Ford F-150 Limited, a prueba: el sueño americano, hecho pick-up

 |  @sergioalvarez88  | 

Hace apenas unos días que he vuelto de EE.UU., donde he pasado dos semanas por motivos familiares. Durante ese tiempo, la gente de Ford ha tenido a bien cedernos un vehículo de pruebas. Qué mejor que un coche típicamente americano para tener una experiencia más completa, ¿verdad? El coche que hemos probado es una pick-up, concretamente una Ford F-150 con el acabado tope de gama Limited. Desde hace décadas, el coche más importante para Ford a nivel mundial. Un coche que es la viva materialización del verdadero sueño americano.

Los pick-up, o “trucks” como los llaman al otro lado del charco, son coches cuyos orígenes son tan antiguos como los del propio automóvil. El árbol genealógico de la Ford F-150 puede trazarse perfectamente hasta el Ford Model T. El coche que movilizó a Estados Unidos tuvo infinidad de versiones y adaptaciones, siendo su carrocería pick-up una de las más populares. Su producción era tan sencilla como acoplar una caja a la parte trasera del chasis del Model T. El concepto de pick-up se ha ido refinando con los años, pero su esencia como no ha cambiado en un siglo.

Los orígenes de la pick-up son humildes: vehículos de trabajo, sencillos, fiables y robustos.

Un poco de historia

Tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. vive un boom económico sin precedentes. La demanda de vehículos de trabajo crece de forma espectacular, y Ford comienza a producir en 1948 las pick-up F-1. Aquellas pick-up ya no parecían un vehículo industrial de preguerra: tenían sus ópticas integradas en la carrocería, un habitáculo completamente aislado de la carga con una gran superficie acristalada y una capacidad de carga de media tonelada. Las Ford F-1 fueron la primera generación de las Ford F-Series. En estos momentos vamos por la décimoquinta.

La primera Ford F-150 no llegaría hasta el año 1975, ocupando las Ford F-100 el escalón de acceso desde los años 50. Podrías pensar que las Ford F-Series son simplemente un modelo de pick-up, pero en verdad comprenden una amplia gama de vehículos comerciales y de trabajo. Las Ford F-150, F-250 y F-350 se pueden conducir con carnet de coche, pero tienen hermanos mayores que son verdaderos camiones. Con el paso de los años, Ford vio que muchos clientes de pick-up demandaban más confort y espacio para los pasajeros. Sin descuidar capacidad de carga, su equipamiento fue aumentando y se estrenaron las versiones de cabina doble.

La familia F-Series reporta a Ford unos ingresos anuales superiores a los 40.000 millones de dólares anuales.

Las raíces de la pick-up seguían siendo humildes, pero seguían siendo el vehículo preferido de empresarios y comerciantes de éxito. Hechos a sí mismos, eran trabajadores que habían logrado cumplir el sueño americano a través del trabajo duro y esfuerzo. Y se negaban a dejar de lado sus amadas pick-up. Con el tiempo – especialmente a partir de los años 80 y 90 – Ford comenzó a ofrecer versiones más equipadas y lujosas de las F-Series, con asientos de cuero, acabados de madera y detalles cromados. La pick-up de siempre empezaba a convertirse en un símbolo de estatus.

Con el tiempo y las generaciones, el refinamiento de las Ford F-Series – y de las F-150, que siempre fueron el vehículo más vendido de la familia – fue aumentando. Aunque siempre se han ofrecido versiones de acceso de uso exclusivamente laboral, es imposible negar que una Ford F-250 King Ranch o una Ford F-150 Limited sea solo un vehículo de trabajo. De hecho, la Ford F-150 Limited sobre la que versa esta prueba tiene tanto equipamiento y tecnología como un Lincoln Continental, y tiene un precio superior a los 65.000 dólares.

Una pick-up premium es un vehículo extremadamente rentable para la marca. Una F-150 Limited dobla el precio de una F-150 XLT de acceso.

EE.UU. sigue siendo un país enamorado de las pick-up. Para que os hagáis a la idea de la importancia de las F-Series para Ford, quedaos con estos datos. Son el vehículo más vendido de EE.UU. desde el año 1981 – líderes de mercado año a año, de forma consecutiva – y son la pick-up más vendida desde el año 1977. Sólo en EE.UU. en 2017 se vendieron 896.764 unidades. A nivel mundial superan con holgura el millón de vehículos. Ford vende tantas F-Series a nivel mundial como coches se venden en todo el mercado español en un año. Ahí es nada.

Al volante de la Ford F-150 Limited, una pick-up de lujo

Estoy intranquilo, dando vueltas por el salón de la casa suburbana de New Jersey donde me alojo. Salgo a la esquina de la calle, esperando la llegada del coche de la pick-up de pruebas que Ford me ha cedido durante unos días. A lo lejos la veo acercarse. De color blanco platino, con llantas cromadas de 22 pulgadas y una calandra tan ancha como un SEAT Ibiza, llama la atención de forma innegable. Incluso en este barrio de clase media-alta, donde el título de coche oficial se lo llevan SUV japoneses. Se para ante mí, y lo primero que pienso es… “es gigantesca”.

Es una versión SuperCrew, con cinco plazas reales y una caja de 5,5 pies de longitud (1,68 metros).

Aunque su tamaño no desentona en Estados Unidos, una Ford F-150 es varias tallas superior a las pick-up más grandes que encontramos a la venta en España. Con 5,89 metros de longitud, le saca más de medio metro a una Toyota Hilux. Su batalla es de 3,68 metros y en caso de esta versión, estamos hablando de 2,03 metros de ancho y una altura de 1,92 metros. Puede que pienses en un enorme V8 atmosférico como motor de esta pick-up… pero estás equivocado. Esta Ford F-150 Limited presume de un avanzado motor 3.5 V6 EcoBoost twin-turbo.

Este V6 de gasolina desarrolla 375 CV de potencia a 5.000 rpm y tiene un par máximo de 637 Nm a sólo 3.500 rpm. El motor 5.0 V8 Ti-VCT es 20 CV más potente, pero tiene un par motor inferior y no está disponible en el acabado Limited tope de gama. El motor más avanzado y capaz de la gama F-150 es este V6 EcoBoost, y ello es patente en su capacidad de remolque: 5.760 kilos frente a los 4.950 kilos de la versión V8. El peso máximo admitido de esta pick-up es de 8,2 toneladas con remolque, y de casi 3,2 toneladas sin remolque. Sí amigos, todo es mucho más grande en Estados Unidos.

Su peso en orden de marcha es de 2.230 kilos, en la versión 4×4 probada. Casi es razonable, habida cuenta de sus dimensiones.

No existe opción a cambio manual en las Ford F-150. Nuestra unidad monta una caja automática de diez relaciones y convertidor de par, una unidad desarrollada en colaboración con General Motors. Además, es una versión 4×4, con un sistema conectable dotado de reductora. Con llantas cromadas de 22 pulgadas de diámetro y neumáticos “all-season” de medidas 275/45 ZR 22, no parece el vehículo más idóneo para una excursión sobre el barro. Pero es reconfortante saber que de necesitarlo, podría defenderse con soltura fuera del asfalto – cuenta con modos de conducción específicos e información todoterreno en su instrumentación.

En marcha, es un coche cuyo tamaño y peso siempre tiene una posición protagonista en nuestras sensaciones. En el tráfico urbano debemos estar muy pendientes de otros vehículos – pese a que todo está diseñado pensando en coches de gran tamaño en EE.UU. – y de cómo maniobramos. Aunque la visibilidad desde el interior de cualquier pick-up es mala, Ford ha equipado a esta F-150 Limited con un imprescindible sistema de cámaras en 360 grados, sensores de aparcamiento delanteros y traseros y un sistema de aparcamiento pilotado. También tiene un sistema de aviso de vehículos en punto muerto.

Aunque su suspensión absorbe muy bien los baches, el perfil 45 de sus neumáticos penaliza el confort. Mejor con llantas más pequeñas.

Aunque no es el vehículo más indicado para callejear, hemos de tener en cuenta que su posición de conducción es absolutamente privilegiada. Es comparable a la de una furgoneta grande: verás el techo de los Chevrolet Tahoe y dominarás toda la carretera. Esta misma posición de poder es la que convierte su conducción extraurbana en una experiencia cómoda y relajante. A velocidad de crucero, solo los baches más profundos alteran nuestra trayectoria y solo los enormes retrovisores producen pequeñas turbulencias. El resto es comodidad, silencio y una envidiable sensación de rodar seguro y plantado. Entiendo perfectamente que sean vehículos tan populares.

Sobre el motor 3.5 V6 EcoBoost solo tengo buenas palabras. Es un propulsor twin-turbo de funcionamiento suave y sedoso… hasta que hundimos el pedal derecho. Es entonces cuando un torrente de par motor surge de sus entrañas, propulsando las 2,5 toneladas de coche – entre vehículo y pasaje – sin aparente esfuerzo o titubeo. Sólo echo de menos el sonido de un V8, pero incluso los coches más tradicionales deben evolucionar hacia la eficiencia. Sí, he de reconocer que los consumos de esta pick-up me han sorprendido para bien: sobre el papel homologa un consumo de 10,2 l/100 km (23 millas por galón) en autopista y de 13,8 l/100 km (17 millas por galón) en tráfico urbano.

Ford no publica tiempos de aceleración o velocidad punta. Pruebas extraoficiales sitúan su 0 a 60 millas por hora (0 a 96 km/h) entre los 5,7 y los 6,6 segundos.

El ciclo EPA es más realista que el NEDC europeo, y eso se traduce en consumos reales mucho más ajustados a la homologación. Mi media final en la prueba fue de 13,5 l/100 km, y en conducción extraurbana era sencillo orbitar en el entorno de las 20 millas por galón (11,7 l/100 km). Son cifras muy correctas si tenemos en cuenta que su motor es de gasolina, tiene 375 CV y mueve un elevado tonelaje. Ah, y el hecho de que a la hora de hacer esta prueba, el galón de gasolina – aproximadamente 3,8 litros – costaba unos 2,60 dólares. El precio por litro equivaldría a aproximadamente 0,55 euros. Precios de hace más de 30 años en España.

El coste por kilómetro de esta pick-up es equivalente a un coche de gasolina que gastara 6 litros a los 100 km – un utilitario como el Ford Fiesta – en nuestro país. Estados Unidos es otro mundo, y no debería sorprendernos que aún se puedan permitir usar motores V8 a diario, incluso en camiones y furgonetas de reparto. Esta Ford F-150 Limited no incita a una conducción deportiva – por inercias y balanceos no es aconsejable – sino a una conducción relajada y sencilla, algo que también influye positivamente en sus consumos. Es una devoradora de millas, y lo hace mimando al pasaje como lo haría una berlina premium.

Esta Ford F-150 Limited cuenta con un selector de modos de conducción en su palanca de cambios. Tiene modos específicos para remolque o conducción sobre nieve/hielo… ¡incluso un modo Sport!

Lujo y un equipamiento excepcional para una pick-up de más de 65.000 dólares

Las Ford F-150 Limited tienen tanto o más equipamiento que muchos coches premium. Nuestra unidad contaba con asientos de cuero azul, en cuyos respaldos se puede encontrar el emblema de la versión. Aunque es un coche cuyos orígenes son humildes y trabajadores, estos asientos son eléctricos y en el caso de los delanteros, tienen memoria, calefacción, ventilación e incluso varios programas de masaje. El ajuste eléctrico no termina aquí: la columna de la dirección también es eléctrica e incluso los pedales se desplazan mediante un botón – si un día llevamos botas gruesas, solo tenemos que mover los pedales, y no el resto de ajustes.

Ya que es un vehículo de gran altura, nos apoyamos en un estribo para acceder al habitáculo. En otras F-150 este estribo es fijo, pero en nuestra Limited, se despliega y repliega de forma automática al abrir o cerrar las puertas. En los espejos retrovisores contamos con luces laterales, útiles en caminos estrechos o a la hora de maniobrar en la oscuridad. El portón de la caja se despliega suavemente de forma eléctrica, aunque su cierre sea manual. Un enorme techo panorámico practicable da luz al habitáculo de cinco plazas reales. Incluso la pequeña ventananilla trasera es de accionamiento eléctrico.

Cinco pasajeros corpulentos y altos viajarán de maravilla en las enormes plazas de esta Ford F-150. Su interior es amplio como pocos.

Las molduras decorativas son de madera real, no una imitación de plástico. El salpicadero está forrado en cuero, y el techo está tapizado en tonos oscuros. Al ser un vehículo cuya base es práctica y profesional, encontramos una enorme selección de huecos portaobjetos. El situado entre los dos asientos delanteros es el más grande que he visto en mi vida. En su tapa tiene una placa con el número de serie del coche y el ordinal de producción del “model year” – en este caso el número 7 de los MY2018 – y dentro cabe fácilmente un ordenador portátil, varias cámaras réflex o una mochila.

En la consola central encontramos varias salidas de corriente de 12 voltios y un enchufe convencional de 110 voltios. En la parte trasera también disfrutamos de un enchufe convencional, dos puertos USB y una toma de corriente de 12 voltios. También podemos iluminar la caja de carga de la pick-up desde un botón de la consola superior. El equipo de sonido es un B&O Play con 10 altavoces y subwoofer Kicker. En conectividad esta Ford F-150 Limited también está a la última, con un sistema de infotainment SYNC3 con pantalla de 8″, compatibilidad con Apple CarPlay/Android Auto y punto de acceso WiFi.

Mediante la app SYNC Connect podemos localizar nuestra pick-up, arrancarla a distancia o ver cuanto combustible nos queda.

El precio de la unidad probada supera tímidamente los 66.500 dólares, con poco más de 1.000 dólares en extras. Por 65.000 dólares es posible adquirir en EE.UU. coches como el Corvette Grand Sport o un Chevrolet Camaro ZL1. Incluso podemos llevarnos a casa un Ford Mustang Shelby GT350 y que nos sobren 8.000 dólares para gasolina. Si hablamos de pick-ups, podríamos comprar dos Ford F-150 XL de acceso, con motor 3.3 V6 Ti-VCT y cabina corta. Pero no estaríamos entendiendo la filosofía de las versiones Limited: es mucho más que un coche de trabajo vestido de gala, es la viva materialización de ese anhelado sueño americano.

Es un coche de lujo que no ha olvidado sus raíces humildes, que no duda en ensuciarse las manos o en cargar con una tonelada de peso a sus espaldas. Es ciertas zonas del sur EE.UU. es un símbolo de estatus más valorado que un Mercedes Clase S o un Rolls-Royce Ghost. Los rivales más directos de las Ford F-150 Limited son las RAM 1500 Limited y las Chevrolet Silverado 1500 High Country, con precios que en ambos casos rondan los 60.000 dólares. No obstante, estos dos rivales recurren a motores V8 atmosféricos, algo más potentes pero con mayores consumos y menor capacidad de arrastre.

No será la última vez que veáis a esta pick-up en Diariomotor. Pronto os hablaremos de la evolución histórica del segmento, comparándola con una Ford F-250 del año 1970. No os vayáis muy lejos. Si estás pensando en adquirir una pick-up, consulta nuestra guía de compra en este artículo.

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  • cat

    Las prestaciones son el 0 a 60 mph (100 km/h) en 5,7 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada a 105 mph (168 km/h)