Manual y de tracción delantera: probamos el Mitsubishi Eclipse Cross que más se va a vender

 |  @sergioalvarez88  | 

El Mitsubishi Eclipse Cross es el último lanzamiento de la marca japonesa. Este SUV compacto es la apuesta de Mitsubishi en un duro segmento donde los Nissan Qashqai reinan con puño de hierro. Además, este crossover toma el relevo del Mitsubishi ASX, cuya próxima generación menguará en tamaño para competir con fuerza con coches como el SEAT Arona o el Volkswagen T-Cross. Ya hemos probado el Mitsubishi Eclipse Cross en su presentación internacional, pero hoy nos centramos en la que potencialmente será su versión más popular: un Eclipse Cross con caja de cambios manual y tracción delantera – aglutinará 7 de cada 10 unidades vendidas, según la marca.

Mitsubishi tiene buenas expectativas comerciales con el Eclipse Cross en España. En 2018 estiman vender unas 3.000 unidades de este nuevo SUV, aunque reconocen que canibalizará ligeramente las ventas del Mitsubishi ASX. No obstante, como las perspectivas de crecimiento del segmento SUV son muy buenas – es decir, el tamaño de la tarta sigue creciendo – esto les permitirá aumentar las ventas totales de la marca en unas 2.000 unidades. La entrada del Mitsubishi Eclipse Cross en la gama les hará superar las 13.000 unidades vendidas, llegando a alcanzar el 1% de cuota de mercado a nivel país.

A nivel mundial, estiman vender unos 180.000 Mitsubishi Eclipse Cross, más que Outlander y casi tantos como ASX.

Como ya mi compañero David Clavero os contó tras asistir a su presentación internacional, la gama se divide en acabados Challenge, Motion y Kaiteki. Es un coche muy equipado desde el acabado básico, y como buen japonés, sigue una política de acabados cerrados en la que el único extra suele ser una pintura metalizada o un techo solar. Esperan que el grueso de ventas se concentren en el acabado Motion, y correspondan a una versión equipada con caja de cambios manual. Entre su equipamiento encontramos llantas de 18″ o un sistema de infotainment con pantalla de 7″ compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

Todos los Mitsubishi Eclipse Cross Motion cuentan con HUD de serie, así como cámara de visión trasera, sensores de parking delanteros y traseros o climatizador bizona. Si queremos optar por sistemas avanzados de seguridad activa como el control de crucero adaptativo o el aviso de vehículo en punto muerto, hemos de optar por el acabado Kaiteki tope de gama. El precio de este crossover en acabado Motion y equipado con caja de cambios manual arranca en 24.000 euros exactos, descuentos promocionales incluidos. Es justo la unidad que hemos probado en esta ocasión, de la que os hablaré en breve.

En el acabado Motion, el sobreprecio del cambio automático y la tracción 4×4 es de 1.500 euros, de la mano en un pack indivisible.

¿Qué diferencias hay con los Mitsubishi Eclipse Cross automáticos?

En primer lugar, si queremos comprar un Mitsubishi Eclipse Cross con caja de cambios manual, hemos necesariamente de renunciar a la tracción total. El sistema 4×4 SWC sólo se puede asociar a la caja de cambios de variador continuo. Tampoco es posible adquirir una versión 4×2 con cambio automático. Por el momento, todos los Mitsubishi Eclipse Cross comparten el mismo motor 1.5 turbo MIVEC, de 163 CV de potencia y 250 Nm de par motor máximo, constante entre las 1.800 y las 4.500 rpm. La versión de tracción delantera es más lenta en el 0 a 100 km/h (10,2 segundos frente a 9,8 segundos), pero también es más frugal.

Sobre el papel, el Eclipse Cross automático 4×4 consume 7,0 l/100 km, cifrándose el consumo del manual 4×2 en 6,6 l/100 km – o 151 g/km de dióxido de carbono. La homologación no es precisamente la más baja del segmento: el Nissan Qashqai 1.6 DIG-T de idéntica potencia homologa una media de 5,8 l/100 km. Pero no conviene saltar a las conclusiones antes de probar el coche, ¿no creéis? Tras llegar a la estación de AVE de Sevilla, me monto a bordo de un Eclipse Cross con cambio manual, y me pongo en marcha. El motor 1.5 MIVEC se percibe silencioso y apenas vibra, siquiera bajo aceleración.

No presenta diferencia alguna en habitabilidad o maletero con respecto a los 4×4, pero en vez de un freno de mano eléctrico dispone de un freno de mano convencional.

El tacto del embrague es… complicado. Es uno de esos embragues a los que cuesta acostumbrarse. Es sencillo calar el coche, y es sencillo revolucionarlo en exceso. No cuenta con un sistema de ayuda que eleve ligeramente el ralentí al soltar el embrague, como otros coches. Esto no sería una queja si el juego de embrague-acelerador fuese más modulable. Con el tiempo es más y más fácil cogerle el punto, pero de buenas a primeras, te aseguro que lo calarás. El cambio tiene un tacto correcto, recorridos cortos y precisos, accionamiento algo duro y tacto ligeramente artificial. Adecuado, sin llegar al tacto fantástico de los manuales de Mazda.

El Mitsubishi Eclipse Cross ha sido el último coche diseñado y desarrollado por una Mitsubishi independiente, ahora parte de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

Rodando de forma habitual por ciudad y carretera me gusta la progresividad y la suave patada del motor, su funcionamiento es francamente agradable. No es un motor al que le guste estirarse demasiado. Entrega su potencia máxima a 5.500 rpm, y de ahí en adelante, el empuje decrece de forma considerable. El coche se mueve bien y solventa adelantamientos correctamente, siempre que estemos rodando por encima de 2.500 rpm. Lo que me ha sorprendido de este Mitsubishi Eclipse Cross, y no para bien, han sido sus consumos. Quiero pensar que estas unidades están en rodaje, y sus consumos aún tienen que estabilizarse.

Pero nos ha resultado imposible bajar de los 7,5 l/100 km en un recorrido fundamentalmente llano de unos 150 km, de los cuales 130 km fueron a velocidad legal por autopista. Si hablamos de la media urbana, a un ritmo tranquilo no hemos bajado de los 10 litros. Cuando realicemos una prueba a fondo de una unidad bien rodada podremos atestiguar si sus consumos se han estabilizado o efectivamente, es un coche que peca de gastón. Por lo demás, la versión 4×2 del Mitsubishi Eclipse Cross cumple correctamente incluso en pistas forestales, en las que transcurrió una pequeña parte de nuestra jornada.

Aunque el cristal trasero partido puede parecer un impedimento para la visibilidad, el buen tamaño de la luna lo compensa.

No obstante, en zonas de muy baja adherencia combinadas con pendiente, un 4×2 suele ceder ante las leyes de la física. Por donde habría pasado perfectamente un Eclipse Cross con sistema SWC 4×4, nuestra unidad quedó completamente atascada. En condiciones más favorables no hubo queja alguna de adherencia o altura libre al suelo. Siendo sinceros, el 95% de los compradores de este crossover jamás lo sacará del asfalto. Sobre un pavimento en buen estado se viaja bien aislado, y su suspensión filtra las imperfecciones del asfalto y baches con eficacia. Os contaremos aún más detalles cuando podamos probar el coche a fondo.

Vídeo destacado del Mitsubishi Eclipse Cross

Lee a continuación: 5 coches que deberían haberse vendido mucho más en España en 2017

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Situado entre ASX y Outlander, el Eclipse Cross se sitúa como la alternativa más dinámica de la gama entre los crossovers, además de incorporar un equipamiento muy completo en todos los acabados. Se puede pedir con tracción total aunque en este caso siempre lleva caja automática