Gran Premio de Japón. Sebastian Vettel, virtual campeón del mundo, sentencia el mundial

 |  @josetellaetxe  | 

Precedido por un sentido minuto de silencio dedicado a la desaparecida María de Villota [Hasta siempre, María de Villota], la decimoquinta prueba del mundial de este año se iniciaba con algunas dudas al respecto del comportamiento de Mark Webber en la salida.

El australiano de Red Bull había conseguido la pole el sábado y era secundado en la primera línea de la parrilla por el tricampeón del mundo, Sebastian Vettel. Tras ellos, Lewis Hamilton se postulaba en buena posición para dar la batalla por la cabeza de la carrera en las primeras vueltas al circuito de Suzuka, y Romain Grosjean, compañero en Lotus de Kimi Raikkonen, desde la cuarta plaza, podía suponer un bonito ingrediente a añadir al más que previsible dominio de los Red Bull en los compases iniciales de la prueba, pero las dudas y las quinielas saltaban hechas pedazos en cuanto el semáforo se ponía en verde.

Mala salida del aussie y contra todo pronóstico, también mala arrancada de Sebastian Vettel. Romain Grosjean da un sablazo a los dos hombres de Milton Keynes y se pone primero, mientras a la cola de su E21, Lewis Hamilton encuentra hueco pero comete el mismo error de apreciación que cometiera el año pasado Fernando Alonso (en aquel caso con Kimi Raikkonen), rozando con la rueda trasera derecha de su W04 el alerón del RB9 del de Heppenheim, pinchando y consecuentemente, viéndose obligado  carretear hasta llegar a garajes, para terminar diciendo adiós prematuramente al Gran Premio de Japón en el giro 7.

Antes que el británico, también sacaron los pañuelos blancos de despedida Jules Bianchi (Marussia) y Giedo Van Der Garde (Caterham) tras tocarse en la primera curva, en el inicio mismo de la carrera, lo que dio lugar a la primera bandera amarilla de la jornada y a que la zona de DRS, habilitada en la recta de tribunas, pudiera ser utilizada con un pequeño retraso, circunstancias ambas que sirvieron a Romain Grosjean para controlar a los hombres de Red Bull mientras su Lotus comenzaba a disfrutar de aire limpio.

La carrera discurría en esos momentos con el aliciente de ver a los dos RB9 jugando al ataque y en posiciones extrañas para lo que viene siendo costumbre en la austriaca. Mark Webber mantenía el ritmo de Romain Grosjean y tras él, Sebastian Vettel comenzaba a dar muestras de impaciencia. Fernando Alonso, quien había calificado 8º, lograba en la salida colocarse 6º para subir un puesto más con el abandono de Lewis Hamilton, pero Felipe Massa ocupaba la plaza anterior y delante de él, aparecía un Nico Rosberg que adolecía de insuficiente temperatura en los neumáticos de su W04.

Frenado por el alemán de Mercedes AMG y por su compañero, el asturiano de Ferrari tenía que conformarse con ver los toros desde la barrera, mientras la cabeza de la carrera se distanciaba irremediablemente.

En este sentido, cabe decir que el paulista de Maranello recibe la orden de dejar pasar a Alonso, pero que la ignora deliberadamente, como reconocerá al término del Gran Premio. Después de que Rosberg comete un error y deja momentáneamente libre la pista, los dos Ferrari aumentan de velocidad, pero el español continúa siendo lastrado por el ritmo de su compañero hasta que en la vuelta 21 se deshace definitivamente de él. Pero ya es tarde para Fernando Alonso, quien tiene que vérselas de nuevo con Nico Hulkenberg, su Sauber y la estrategia de la escudería suiza, como en el pasado Gran Premio de Corea, porque la prueba parece estar bien controlada por Romain Grosjean y los hombres de Red Bull, instalados todos ellos en las tres primeras posiciones.

Despejadas las dudas ante el futuro inmediato del hombre que teóricamente disputaba el campeonato a Sebastian Vettel en Japón, sin Lewis Hamilton en pista y con Kimi Raikkonen relativamente atrás, la prueba discurre con normalidad pero con dos focos de interés: la cabeza y la consistencia mostrada por los dos Sauber, de la que cabe destacar el sorprendente rendimiento que está obteniendo el joven Esteban Gutiérrez de su C32, primero quitándose de encima a Sergio Pérez y posteriormente a Felipe Massa, para poner proa a sus primeros puntos en este campeonato.

Sin embargo, cuando parece que no hay espacio para sorpresas, las primeras posiciones sufrirán un cambio sustancial en el momento en que Mark Webber es llamado a boxes pasando de una estrategia de dos paradas a otra de tres al amparo de la excusa de que sus gomas se han caído (circunstancia descartada por los profesionales del canal británico Sky), que resultará desastrosa para las opciones del australiano. Liberado de la estela de aire sucio del coche de su compañero, Sebastian Vettel no perdona a Romain Grosjean y se coloca primero para llegar en esa posición a la meta.

Mark Webber protagoniza la lucha por la segunda posición en los últimos compases de la carrera, ganándola pero sin neumáticos para inquietar a su compañero en Red Bull.

Sebastian Vettel consigue la victoria y deja sentenciado el Mundial a falta de rematar la temporada en India. Mark Webber, como decíamos antes, termina en 2ª posición, por delante de Romain Grosjean. El 4ª posición terminará Fernando Alonso, quien cruza la meta con Kimi Raikkonen a la cola de su F138. 6º será Nico Hulkenberg y 7º Esteban Gutiérrez. Tras ellos, en la 8ª plaza, Nico Rosberg minimizando los daños para Mercedes AMG en una carrera a priori idónea para el equipo anglo británico. En la 9ª Jenson Button y cerrando el reparto de puntos, Felipe Massa.

Las claves:

—La salida.

—El abandono prematuro de Lewis Hamilton.

—La estrategia de Red Bull.

 

Lo mejor:

—Romain Grosjean.

—Esteban Gutiérrez.

—La escudería Lotus.

 

Lo peor:

—Ferrari.

—Red Bull al mentir sobre el cambio de estrategia sobre Webber.

—La FIA y su excesivo protagonismo.


En las tablas anteriores, resaltados en rojo, los pilotos y equipos que han perdido todas las opciones para vencer en los respectivos Mundiales de Pilotos y Marcas.

 

Fuente: Formula1.com / Statsf1.com
En Diariomotor: Gran Premio de Corea. Sebastian Vettel no perdona y vuelve a vencer

Lee a continuación: Hasta siempre, María de Villota

  • nombre

    lógico, se aseguran los títulos.

  • zeptkon

    Yo si fuera Di Montezemolo le cambiaba el nombre a la escudería de Ferrari a Fiat hasta que vuelvan a tener un coche mínimamente decente. Esto es humillante y va para crónico.