La odisea de reparar el monocasco de un Lamborghini Aventador LP700-4

( @davidvillarreal ) el

Para cualquier amante de los automóviles es difícil no entusiasmarse con la llegada de un nuevo Lamborghini. Y no uno cualquiera sino el más potente, de serie, de la historia de la marca italiana. Ya os hemos hablado largo y tendido del Lamborghini Aventador LP700-4 su motor V12 de 700 CV y de su tecnología, así como del chasis monocasco que le permite desarrollar todas sus prestaciones. Nos centraremos en este último para ver “la cara y la cruz” de una arquitectura que poco a poco va pasando de la competición a los deportivos de calle más exclusivos y potentes.

El chasis monocasco de fibra de carbono no sólo permite un ahorro de peso considerable (en el Aventador marca en báscula sólo 229.5 kilogramos), sino también un aumento de la rigidez estructural considerable y una protección excepcional para el habitáculo y sus ocupantes. Pero también tiene una desventaja importante y es que su reparación en caso de accidente requiere de técnicos e instrumentos especializados hasta los que se tendrán que trasladar el Lamborghini Aventador accidentado para solucionar el entuerto.

Lamborghini Aventador LP700-4

Y es que todas aquellas piezas de fibra de carbono y resina no pueden repararse en los tradicionales talleres, sino únicamente por técnicos instruidos por Lamborghini y utilizando los materiales y la tecnología patentada por la propia marca de Sant’Agata. En resumen, todo chasis dañado tendrá que desplazarse necesariamente hasta un centro especializado.

En Estados Unidos sólo existe uno en la Universidad de Washington donde trabajan conjuntamente Boeing y Lamborghini y en Europa desconocemos si existirá alguno más a parte de las nuevas instalaciones de “cocinado” de fibra de carbono de Lamborghini en Italia.

Lamborghini Aventador LP700-4

Por si no fuera poco Lamborghini ya está instruyendo a tres técnicos especializados en reparaciones externas. Su cometido será desplazarse por todo el mundo enb avión con un equipo herramientas térmicas para aplicar fibra de carbono en las zonas dañadas de la carrocería.

Imaginamos por tanto que un accidente al volante de un Lamborghini Aventador LP700-4 será de todo menos barato. A fin de cuentas ese es el peaje que hay que pagar por tener un superdeportivo tan exclusivo y avanzado como éste.

Vía: Autonews
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