotas mecánicas, culturales y humanas que definen lo que significa viajar de verdad.

El Multipla se atascó en ríos, sufrió pistas de montaña que harían sudar a más de un SUV caro y recibió reparaciones improvisadas en talleres locales, desde protectores de bajos hasta neumáticos nuevos montados con más buena voluntad que herramientas. No llegaron a Kirguistán, pero exploraron lugares como Ushguli, Vardzia o el Cañón Oscuro, siempre con una sonrisa, una velocidad prudente y la certeza de que enfadarse no arregla nada, además de que el Multipla es inmortal, claro.

¿Lo mejor? El coche aguantó sin averías graves, fiel a su leyenda. El Multipla cumplió su papel como un campeón inesperado.

Sudamérica, luna de miel y reivindicación definitiva del Multipla

Tras volver a casa, mejorar suspensión, protecciones y detalles prácticos, la pareja decidió ir un paso más allá y enviar el coche por barco a Colombia en un trayecto que costó más que el propio vehículo, pero solamente porque les parecía que cruzar el océano conduciendo humillaba innecesariamente a los barcos de carga. Desde entonces llevan más de un año recorriendo Sudamérica, atravesando Colombia, Ecuador, Perú y ahora Brasil. Se están enfrentando a carreteras echas polvo, arena blanda, burocracia fronteriza y mecánicos que sueldan el subchasis por 150 dólares mientras cuentan historias.

El Multipla ha pasado por lugares donde los 4×4 de verdad se arrugan, y lo ha hecho con una dignidad que tira los prejuicios por tierra. Solo se han quedado atascados una vez en arena, y las reparaciones han sido baratas, rápidas y locales, que es algo clave cuando viajas sin prisa y sin complejo de superioridad mecánica. Ivan lo resume con consejos sencillos: ve despacio, sonríe a la policía y respeta cómo se conduce en cada país.

Esta historia va de entender el automóvil como herramienta de libertad, de viajar ligero y de reivindicar que el Fiat Multipla, con todo lo que tiene de raro y de feo, es también uno de los coches más inteligentes que se han hecho para vivir dentro y recorrer el mundo.

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Emmanuel Jiménez

Fan desde los 5 años de conducir y pilotar cualquier cosa que tenga ruedas o vuele, con motor o sin él. Seguir leyendo...