Un solo objetivo: conquistar Europa. Tomamos contacto con el Infiniti Q30, un compacto premium con alma crossover

 |  @sergioalvarez88  | 

Ayer mismo regresaba de Lisboa, donde habíamos sido invitados por Infiniti a probar el nuevo Q30. El Q30 es el lanzamiento más importante de la historia europea de Infiniti, el coche con el que quieren dar el salto definitivo a una marca de volumen. Para ello han creado un compacto premium siguiendo la receta del éxito en Europa. Sobre el papel, todo encaja: compacto, segmento C, posición de conducción elevada, trazas de crossover y propulsores variados. ¿Habrán sabido cocinar la receta del éxito en Infiniti?

Un compacto diferente para la conquista de Europa

Infiniti quiere una parte del pastel que es el segmento C, cuyo crecimiento global es del 9,4%.

El compacto premium en Europa tiene tres nombres: Audi A3, Mercedes Clase A, BMW Serie 1. Tres nombres y una nacionalidad, alemana. Infiniti quiere cambiar el statu quo y lo quiere hacer con un coche diferente. Un coche que se aleja de los convencionalismos del segmento, con un diseño realmente atrevido construido sobre una base sólida. Esa base no es otra que la Clase A de Mercedes, con la que comparte plataforma, motorizaciones y cajas de cambio. Pero sería imprudente y erróneo calificar al Q30 como un Clase A japonés.

En primer lugar, el coche será fabricado en Sunderland (Reino Unido), en la fábrica que la Alianza Renault-Nissan posee, y en la que se han creado 300 puestos directos de empleo gracias al Infiniti Q30. Además, Infiniti se ha asegurado de que su primer compacto tiene un carácter propio y una puesta a punto muy diferenciada. En el fondo, es un órdago al triunvirato de compactos premium alemanes, y podría hacer tambalear su atalaya dorada con una buena campaña de márketing y una estructura de precios competitiva.

Aunque se venderá a nivel global, se espera que 8 de cada 10 unidades se vendan en Europa.

Los precios del Infiniti Q30 aún no se han anunciado, pero sabemos que la versión más barata arrancará en 24.900 euros. Equipada con un motor 1.6 turbo de 122 CV y cambio manual, disfrutará de un buen nivel de equipamiento y promociones adicionales de lanzamiento que reducirán aún más su precio en nuestro país. Sin más dilación, acompañadme a Lisboa, desde donde os vamos a contar lo que hemos vivido en primera persona en la presentación internacional a la prensa especializada de este interesante compacto.

El compacto más atrevido del segmento premium

Como os contábamos en nuestro artículo a fondo tras su puesta de largo en el Salón de Frankfurt, el Q30 es un compacto atípico. Aunque su longitud de 4,42 metros sólo nos dice que está en el extremo superior del segmento C – en cuanto a tamaño – nos llamó la atención su altura. De 1,47 metros en su versión Sport, y 1,49 metros en su versión Premium. Una altura que en este caso, lo hace 2 cm más alto que un Mercedes GLA y supera por varios centímetros al Volvo V40, un coche de cuya filosofía no está tan alejado.

Las diferencias entre las versiones Sport y Premium están en sus paragolpes, su altura o sus llantas.

Una versión de acceso denominada simplemente Q30 completará la gama, enfocada a las motorizaciones más pequeñas y a los acabados más sencillos. Esta altura es patente en cuanto tuvimos el coche delante. Lo hace parecer grande, de líneas robustas. Nos da una sensación de fortaleza, una de las claves de éxito del mundo de los crossover. El Infiniti Q30 no es un crossover aún, para ello tendremos que esperar a 2016, cuando será lanzado el QX30. En palabras de Infiniti, “será lo que el Mercedes GLA es para el Mercedes Clase A“.

Volviendo al Q30, he de reconocer que en directo convence. Las imágenes oficiales no hacen justicia a los colores elegidos por Infiniti para una presentación bajo el sol portugués. El tono “Liquid Cooper” es el color oficial de comunicaciones del Q30, y sus destellos son impresionantes bajo el sol. Es un color hecho para resaltar las líneas de la carrocería de este compacto. Un diseño fluido, orgánico y bastante atrevido. La calandra tiene todo el protagonismo delantero, flanqueada por dos ópticas que simulan la mirada humana.

Las llantas de corte láser pueden llevar finos acentos del color que el consumidor desee.

Pero son las líneas de expresión laterales las que dan sentido al Q30, llevando nuestra mirada hacia el peculiar pilar C en forma de luna creciente – una de sus señas de identidad, sin duda alguna. En la zaga se esconden dos tubos de escape y unas coquetas ópticas LED. Bajo el portón, 368 litros de capacidad para equipaje y carga, una cifra acorde con lo esperado en el segmento. Con llantas de 19 pulgadas, color gris oscuro y el sol en la posición adecuada, es un coche mucho más bonito de lo que esperaba.

Dos claves: confort y posición de conducción

Ya sentado al volante del Q30, advierto varios detalles. En primer lugar, el aire de familiaridad con Mercedes en la disposición de los mandos o en detalles de acabado. En segundo lugar, que la terminación es superior a la de los Clase A y los BMW Serie 1, quedando a poca distancia de los Audi A3, verdaderos reyes del acabado en el segmento. Infiniti ha hecho un gran trabajo en este frente. Especial mención merece el acabado deportivo, con Alcantara forrando el salpicadero y envolventes asientos deportivos.

Si de algo peca el interior del Q30, es de ser excesivamente sobrio, excesivamente racional.

La posición de conducción es alta, alejada de la clásica posición semi-tumbada de algunos compactos rivales. Ofrece una buena visión de la carretera, pero como viene siendo habitual, el grosor de los pilares traseros dificulta la visibilidad hacia atrás. En Infiniti Q30 es un coche con una puesta a punto enfocada al confort, y ya se advierte en unos asientos diseñados con el objetivo de reducir la fatiga hasta un 40% en viajes por carretera. Me gusta la abundante dosis de espacio disponible para los ocupantes.

Especialmente en las plazas delanteras, donde la forma de la consola central permite que mis rodillas viajen cómodamente. La altura libre al techo es correcta, y en las plazas traseras hay algo más de espacio que en un Mercedes Clase A. Suficiente para que no haya estrecheces cuando viajan a bordo 4 personas. Infiniti ha trabajado mucho en el aislamiento de su compacto, y se nota en todo momento: es un coche muy silencioso. Al silencio también contribuye un sistema de cancelación activa de ruido, a través del equipo de sonido.

Al volante de los dos motores más potentes de la gama

El motor diésel de 109 CV y cambio manual es la combinación que se espera más vendida en el mercado español.

El grupo español tuvo a su disposición tres vehículos. Uno de ellos, equipado con caja de cambios manual y motor 1.5 turbodiésel de 109 CV y origen Nissan-Renault. Personalmente, sólo pude catar los otros dos vehículos disponibles: uno de ellos dotado con motor 2.2 turbodiésel de 170 CV y otro con motor 2.0 gasolina de 211 CV. Ambos estaban equipados con tracción total y caja de cambios automática de doble embrague. Los dos motores tope de gama sólo están disponibles en dicha configuración, a un precio superior al resto.

Personalmente, pienso que el motor más equilibrado es el 1.6 turbo de gasolina y 156 CV, un propulsor que asociado a un cambio manual tendrá un precio moderado y excelentes prestaciones. Su versión de 122 CV – también turboalimentada – no tiene opción a cambio de doble embrague. La combinación que más veremos en nuestras carreteras se corresponderá al diésel de acceso, asociado a un cambio manual. Sorprendentemente, este motor está disponible también con caja de cambios de doble embrague y siete relaciones.

Tanto dirección como suspensión tienen un tarado excelente, de lo mejor en el segmento.

Basta de cháchara. Arranco el motor diésel de 2,1 litros de un Q30 Premium y aunque su sonido es comedido, vibra de forma considerable – solo si estamos detenidos con una marcha engranada. La aspereza y rumorosidad desaparece en marcha, y este viejo conocido fabricado por Mercedes vuelve a demostrarnos sus bondades: mucho par a bajo régimen y una respuesta excelente de sus 170 CV. Lo que me sorprende es lo refinada que es la calidad de rodadura del Infiniti Q30. El trabajo de suspensiones es verdaderamente excelente.

La suspensión del Q30 tiene un tarado más amigable que el resto de compactos de su segmento y el filtrado de baches es sensacional. No hay compacto más cómodo en el segmento. Ante las curvas, la suspensión del sentido de la curva también se comprime, evitando un movimiento excesivo de la carrocería. Lo pude comprobar en movimiento para mi asombro: tiene un paso por curva sorprendentemente bueno. El tarado de la dirección también ha sido uno de los focos del equipo de desarrollo del Q30.

El tarado de suspensiones es diferente según motorizaciones, adaptándose al peso del grupo motopropulsor.

Retrasando ligeramente la entrada de la asistencia eléctrica logran evitar las correcciones constantes de trayectoria necesarias en otros coches. Nuestros sentidos nos dicen que el coche traza curvas con tiralíneas, y además, ¡tiene una retroalimentación espectacular! Una dirección que se disfruta enormemente con el motor 2.0 turbo de 211 CV y el acabado Sport. Un bloque turbo que hace una pareja ideal con el bastidor del Q30. Hasta la hipotética llegada de un Q30 “RS”, será el motor más potente de la gama.

Terminamos nuestra toma de contacto, haciendo una breve mención a la suite de sistemas de seguridad activa del Q30, entre los que se incluye un asistente de frenada automática en caso de obstáculos imprevistos – que tuvimos ocasión de experimentar en la ronda de Lisboa – una cámara con un ángulo de visión de 360 grados o un detector de vehículo en punto muerto. En resumen, una máquina muy cómoda, con un amplio equipamiento, que juega con nuestros sentidos para hacerse ese hueco en el mercado europeo. ¿Se lo hacemos?

Pronto podremos probarlo a fondo.

En Diariomotor:

Lee a continuación: Hablamos con los creadores del Infiniti Q30

Solicita tu oferta desde 22.990 €
  • X 2.0

    En diseño hay coches coreanos que no tienen nada que envidiar a esta castaña “premium´´.

    • Eneko

      ¿Castaña? Habría que ver qué castaña tienes tú en el garaje…

      • X 2.0

        A buenas horas vienes a decirme gilipolleces. Pues mira, no te lo voy a decir, porque mi vida te importa poco o nada, lo que si te voy a decir, es que es un coche humilde, que no engaña a nadie, y por el que no he pagado un dineral por lo que no es, que hace muy correctamente su servicio.

        Aunque tuviera dinero para comprarme esta castaña que parece que defiendes, creo que hay un mercado mucho mas serio donde dejarse el dinero, porque tener dinero, no te obliga a renunciar al buen gusto.

  • Jasato

    A mí me recuerda bastante al DS4, curioso que no se haya mencionado en el artículo

  • Germán Medina Pérez

    Muy bonito e interesante, muy MAZDA… lateralmente tiene ese ADN.

  • Oliver

    Ojalá tenga suerte esta marca y consiga el éxito que hasta ahora se ha quedado lejísimos de conocer. Europa es increíblemente marquista y fuera de las “tres Marías” apenas hay vida premium. Da pena que buenos coches se vendan tan mal porque los compradores son más que nada presa de sus miedos sociales y de autoestima.