Porsche Top Secret: el 924 Turbo más rápido de la historia y su récord fallido

 |  @sergioalvarez88  | 

Nuestro repaso a los prototipos secretos de Porsche continúa con el 924 Turbo más rápido de la historia. Un vehículo diseñado para batir récords de velocidad en larga distancia, demostrando por el camino la fiabilidad de los motores Porsche como parte de una gran maniobra de relaciones públicas. Como la práctica totalidad del mundo – a excepción de los ingenieros de Porsche – es la primera vez que sabemos de este Frankenstein de innegable aire setentero. Ni siquiera llegó a intentar batir el récord. ¿Qué es lo que pasó? Vamos a conocer su apasionante historia.

Aerodinámica, ligereza y potencia bruta: ¿cóctel ganador?

Porsche había lanzado su nuevo 924 a finales del año 1975. Desarrollado en una colaboración con Volkswagen y construido en la antigua fábrica de NSU, el Porsche 924 fue el revulsivo de ventas que Porsche necesitaba para salir de la crisis que casi le cuesta la desaparición a primeros de los años 70. Tratándose de un vehículo tan importante para Porsche, los de Zuffenhausen quisieron demostrar su fiabilidad y potencia batiendo el récord de velocidad media en una distancia de 10.000 millas. El objetivo era superar los 250 km/h de media en dichas 10.000 millas.

No era posible lograr semejante proeza en otro lugar que el gigantesco óvalo de Nardo, en Italia. Se preparó un Porsche 924 muy especial, dotado con un motor 2.0 especialmente potenciado, con un turbocompresor que llevaba su potencia hasta los 250 CV, una cifra bastante seria para la época. A la vista de las imágenes de este espectacular prototipo, el aspecto más trabajado fue la aerodinámica. Varios modelos en miniatura del coche fueron creados desde cero y testados en el túnel de viento. Los resultados llaman la atención, al igual que su coeficiente aerodinámico de 0,268.

Una cifra excelente para un coche basado en un vehículo de producción de los años 70, aunque los modelos a escala habían logrado un impresionante 0,24. El frontal presenta la abertura necesaria para la refrigeración/admisión, los pasos de rueda se han carenado y el escape se evacua por el lateral del capó, ganando en eficiencia y también perdiendo un peso considerable. La zaga es una obra de arte, con unos espectaculares alerones a cada lado del coche. Resulta también interesante echar un ojo al interior, donde no encontraremos más que un gran vacío.

Todo el coche fue vaciado en pos de la ligereza, logrando un peso final de 980 kg. Del 924 de producción sólo ha quedado una instrumentación de competición y un escueto bacquét junto. Ni retrovisores ni aire acondicionado, sólo un gigantesco tanque de combustible en la parte trasera, de más de 200 litros de capacidad, acoplado a una bomba de combustible de alto caudal. Curiosamente, no se carenaron las ruedas en sí y los neumáticos del prototipo del museo parecían de lo más normales. La suspensión parecía notablemente más baja, de manera lógica.

¿Qué pasó con el récord?

La superioridad a todos los niveles del Mercedes C111 terminó con los sueños de este Porsche 924.

Porsche planeaba batir el récord en el verano de 1977, confiados en las capacidades de su 924 Turbo, cuya potencia permitía una velocidad final de nada menos que 280 km/h. En el dossier de prensa aparece que este Porsche no llegó siquiera a intentar batir el récord de velocidad, suspendiéndose la prueba al poco tiempo de estar planificada, por motivos estratégicos. Estos motivos estratégicos tenían nombre y apellidos, y pertenecían a un vehículo desarrollado por sus vecinos de Sindelfingen. Mercedes C111, las siglas que terminaron con este vehículo de récord.

Los de Mercedes habían logrado una velocidad media de 252 km/h sobre 10.000 millas en el verano de 1976 con el C111-IID, lo que supuso un fuerte toque de atención para Porsche, que pensaba en dicho verano haber atacado el récord, fijado en 250 km/h. Tras posponerlo en un año, Mercedes continuó con la evolución de los C111, pulverizando todos los récords previos con el C111-III en 1978. Porsche sabía del potencial del C111 en sus diferentes versiones, y sabía que de batir algún récord, sería superado por Mercedes en meses o incluso semanas.

Por lo que decidió retirar a su pequeño 924 Turbo de una contienda contra un C111 – lanzado con todos los recursos y el poderío de Mercedes – en una época en la que Porsche tenía una liquidez muy justa – al que no podría vencer. Más vale una retirada que una derrota. Y así es como hemos conocido la historia del 924 Turbo del que nada se supo hasta que fue desvelado para esta exposición del Museo Porsche.

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  • R18

    Parece un R18 por detrás.