Henrik Fisker abandona el carro de Fisker Automotive

 |  @davidvillarreal  | 

Resulta como mínimo irónico que Henrik Fisker abandone el carro de la empresa que fundó y en la que hasta ahora ostentaba el cargo de presidente ejecutivo. Según anunciaba hoy mismo Automotive News, el danés “discrepaba con el rumbo del negocio y la administración de Fisker Automotive”. ¿Se habrá acabado por tanto el idílico sueño de Henrik con su propia marca de automóviles? ¿Qué futuro le espera a Fisker Automotive?

Recordemos que en 2009, Henrik Fisker y Bernhard Koehler, al que entrevistamos hace tan solo unos meses en el Salón de París, fundaban la empresa Fisker Automotive. Henrik se mantuvo en el cargo de CEO desde entonces y hasta que a finales de 2011 delegó la dirección en Tom LaSorda (antiguo CEO de Chrysler). El bueno de LaSorda apenas duró seis meses, por lo que su excusa de dejarlo para “dedicar más tiempo a la familia” no sonó demasiado convincente.

Que Henrik abandone de esta forma su sueño, junto con lo de LaSorda, es tan solo una muestra más de las dificultades y la presión a la que están sometidos en Fisker Automotive.

La crisis de Fisker Automotive se iniciaba en 2012

La crisis de Fisker se debe a la pérdida de su proveedor de baterías, A123, la financiación del Gobierno de Estados Unidos y en última instancia el cese de la producción del Karma.

La marca que logró poner su coche en el garaje de Justin Bieber, ha logrado cierta reputación y llenar líneas en los medios internacionales gracias al Fisker Karma, un automóvil que probamos recientemente y llegaba a España de la mano del importador Guarnieri Concesionarios.

En su periplo, Henrik Fisker también trató de lanzar un nuevo producto relativamente “modesto”, el Fisker Atlantic. Pero lejos de llevar a cabo su plan, Fisker Automotive sigue buscando liquidez tras haber perdido la financiación del Departamento de la Energía de los Estados Unidos por no cumplir con los objetivos de producción que se habían marcado. Sus dificultades se han debido sobre todo a la dependencia del proveedor de baterías A123 Systems, que entró en bancarrota hace unos meses, y a la falta de suministros que han tenido como consecuencia de ello.

De hecho, el pasado mes de diciembre se detenía la producción del Fisker Karma en la factoría de la contratista Valmet Automotive en Finlandia, tras haber vendido algo más de 1.800 unidades en todo el mundo.

Suponemos que el abandono de Henrik tendrá mucho que ver con la situación actual de Fisker Automotive y con un panorama nada halagüeño. ¿Qué sucederá a partir de ahora? No lo sabemos.

Pero estaremos muy atentos a las noticias que nos lleguen de Fisker Automotive y a cualquier ápice de resolución de los problemas que acumulan desde hace unos meses, que podrían resolverse a su favor de llegarse a un acuerdo con nuevos inversores y proveedores.

Cronología de Fisker Automotive en Diariomotor y Tecmovia

Fuente: Automotive News

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