Infiniti EX37, a prueba (I)

A menudo me da la sensación de que la mayoría de los SUV del mercado viven acomplejados por no comportarse en el campo igual de bien que sus hermanos mayores los todoterreno. La realidad es que al final la mayoría se ven relegados a un uso eminentemente urbano y de carretera y muchos de ellos pocas veces o nunca se enfrentarán al campo.

El Infiniti EX37 es el más pequeño de los SUV con que Infiniti lanzó su aventura en Europa, un modelo con forma de todocamino que parece haber asumido su rol para centrarse en las prestaciones y el confort en carretera sin renunciar a la seguridad y la agilidad que busca un comprador interesado en un todocamino.

Infiniti EX37

Habitáculo y acabados

La unidad que hemos tenido la oportunidad de probar es un Infiniti EX37 GT (el más alto de gama) cuyo precio ronda los 55.050€ con un equipamiento de serie completísimo por apenas 2.000€ más que el Infiniti EX37 más básico que cuesta 53.050€. A parte de eso venía equipado con todos los extras habidos y por haber, valorados aproximadamente en 7.000€.

Al abrir la puerta del conductor te encuentras con un habitáculo de una calidad excelente con tapizados de piel, plástico muy bien rematado y algunas inserciones de aluminio (también están disponibles de madera de arce).

Por fuera su silueta impone respeto, con una línea robusta pero a la vez deportiva con un capó alargado y con un techo inusualmente bajo y con ligera caída hacia atrás, como un coupé grande que busca su sitio fuera del asfalto bien pavimentado. Sus proporciones favorecen un comportamiento dinámico en carretera excepcional y una aerodinámica excelente (Cx de 0.32), aunque como veremos más adelante también tiene sus inconvenientes.

Infiniti EX37

El acceso al puesto del conductor no puede ser más sencillo, cuando apagamos el motor la columna de la dirección (cuenta con un regulador de posiciones electrónico) se recoge automáticamente a la vez que el asiento del conductor se echa para atrás, dejando un hueco muy amplio para salir por la puerta y después acceder. Una vez que accionamos el arranque automáticamente recupera la posición en que lo dejamos.

En la consola central disponemos de un gran reposabrazos muy cómodo bajo el cual encontramos varios receptáculos de gran tamaño en los que dejar lo que llevamos en los bolsillos. En ella también nos encontramos la palanca del selector de cambio automático con modo secuencial y unas ruletas que nos permiten ajustar la temperatura de la calefacción de los asientos (tanto para el conductor como para el acompañante) y un selector que activa el Modo Snow (para circular sobre nieve o asfalto muy deslizante).

Infiniti EX37

El centro del salpicadero lo domina el navegador integrado Connectiviti+, muy intuitivo y sencillo de utilizar mediante una ruleta. Está colocado en una posición elevada para visualizarlo mejor, ya que además de mostrarnos los mapas del GPS también muestra las imágenes tomadas en directo por las cuatro cámaras de visión periférica en 360º de Infiniti (1.090€), un sistema extremadamente útil para aparcar y movernos por lugares estrechos sin preocuparnos de rozar la carrocería.

La posición del conductor no puede ser más cómoda. Ofrece un amplio rango de posiciones (ajustable en 10 posiciones, incluyendo ajuste lumbar) y se puede ir conduciendo bastante bajo (unos centímetros por encima que en un compacto cualquiera) o bastante alto para aquellos que gusten del puesto de conducción elevado.

Infiniti EX37

Espacio y habitabilidad

Su forma de coupé penaliza bastante el espacio en el habitáculo y sobretodo la capacidad del maletero. Por eso mismo las plazas traseras son un tanto estrechas por el poco espacio que queda para las piernas, una altura suficiente pero no demasiado holgada (93 cm, según nuestra medición) entre la base del asiento y el techo y anchura y homologación para tres adultos (incluye tres reposacabezas), aunque para viajar realmente cómodos la distribución ideal es de dos adultos con el reposabrazos retráctil bajado.

Definitivamente la excusa del espacio no te servirá para comprarte el Infiniti EX37, una vez más su forma de coupé hace que el maletero se quede en unos escasos 340 litros con poca altura hasta la bandeja (ésta es de tela y cuenta con un sencillo sistema para plegarla y desplegarla). En este apartado el detalle más sibarita está en el sistema electrónico que nos permite bajar y subir los respaldos traseros en dos piezas accionando un botón. De esta forma el espacio de carga puede aumentar hasta los 1.175 litros.

Infiniti EX37

Un buen detalle es que el suelo del maletero está a ras del perfil del portón trasero, facilitando la operación de carga. Debajo del suelo además encontramos un hueco adicional para pequeños objetos y para llevar la rueda de repuesto (opcional 110€, de serie incluye kit reparapinchazos) o el equipo de sonido Bose, pero no ambas cosas a la vez.

Hablando del equipo de sonido Bose (880€), decir que es una auténtica delicia disfrutar de la calidad de sonido que ofrece junto con los 11 altavoces que han sido distribuidos por todo el habitáculo. A un amante de la música como un servidor le costó demasiado decidirse en algunos momentos entre llevar conectado el equipo de sonido y escuchar el ronroneo del V6 del que hablaremos más adelante (lo cierto es que el rugido del V6 ganó por goleada).

Infiniti EX37

Tanto hablar del Infiniti EX37 y aún no hemos arrancado ni el motor. Para abrir las puertas y entrar en el habitáculo no es necesario que nos saquemos el mando de apertura del bolsillo, tampoco es necesario que lo saquemos para arrancar el motor pulsando un botón.

A la izquierda y por debajo de la columna de la dirección hay una pequeña ranura para el mando de apertura, su posición es un tanto incómoda pero viene bien para no olvidarnos de él y dejarlo perdido, ya que entre otras cosas nos avisa si nos vamos y dejamos el mando dentro.

Infiniti EX37

Lo más interesante es que el chip de la llave-mando guarda información sobre la posición del asiento del conductor, la columna de la dirección y los retrovisores, por lo que al introducir la llave automáticamente se ajustarán los reglajes a los de su conductor. Ya no hará falta ni pulsar el botón del selector electrónico de programas que está en la puerta. Más cómodo imposible.

Si os ha gustado esta primera parte de la prueba os invito a que leáis la segunda parte de la prueba en la que por fín, arrancamos el V6 y analizaremos en profundidad esta mecánica y el comportamiento dinámico del Infiniti EX37.

Infiniti EX37

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