Va a ser uno de los eventos del año. El que ya ha sido nombrado por muchos como el mayor proyecto de entretenimiento de la historia está a un puñado de semanas de poder ser, finalmente, disfrutado por sus seguidores: su puesta de largo se producirá el 19 de noviembre. El lanzamiento de la sexta edición de Grand Theft Auto, llamado GTA VI, es algo que muchos llevamos esperando, y un complemento como el que cobra protagonismo en estas líneas bien podría ser la solución ideal para disfrutar de largas sesiones de videojuegos sin molestias.
Y es que, aunque normalmente toda camper está pensada para disfrutar de las escapadas o la naturaleza con la mayor inmersión posible, esta se permite dar un lujo a su comprador: llevarse consigo un espacio específico para jugar y crear contenido, integrado en una vivienda sobre ruedas con sitio para toda la familia.
Se llama Overland Gaming Van y ha sido construida por encargo para un aficionado a los videojuegos y creador de contenido y su familia. La empresa responsable, ubicada en Hampshire, ha planteado su distribución para vivir y viajar en ella de manera continuada. Por esto mismo, el ordenador comparte espacio con las funciones habituales de una camper familiar.
La parte trasera concentra la solución que hace distinta a esta Crafter. Allí se encuentra una cama doble plegable que, durante el día, se transforma en sofá. La zona situada a los pies de la cama hace las funciones de escritorio, mientras que la torre del ordenador queda alojada debajo, junto a algunos componentes del sistema eléctrico. Así, el espacio para descansar se convierte también en un puesto para jugar o trabajar.
El interior combina el mobiliario gris con la presencia de madera, con una encimera lacada de borde natural como uno de sus elementos más reconocibles. No se detallan las características del ordenador ni la capacidad de las baterías o el inversor, de manera que no sabemos cuánto tiempo puede utilizarse este puesto sin recurrir a una alimentación externa. Tampoco se especifica cómo se conecta a internet, aunque no es nada que no pueda solucionar una conexión vía Starlink.
La cocina, situada junto a la puerta lateral, presenta una distribución lineal con dos fuegos, un fregadero profundo y cajones de almacenamiento. Una extensión abatible permite aumentar la superficie de trabajo cuando hace falta, mientras que el frigorífico se integra en un mueble alto. Este y la cabina de ducha interior separan la cocina y el salón de la zona posterior.
Delante, los asientos giratorios del conductor y del acompañante se incorporan al comedor, completado por un banco con cinturones para otros dos pasajeros. La mesa plegable libera el paso cuando no se utiliza y permite destinar el espacio a las comidas familiares, los juegos de mesa o las tareas escolares. La segunda cama doble se encuentra en una tienda instalada en el techo elevable.
Por fuera, el vinilado negro y gris mate acompaña a los neumáticos todoterreno, el esnórquel y un paragolpes delantero pensado para facilitar la recuperación del vehículo que, por experiencia propia con la Volkswagen Grand California durante su presentación internacional es algo que puede llegar a darse: un compañero de pruebas pasó una noche de lluvias en una pendiente sobre suelo de hierbas, que a la mañana siguiente se convirtió en un barrizal sobre el que la Grand California y sus más de 3.000 kilos de peso no podían moverse. También lleva rueda de repuesto trasera, iluminación adicional, toldo, estribos a medida y una baca accesible mediante una escalera lateral.
Para acabar, quien quiera trasladar esta idea a sus escapadas por España tendrá que quedarse, por ahora, con el concepto y copiarlo. Se trata de un one-off, por así decirlo, aunque no sabemos si Vanhaus ofrece esta misma configuración a otros clientes.










