Audi at Home y cómo retorcer el “coche compartido” para llegar al cliente, y vender más coches

 |  @davidvillarreal  | 

Brian Chesky, cofundador y CEO de Airbnb, suele defender su negocio con un ejemplo muy ilustrativo. ¿Sabías que en Estados Unidos hay más de 80 millones de taladradoras eléctricas? ¿Sabías que de media estas son utilizadas a lo largo de su vida útil durante 13 minutos? (The New York Times) Imaginemos que la sociedad descubre que es más sostenible, y económico, compartir una taladradora con nuestros vecinos. ¿Se iría a pique el negocio de las taladradoras? Ahora cambiemos la taladradora por un coche. ¿Qué sentido tiene que marcas como Audi se metan de lleno en el negocio del car-sharing, el coche compartido? ¿Y si sus clientes descubrieran que es más económico y sensato compartir coches con sus vecinos, que tener un vehículo particular más del 95% del tiempo parado en el garaje?

De momento, ni Audi, ni otros fabricantes de automóviles, temen que el cliente descubra el car-sharing y que tener un coche privado no es sostenible, y es caro. En cambio sí saben cómo vender más coches gracias al car-sharing.

En Estados Unidos acaba de lanzarse un nuevo servicio denominado Audi at home. Su dinámica es la siguiente, Audi dispondrá de una flota de vehículos compartidos en áreas residenciales muy concretas. Y no cualquier área. De manera que sus vecinos podrán disponer de los coches allí presentes, previa reserva en la recepción y el servicio de conserje. Audi ya ha estrenado en Estados Unidos servicios parecidos, como Audi on demand, que está a medio camino entre el servicio de car-sharing y un alquiler convencional, con recepción del coche a domicilio, y el fin de ser utilizado sobre todo en experiencias vacacionales.

¿Acaso Audi ha pensado en la máxima de “si no puedes con el enemigo, únete a él”? Ni mucho menos.

En España, proyectos como Amovens (que nació en 2009), van poco a poco despegando, pero siguen siendo desconocidos por el público general.

Tanto Audi, como otros fabricantes involucrados en proyectos similares, son muy conscientes de que en la economía colaborativa existe un inmenso filón que está por explotar. También son muy conscientes de que, por mucho que por activa y por pasiva se nos hablé de una tendencia bastante clara de las nuevas generaciones – los Millennials – hacia la desafección por la propiedad privada de un automóvil, el automóvil sigue siendo necesidad, y expresión de libertad, de muchos jóvenes y no tan jóvenes. La costumbre de tener nuestro propio coche no va a desaparecer de la noche a la mañana.

Eso quiere decir que, a menos a corto y medio plazo, sería muy atrevido creer que el car-sharing vaya a desplazar a la propiedad particular de los automóviles. Entre los temores de Audi dudamos mucho que esté la posibilidad de que sus clientes no compren coches, porque puedan compartirlo con sus vecinos.

Eso nos lleva a pensar en otra cuestión. ¿Qué ha llevado a Audi a involucrarse en este tipo de acciones, y servicios colaborativos puntuales?

Audi ofrecerá una flota de vehículos estilo S7, SQ5, TT, Q7, S5 Cabriolet y RS5 Cabriolet, en áreas residenciales donde el apartamento más pequeño cotiza en el orden de millones de euros.

Audi at home estará disponible en el proyecto LUMINA de San Francisco, un condominio con apartamentos y pisos en el orden de varios millones de euros, e incluso un ático estilo penthouse de 49 millones de dólares, más de 45 millones de euros al cambio actual (Bizjournals). También prestará servicio en las Four Seasons Residences de Miami, donde se venden apartamentos y pisos por hasta 20 millones de euros.

La flota de automóviles que ofrecerá Audi se compondrá de varias unidades de Audi S7, S5 Cabriolet, SQ5, TT, Q7 y RS5 Cabriolet. Para utilizarlos, bastará con que los residentes realicen una reserva, recojan su coche en la entrada, y se lo entreguen de nuevo al aparcacoches a su regreso. El pago de esta suerte de alquiler podrá realizarse por horas, o días completos, e incluirá combustible, limpieza, seguro, peajes, sin límite de kilómetros.

A tenor de la localización de esta suerte de car-sharing, el target al que se dirige Audi, y la flota de vehículos de que dispondrán, imagino que ya te habrás dado cuenta del otro objetivo que persigue la marca alemana. Audi no se ha introducido en el negocio de car-sharing para reducir el número de coches en las carreteras, para hacer un uso más sostenible del automóvil, sino – efectivamente – para vender más coches.

Definitivamente esa no es la interpretación que inicialmente daría origen al car-sharing, ni mucho menos. ¿Pero alguno duda que Audi ha sabido aprovechar muy bien el concepto para llegar a un buen número de clientes potenciales?

Fuente: Audi
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