MINI John Cooper Works: Prueba y comparativa de “Pequeños GTI”

El MINI John Cooper Works es, para muchos, el juguete definitivo. Así, damos rienda suelta a los 211 CV de su mecánica sobrealimentada que parece que siempre ofrecerán una victoria segura y holgada sobre cualquier competidor comparable, pero ojo, que para conocer de verdad el alcance y capacidad de este británico, nos hemos propuesto enfrentarlo de tú a tú con lo más laureado de los GTI derivados del segmento B. Ford Fiesta ST, Peugeot 208 GTI, Volksawgen Polo GTI y Renault Clio RS tensan la cuerda lo suficiente frente al MINI como para ofrecer interesantes conclusiones.

El sello MINI, acompañado del acabado Jonh Cooper Works, es un cóctel muy apreciado y fácilmente reconocible en multitud de aspectos. Todo en este MINI quiere hacerse notar, y por ello, goza de un temperamento muy marcado que no deja lugar a dudas en lo que a posibilidades y diversión al volante se refiere. Tenemos diseño, exclusividad y prestaciones, un delicioso cóctel que sabe venderse como producto único en el mercado, esa es la identidad de este MINI, sin embargo la competencia viene pisando muy fuerte en un rango de potencias que habla tranquilamente de 200 CV advirtiendo que la guerra entre urbanos prestacionales no ha hecho nada más que comenzar.

MINI John Cooper Works: más MINI que nunca

El diseño es en MINI una marca de identidad grabada a fuego, de este modo no resulta difícil entender que la variante John Cooper Works consiga diferenciarse a golpe de exageración y catálogo de opciones. Este modelo gusta de girar cabezas y hacerse notar allí por donde discurre, pero si los viandantes no centran su atención en su silueta exterior, serán los gorgoteos de un delicioso escape en acero inoxidable los que efectúen un toque de atención para nunca pasar inadvertidos. Este MINI se gusta, se gusta mucho.

Como no podía ser menos MINI ha logrado diferenciar a su modelo más deportivo, el John Cooper Works, a base de kits de carrocería exclusivos y un extenso catálogo de opciones.

Kit de carrocería exclusivo con paragolpes, taloneras, spoiler y entrada de aire en el capó son sólo el principio de un traje hecho a medida que, con techo y espejos en color rojo y las cásicas franjas longitudinales custodiando la entrada de aire, subrayan una carácter muy personal y exclusivo disponible a golpe de accesorios de personalización. Las llantas de aleación ligera Cross Spoke en color negro lacado con 17 pulgadas, juntas a un equipo de frenos firmado por John Cooper Works en color rojo, confieren a esta variante prestacional del MINI esa imagen de “kart” que persigue este vehículo por filosofía. Es ancho, más bajo y más imponente que cualquier variante ONE o Cooper.

Gracias a un extenso programa de configuración con multitud de opciones, Mini pone a disposición de sus clientes un producto muy personalizado que en el caso de esta variante John Cooper Works cobra aún más sentido para enfatizar su carácter racing.

Interior: carácter y diseño ofrecen una receta muy personal

El Mini John Cooper Works ofrece en el interior un mismo enfoque que en su exterior en materia de diseño. Todos sus detalles, desde el empleo de tapizado mixto piel-alcántara, hasta los mandos para el gobierno de la interfaz multimedia son exclusivos de la personalidad Mini. La ergonomía no es el factor más predominante, sus elevalunas son la mejor muestra, pero entre botones y cromados no se puede negar que Mini ha invertido muchos esfuerzos en ofrecer una identidad única.

En la categoría de pequeños GTI no encontraremos otro modelo que ofrezca acabados de tal calidad y tantas opciones de personalización y equipamiento, pero por esa razón el Mini John Cooper Works es – con mucha diferencia – el más caro de su categoría.

El interior goza de unos acabados a la altura de su factura, los detalles y remates no esconden imperfecciones que nos puedan ofrecer un “pero”. Siendo además esta variante el acabado Jonh Cooper Works, nos encontramos con unos asientos delanteros firmados por Recaro de muy alta calidad. Calidad que no queda solo representada en el empleo de piel y alcántara para sus tapizados, sino que ofrecen un compromiso muy equilibrado entre sujeción lateral y firmeza del mullido y confort para aguantar duras tandas de kilómetros a velocidad constante.

Llegados al punto más llamativo de este Mini, la consola central y salpicadero, nos encontramos con un diseño de claro enfoque artístico más que práctico y funcional. Algo muy en consonancia con todo su diseño para ser sinceros. La gran esfera que preside el salpicadero es totalmente secundaria una vez nos ponemos en marcha, luce muy bien en las imágenes y a la hora brindar personalidad, pero es una pequeña esfera de mucho meno tamaño, situada tras el volante con tacómetro analógico y display digital la que nos ofrece realmente toda la información de relevancia sobre el vehículo.

Si en el exterior nos hemos encontrado con un producto de diseño, en el interior esta idea va un paso más allá añadiendo importantes guiños a la calidad y a una identidad propia.

Mini John Cooper Works: motor y prestaciones

En esencia, este bloque-motor es el mismo que el empleado por el 208 GTI, con la salvedad de que MINI ha extraído una potencia mayor y lo ha asociado a un cambio manual de relaciones más cortas y manejo mucho más satisfactorio.

El Mini Jonh Cooper Works goza, y digo goza porque así lo pienso, de una mecánica muy sobresaliente desarrollada de forma conjunta por PSA y BMW. Siendo sincero y tras probar este motor en otros modelos como el 208 GTI, no albergo duda alguna de que Mini ha sabido sacarle todo el partido posible a un motor de 1.6 litros turboalimentado capaz de rendir 211 CV a 6.000 rpm.

La mecánica 1.6 THP instala un turbocompresor de tipo Twin-Scroll que permite administrar de mejor forma y con mayor agrado la entrega de par. De este modo, el resultado final es que el Mini John Cooper Works cuenta con un par motor de 280 Nm disponibles entre 1850 y 5600 rpm. Esta cifra de par, unido a un cambio de seis relaciones de desarrollos cortos, fijan el 0-100 Km/h en 6,5 segundos y la velocidad máxima en 238 Km/h.

El consumo medio homologado del Mini John Cooper Works es de 6,6 l/100 Km, si bien la cifra real de consumo obtenida nunca consiguió poner en el ordenador de a bordo menos de 8,3 l/100 Km. ¿Practiqué conducción eficiente? Obviamente no. El esquema motopropulsor está realmente bien resuelto por dos razones: una es que este “kart” siempre te invita a exigirle más al acelerador, y dos, su dinámica es tan sobresaliente que resulta difícil decir que no.

Conducción y sensaciones: pura diversión

Otra de las características que persiguen los fanáticos de MINI es precisamente su tacto de kart, su chasis aplomado y su puesto de conducción extremadamente bajo respecto al suelo. La sensación del MINI es incomparable a la ofrecida por sus rivales.

No os voy a engañar, el Mini John Cooper Works es, posiblemente, el coche más divertido de cuantos han pasado por mis manos. Para muchos, los 211 CV de potencia y los 6,5 segundos en el 0-100 Km/h no serán demasiados argumentos, pero una vez al volante de este Mini resulta realmente sencillo descubrir que BMW ha apostado por una puesta a punto muy elaborada para conseguir poner en el mercado el juguete definitivo.

El puesto de conducción es uno de sus puntos fuertes gracias a la disposición de volante y asiento respecto del suelo del vehículo. Vas sentado demasiado bajo para lo que se considera normal en un coche de corte urbano. Por otro lado, para favorecer un puesto de conducción sobresaliente, el Mini John Cooper Works emplea una caja de cambios manual de cortos recorridos y elevada precisión. Puestos a ir rápido, este Mini sabe ponerte las cosas muy fáciles.

Existe un botón franqueando el selector del cambio que reza la nomenclatura Sport y que acompaña a otros dos botones: Start&Stop y ESP. Al pulsar este pequeño botón Sport, el carácter del Mini John Cooper Works se muestra desafiante con un sonido de escape que cambia un delicioso tono grave por un más exquisito sonido de explosiones emanando del interior de la línea de escape que pasa bajo nuestros pies. No creo equivocarme si tildo de sinsentido el usar el sistema de sonido Harman/Kardon cuando el escape canta a pleno pulmón.

En el apartado de dirección, más directa en el modo Sport, y suspensiones, nos encontramos con un coche muy estable que invita a trazar muy rápido los vértices, pero ojo, desconectar el ESP no nos dejará libertad absoluta, pues tarde o temprano se reactiva para apaciguarnos. El equipo de frenos se encuentra a la altura del conjunto, por potencia ofrece confianza de sobra, pero la exigencia por tiempo prolongado no es su fuerte.

Precio y conclusiones

El Mini John Cooper Works está disponible en el mercado con una tarifa que parte de los 31.700 €, 34.652 € si escogemos el cambio automático de 6 relaciones. Y aquí es donde encontramos la razón de ser de Mini como fabricante: las posibilidades de diseño y personalización son un elemento muy atractivo que hay que pagar. El catálogo de opciones que Mini pone a disposición de sus clientes es realmente extenso con soluciones multimedia y de sonido, accesorios estéticos como franjas y esquemas de color, ambientes y molduras interiores, tapicerías, llantas de aleación, doble techo de cristal corredizo/practicable… y así hasta la posibilidad de escoger que eliminen cualquier anagrama de la carrocería

Junto al Ford Fiesta ST y el Renault Clio RS, el Mini John Cooper Works es el que ofrece un comportamiento más deportivo y efectivo a la hora de exigir límites, límites de verdad. En estos vehículos encontramos un punto más extremo que en el resto de modelos que protagonizan esta comparativa. Por carácter, Ford y Mini se encuentran realmente cerca, sin embargo Mini logra que, con un mejor puesto de conducción y una melodía mucho mejor resuelta, la balanza final se decante a favor del británico.

Es indudable que Mini ofrece un producto superior frente al resto de rivales de esta comparativa al echar mano de armas que sus rivales no ponen sobre la mesa: altas calidades, diseño, imagen… sin embargo, y ciñéndonos de forma estricta al plano dinámico, es justo admitir que el Mini John Cooper Works cuenta con una puesta a punto envidiable. Es rápido, efectivo, fácil y muy divertido.

El Mini John Cooper Works es rey de reyes en esta comparativa, aunque no por tanta diferencia como podría pensarse en un principio. Las marcas “generalistas” han conseguido desarrollar auténticos matagigantes partiendo del segmento B. Con cifras que giran en torno a los 200 CV, estos urbanos se atreven a desafiar a compactos de renombre asegurando que la guerra sólo acaba de comenzar. Mañana sábado haremos un pequeño pit-stop, y volveremos el próximo domingo. ¡Os esperamos!

Ficha técnica MINI John Cooper Works

  • Motor: gasolina, 1.6 litros de inyección directa y turbo.
  • Caja de cambios: Manual 6 velocidades.
  • Potencia: 211 caballos a 6.000 rpm
  • Par máximo: 260 (280) Nm desde 1.850 r.p.m
    • Aceleración (0 a 100 km/h): 6.5 – 6.7 segundos
    • Velocidad máxima: 238 km/h
    • Tracción: delantera
    • Peso: 1.235 kg
    • Consumos oficiales: Mixto: 6.6 – 7.1 litros/100 km
    • Emisiones de CO2: 153 – 163 g/km
    • Precio (sin extras): desde 31.700 euros

    • En Diariomotor: Comparativa “Pequeños GTI

      Lee a continuación: Bienvenidos a la comparativa Pequeño-GTI del año

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      • Alejandro

        Tal vez, su hibiese estado la decisióne en mi haber, habría elegido un Abarth para estar más a la altura de la competencia, porque les saca una diferencia notable (tanto en potencia como en precio). Da igual si el Abarth Punto o el Abarth 500. Eso sí, en versión SS.

        • gian

          coincido con vos un abarth por potencia puede estar abajo, pero en diversion al volante abría que verlo sobre todo en el 500

      • Patek

        He votado por el Ford porque ofrece mucho más por tu dinero comparativamente hablando. Y es que por más que el JCW resulte un pelo más afinado al límite que el Fiesta y su sonido sea algo más racing no hay que perder de vista el hecho de que puede llegar a doblar el precio del americano a poco que se le pongan extras de capricho y, esto, tratándose de utilitarios, es una barbaridad. Con el Cooper S la cosa habría estado algo más igualada.

      • Gapi

        Votado al Mini.

        PD: Vaya pena lo que le han hecho al Clio en esta generación…

      • .Motorhome.

        He votado al Renault, ya que la gente de Renault Sport siempre ha hecho polivalentes muy divertidos, a pesar de que el nuevo Clio haya ganado dos puertas mas y perdido el cambio manual.

      • EL MAS INCOGNITO

        por motivos pasionales prefiero el mini… , pero la mirilla laser(fiesta) esta mejor.

      • Gonzalo

        La gente en general se fía ciegamente de este tipo de comparativas a la hora de adquirir su producto, y realmente cada uno debería de enfocar cual es su “realidad”.
        Acabo de adquirir un 208 gti blanco, en un principio estaba realmente obsesionado con el fiesta st..pero me puse a pensar y el 90% de las ocasiones(de un conductor normal que disfruta de tramos de montaña) los trazados suelen estar bacheados,húmedos y sucios(en tierras Vascas al menos..) suspensiones demasiado “tabla” como la del fiesta st o similares simplemente te sacan dela trayectoria en curvas o se vuelven contra ti en este tipo se situaciones..
        A lo que quiero llegar es que los 0,5s o 2 segundos o los que sean que hay de diferencia entre los coches de las comparativas en pistas perfectamente asfaltadas, no llevan a ninguna parte! Compraros el coche que mas os pueda gustar estéticamente, o el que mas se adapte a vuestro día a día(que al final y a menos que seáis unos privilegiados sera vuestro único coche)
        PD: ya se que no los estáis comparando en pista, pero quería de alguna manera defender que no todo es lo que se lee en las revistas y los tiempos por vuelta en circuitos