Visitamos Guten Parts, un paraíso para BMW clásicos en la costa este de Estados Unidos

 |  @sergioalvarez88  | 

Hace poco más de un mes tuve el placer de visitar EE.UU. durante dos semanas por motivos familiares. Además de probar una Ford F-150 Limited y otros dos coches de los cuales aún no estoy autorizado a hablaros, pude conocer un taller muy especial. Mi amigo Nazar es mecánico de motores diésel y hace años conoció a Levent. Este inmigrante turco de primera generación es el propietario y director de Guten Parts, uno de los mejores especialistas en BMW clásicos de la costa este de EE.UU. Durante una mañana nos adentramos en su taller, hasta literalmente su trastienda.

A las 9 de la mañana de una inusualmente fría mañana de abril, Nazar me pasa a recoger en su Jeep Cherokee XJ modificado. Es el coche ideal para la Valley St. de South Orange, plagada de agujeros y baches tras un invierno duro. Desde luego no es el firme más indicado para los coches a los que Guten Parts se dedica. Guten Parts está situada en un discreto taller, en plenos suburbios de New Jersey. Pronto se mudarán a una localización más grande, el negocio va viento en popa y el actual taller se les queda muy pequeño: apenas caben una decena de coches en su interior.

El propietario de Guten Parts dejó su trabajo en la financiera Goldman Sachs para dedicarse a su pasión: los BMW clásicos y las preparaciones.

Aparcamos en una calle lateral y nos acercamos andando a la puerta del taller. Lo que veo me gusta: en su puerta hay tres coches a la venta: un exótico Volkswagen Fox del año 1988 con carrocería familiar de tres puertas, un Volvo 145 familiar, y un BMW Serie 3 E36 preparado. Entramos al taller y saludamos a Levent, el propietario y director de Guten Parts + Service. La historia de Guten Parts comienza hace menos de 10 años. Sus comienzos estuvieron marcados por la venta minorista de piezas para BMW de todo tipo. Al mismo tiempo, Levent preparaba BMW Serie 3 E30 para competiciones en circuito.

Su especialidad pasó a ser la de los transplantes, o “swaps”. Esencialmente, transplantaban motores de BMW M5 E34 – esos fantásticos S38 de seis cilindros en línea – a los BMW Serie 3 E30. Sus prestaciones terminaban siendo muy superiores a las de los BMW M3 E30, y su coste final era claramente inferior. Poco a poco, Guten Parts fue labrándose una buena reputación entre los petrolheads de la zona. Sus preparaciones dieron paso a servicios de mantenimiento y reparación, siempre centradas en BMW de corte clásico: los BMW Serie 3 E36 es lo más moderno que Guten Parts toca. “Demasiada electrónica”, bromea Levent, justificando esta decisión.

El lema de Guten Parts es “Respect your elders”, cuya traducción vendría a ser “respeta a tus mayores”, en clara referencia a sus amados clásicos.

Decisión de la que no le podemos culpar. Hoy por hoy, prácticamente todos los BMW clásicos se están apreciando de forma considerable. Incluso en EE.UU., a pesar de que la “burbuja” de precios de los E30 y E36 no ha alcanzado las magnitud europea. Los coches que ocupan su taller son un claro reflejo de sus clientes y de su saber hacer. De pronto, descubro en una esquina uno de los BMW más especiales de todos los tiempos. “Sí, es de verdad”, me dice, sin que tenga que abrir la boca. El BMW 2002 turbo fue el primer coche turbo alimentado de BMW, y fue el tercer coche de producción de todos los tiempos en emplear este sistema de sobrealimentación.

Su motor M10 de cuatro cilindros y 2,0 litros está “masajeado” por un turbo KKK, gracias al que desarrolla la friolera de 170 CV. Es ligero, es ágil y es un absoluto icono del mundo de la automoción. Sólo 1.672 unidades fueron producidas desde el año 1973, y su precio hoy en día roza las seis cifras en el mercado de segunda mano. Lo acribillo a fotos, enamorándome aún más de sus pasos de rueda ensanchados, de sus vinilos y de su sencillo pero deportivo habitáculo. Sin embargo, no es la joya de la corona de Levent. Su joya de la corona es un BMW 2002tii, cuyo proceso de restauración ya ha comenzado.

El BMW 2002 turbo fue el primer coche de calle en cuyo desarrollo participó BMW Motorsport, aún sin ser un modelo 100% M.

Es uno de los únicos seis ejemplares importados a EE.UU. en ese peculiar color azul, y su motor está siendo reconstruido por un especialista en Virginia, que le debe algún que otro favor. Cuando esté completamente restaurado será un coche muy valioso, digno incluso de aparecer en concursos de elegancia y eventos de calado internacional. Pasamos a la trastienda y me enseña el verdadero botín de Guten Parts + Service, un almacén repleto de piezas de BMW clásicos, piezas que cualquier cliente puede comprar online, algunas de ellas realmente escasas.

Torres y torres de centralitas, instrumentaciones, mandos, componentes eléctricos, colectores… todo lo que cualquier BMW antiguo podría necesitar, está almacenado en esta maravillosa trastienda. Aunque parezca caótica y desordenada, Levent sabe perfectamente donde encontrar lo que necesita. Igual que mi habitación, en permanente estado de caos ordenado. Miles de propietarios confían en su enorme almacén cuando alguna pieza de su clásico se estropea. Una llamada, y tendrá la referencia exacta que necesitas. Un servicio extremadamente valioso para los propietarios de coches que en algunos casos han alcanzado ya los cincuenta años.

El BMW 2002 turbo nos ha dejado tan impresionados que casi pasamos por alto las potentes preparaciones que habitan en las esquinas de este taller.

Me sigo dando un paseo por su taller y me fijo en un BMW M635CSi, en estado de semi-hibernación, esperando al verano. Un vistazo bajo su capó y al interior de sus llantas revela preparaciones de motor y tren de rodaje, con frenos actualizados y piezas de alto rendimiento en reemplazo de los componentes de serie. Un BMW Serie 5 E12 – la segunda generación del BMW Serie 5 – llama mi atención, decorado con colores de competición. Me recuerda al BMW 528i E28 del que a punto estuve de ser propietario hace unos años. Aquél BMW se me escapó por los pelos: el coche estaba reservado a un comprador indeciso… que terminó por decidirse el mismo día que iba a ver el coche.

Esa es otra historia, como es la de otros coches que ocupan su taller. Un precioso BMW 325i E30 espera a solucionar un problema mecánico, mientras uno de sus técnicos trabaja en la culata desmontada de otro motor de seis cilindros. Talleres como Guten Parts + Service cumplen una función vital para muchos propietarios, pues llegan a conocer los coches mucho más a fondo y en detalle que los propios servicios oficiales de la marca. Años y años de experiencia les sirven para detectar los fallos endémicos o eslabones débiles de los coches en que se especializan, coches que acusan los años y los kilómetros. Su fragilidad mecánica requiere de buenas manos, de cariño y de pasión por el trabajo bien hecho.

Nos despedimos de Levent y pasamos por el aparcamiento inferior del taller. En él, un Merkur XR4i – un Ford Sierra americanizado – pasa el invierno bajo una fina capa de nieve, al igual que un BMW Serie 5 E28 cuyo destino parece ser convertido en piezas. A veces, unos pocos deben sacrificarse para que otros puedan seguir viviendo.

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  • X 2.0

    Qué extras llevaba el E36 en venta?

  • AndresR52

    ¿Venden piezas por internet? Tengo un E36 que estoy intentando restaurar (haciendo el trabajo yo mismo) y me esta costando trabajo encontrar algunas piezas a precio decente donde vivo.