El Renault Scénic Hybrid Assist llegará a finales de año: un híbrido, diésel, ¡y con cambio manual!

 |  @davidvillarreal  | 

Poco a poco vamos conociendo nuevos detalles de la planificación de productos de Renault. Y he de deciros que la cosa promete. Antes de que termine este año Renault tendrá un nuevo híbrido en sus filas. Será el Renault Scénic Hybrid Assist, y poco después, a comienzos de 2017, llegará también el Renault Mégane Hybrid Assist. Ambos compartirán mecánica y tecnología, y sabemos que gozarán de un concepto prácticamente inédito, el de combinar un motor diésel de 110 CV, y una caja de cambios manual. ¿Y cómo esperamos que sea el nuevo motor híbrido de Renault Mégane y Renault Scénic?

Renault quiere explotar una receta inédita, la del híbrido, diésel y con cambio manual.

Son pocos los detalles que de momento nos ha proporcionado Renault, pero al menos ya sabemos que estará basado en una instalación de 48 voltios, que a priori se utilizaría también para los componentes eléctricos a bordo. Esta idea nos llevaría a imaginar que no estamos ante un híbrido al uso, como el Toyota Prius, con un motor eléctrico con capacidad suficiente para desplazar el vehículo por sí mismo, sin necesidad de entrar en funcionamiento su motor térmico. Tampoco estaríamos ante un híbrido enchufable, sino ante un sistema híbrido más sencillo que no requeriría nuevos hábitos en el usuario para maximizar su rendimiento. Renault confirma que su Hybrid Assist no se desplazará en modo eléctrico, que requerirá la acción continua de su motor térmico.

Todo apunta a que estaríamos a una solución de tipo mild hybrid. Es decir, un vehículo diésel con una asistencia eléctrica limitada, pero suficientemente eficiente en su apoyo como para alcanzar unas cifras de consumo y emisiones más bajas de lo que encontraremos en sus hermanos diésel de 110 CV sin asistencia eléctrica.

Renault habría recurrido a un sistema híbrido sencillo, ligero, y económico, con unas capacidades limitadas, no comparables con los híbridos que todos tenemos en la cabeza, como el Toyota Prius.

Renault aún no nos ha proporcionado datos acerca de sus prestaciones, sus consumos, o sus emisiones, pero anticipan que homologará cifras bastante favorables con respecto al diésel de 110 CV. El Hybrid Assist se basará en el motor dCi de 110 CV, presente en Mégane y Scénic, combinado con un cambio manual. Contará con una batería de 48 voltios, instalada tras los asientos traseros, muy compacta. Y también con una batería de 12 voltios, para componentes auxiliares, que se recargará gracias a un transformador de continua y alterna que intermedia entre los circuitos de 48 y 12 voltios.

La receta del híbrido diésel ya es extraña, y salvo por el caso de PSA (Peugeot y Citroën-DS), nada habitual en la industria del automóvil. La receta del cambio manual aún lo es más. Hace años ya conocimos el caso del Honda CR-Z, un coupé de 2+2 plazas y dimensiones muy contenidas que gozaba de cambio manual, y sistema híbrido con motor térmico de gasolina.

Por las primeras explicaciones que ha dado Renault de su funcionamiento, hemos de esperarnos que el sistema Hybrid Assist cuente con una batería muy compacta, situada justo sobre el eje trasero, que acumulará energía de la retención, y la frenada regenerativa. Energía que podrá entregar para mejorar significativamente su aceleración, y sobre todo cubrir las carencias del diésel en cuanto a respuesta, retardo del turbo y baja carga.

La gran ventaja de este híbrido está en que conseguiría unas cifras más favorables que las del dCi 110 CV sin hibridación, sin la complejidad de un híbrido tradicional, y probablemente con un peso muy contenido y un precio nada descabellado. En teoría, solo en teoría, los Hybrid Assist deberían ofrecer las cifras de consumo y emisiones más bajas de la gama Mégane y Scénic.

Pero para conocer todos estos detalles aún tendremos que esperar unos meses, probablemente hasta el Salón de París, después del verano, que debería ser la “gran fiesta” en la que Renault presente a esta pareja de híbridos.

Fuente: Renault
En Diariomotor:

Lee a continuación: El nuevo Renault Scénic equipa de serie llantas de 20″: ¿nos hemos vuelto locos?

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  • Rest

    Estamos contemplando el revulsivo ( diésel ) necesario para que los híbridos terminen de encajar en Europa – o por lo menos en España? Si lo publicitan bien, vaticino no pocas ventas.

    • Miguel

      Pues yo vaticino muy pocas ventas. Complejidad y coste alto de mantenimiento diésel + híbrido ( catalizadores/filtro partículas, sistema híbrido, etc.) El usuario quiere robustez y 0 problemas. Si los Toyota han demostrado fiabilidad en este país es por los taxistas, no por los particulares que se hayan aventurado a comprar híbridos.

      • Rest

        Hola, Miguel;

        sería posible que no cuajara, claro que podría ser. En ese caso, personalmente, achacaría culpa a un nefasto marketing.

        Hay que tener en cuenta que nuestra sociedad esta arraigada al uso del vehículo diésel por puro instinto compulsivo- cuasicultural. En la mayoría de los casos el perfil del usuario no se ajusta a unas necesidades reales. Ni mucho menos, ese tipo de usuario, busca robustez o 0 problemas, sino que se deja llevar meramente por vacuas tendencias o modas.

        Creo que los que sí hacemos los km. necesarios para utilizar gasóleo con responsabilidad, y además vivimos en lugares donde se requiere un pelín más de par motor por tratarse ( día a día ) de carreteras secundarias de dobles sentidos e importantes pendientes, es de agradecer algún progreso para acotar, por poco en principio que sea, insanas emisiones.

        En relación a su complejidad – tampoco es para tanto, a sabiendas que la tecnología también evoluciona para hacerlo todo un poquito más sencillo -, fiabilidad – esto es como todo, irá progresando poco a poco, se irán limando las anomalías de rigor y se adpatarán paulatinamente complementos con un mayor índice de éxito – o costes de mantenimiento – la búsqueda de eficiencia y soluciones económicas en beneficio del consumidor es crucial para que funcione esta alternativa, y no deberían tomarlo a broma – ,, es subsanable con tesón, claro.

        En alusión a los taxistas, completamente de acuerdo. Desde entonces hasta dentro de unos años la cosa podría cambiar, siendo èstos quienes abran el melón del coche eléctrico para luego contagiarlo a aquellos particulares que viven en las medianas y grandes urbes. Ojo, las medidas que políticamente se establezcan deciden/decidiràn absolutamente todo.

        Un saludo!

  • Oliver

    Me temo que nace anticuado. Hace 8/10 años hubiera estado bien, pero ahora de un híbrido se espera que tenga un mínimo de autonomía puramente eléctrica, y más ahora que se avecina un aluvión de prohibiciones diésel en las ciudades. El coche razonable de transición hacia una movilidad eléctrica (bien pura o a través del hidrógeno) ha de ser un híbrido que al menos garantice unos 10/15 km de movilidad eléctrica sin humos para poder moverse por el centro de la ciudad.

    • jcv

      Totalmente de acuerdo. En breve existirán limitaciones de circulación en ciudades y sólo con vehículos en modo eléctrico se podrá acceder. Además, miles de personas usan el coche para hacer 5 – 10 kilómetros diarios que si se hicieran en modo eléctrico dentro de la ciudad seria genial. Ya empiezan a instalarse cargadores y eso es visible. Me parece que no dar una autonomía de 50 kilómetros en modo únicamente eléctrico lo hace ya anticuado.

  • Jaime

    Mercedes tiene un clase C hibrido diesel, no sólo PSA