Calificación G.P. de Singapur: Hamilton sale ileso de la ratonera

 |  @josetellaetxe  | 

Disculpen ustedes el extraño título elegido para encabezar la crónica de la Calificación del Gran Premio de Singapur celebrada esta tarde, pero siendo honesto debía enfocarla discriminando primero a esa protagonista que se llama Pirelli, empresa de compuestos que hoy ha rizado el rizo en el desempeño de su cometido, convirtiendo la fase calificatoria de la prueba que se celebrará mañana, en un crucrigrama complejísimo de resolver en el que Lewis Hamilton ha destacado con luz propia, jugando más allá de lo razonable sus posibilidades para mañana apostando por exprimir sus compuestos en aras de lograr la pole.

El circuito de Marina Bay es un trazado urbano en toda regla, más similar al Gilles Villeneuve que a Montecarlo, que ofrece un asfalto que lejos de calentarse con el paso del tiempo, a falta de sol, bajo la luz de las bombillas que lo iluminan se prevé que vaya perdiendo ligeramente temperatura. En este orden de cosas, como comentaban Antonio Lobato y Marc Gené en el previo de Antena 3, tamaña circunstancia, lejos de permitir el adecuado acondicionamiento de los neumáticos, originaba un calentamiento de los mismos que ha traído de cabeza a todas las escuderías durante todo el fin de semana.

La razón podría ser el esfuerzo que se deriva del deslizamiento de las gomas sobre las abundantes señales horizontales que salpimentan el recorrido y el que sufren en las abundantes frenadas, pero a falta de mejores datos que el aquí apuntado a vuelapluma, el hecho relevante era hoy que los neumáticos superblandos (vitola roja) duraban un suspiro, lo que ha llevado a que la práctica totalidad de la parrilla los haya gestionado en modo económico durante las tres tandas calificatorias, y que en la última, la Q3, los hombres de Mercedes AMG hayan preferido quedarse en los garajes para mañana tratar de jugar con alguna ventaja.

Así las cosas, la Q1 comenzaba a la hora prevista con los pilotos intentando realizar los mejores cronos en el menor tiempo posible, y como viene siendo costumbre, los descartes sacudían la zona baja de la tabla sin compasión mientras el retornado Romain Grosjean la lideraba —fue sancionado en Spa, perdiéndose la cita de Monza—. Caían Pedro De la Rosa y Narain Karthikeyan (HRT); Charles Pic y Timo Glock (Marussia); Heikki Kovalainen y Vitaly Petrov (Caterham); y por último Kamui Kobayashi (Sauber) como sorpresa del día.

La Q2 no mostraba visos de mejorar la estrategia de los equipos, que seguía consistiendo en apostar a la brevedad en pista para lograr el pasaporte a la Q3, de manera que esta vez con Lewis al frente, seguido a 126 milésimas por Sebastian Vettel, nos ofrecía el accidente de Bruno Senna (Williams) en su intento por aspirar a pasar el corte como primer descartado. Con él, quedaban fuera Daniel Ricciardo y Jean-Éric Vergne (Toro Rosso); Sergio Pérez (Sauber), a quien el trazado se le ha atragantado; Felipe Massa (Ferrari) y Kimi Raikkonen (Lotus) como sorpresas; y Nico Hülkengberg (Sahara Force India) a menos de 1 décima de robarle la cartera a Nico Rosberg para abrirse paso hasta la última fase de la calificación.

La Q3, para no ser menos que las dos tandas anteriores, también se apostaba por los 10 participantes a conservar gomas para mañana. De manera los tiempos conseguidos durante los 8 primeros minutos de duración, tardaban lo suyo en ser superados, circunstancia que ha cambiado radicalmente en los 2 finales. Para ese momento quedaba claro que Nico Rosberg y Michael Shumacher (Mercedes AMG) iban a declinar la oferta de pelear por cronos, guardando material para utilizarlo en una carrera que se prevé fea y excesiva para las Pirelli, de forma que ocuparán mañana los mismos puestos conseguidos en Q2, aunque beneficiados por poder elegir estrategia.

Romain Grosjean (Lotus) saldrá octavo, y un Mark Webber desconocido (Red Bull) lo hará séptimo. Paul Di Resta (Sahara Force India), ocupará el sexto puesto de la parrilla, inmediatamente detrás de un conservador Fernando Alonso (Ferrari) que ha pensado en todo momento jugarse sus cartas durante la prueba aunque saliendo desde una posición que le permita vigilar a sus inmediatos rivales en el Mundial. Jenson Button (McLaren) conseguía in extremis colocarse cuarto, a más de medio segundo de su compañero. Un incómodo Sebastian Vettel (Red Bull) partirá tercero, y Pastor Maldonado (Williams) lo hará segundo.

Y la pole ha sido para el único piloto que la ha buscado sin pensar en la prueba: Lewis Hamilton. Veloz, acertado y acerado, el británico ha firmado un tiempo que lo ha situado a casi medio segundo de su inmediato perseguidor, en medio de una ratonera llena de trampas, en una aventura que puede pagar muy cara, pero que como le salga bien, le acercará aún más a Fernando Alonso, su objetivo desde hace un par de carreras.

Fuente: Statsf1.com
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  • Chencho

    Que gordo me cae este tipo desde lo del Alonso-Gate.