Jeep Grand Cherokee Trailhawk: sin Hellcat, pero mucho más fiero fuera del asfalto

 |  @sergioalvarez88  | 

Una de las sorpresas de Jeep en el Salón de Nueva York ha sido el nuevo Grand Cherokee Trailhawk. Se trata de una versión con más capacidades todoterreno del Jeep Grand Cherokee, que hereda una denominación ya tradicional en la marca estadounidense. Al igual que el Jeep Renegade Trailhawk, es un corte de manga a todos los que dicen que un SUV no puede salir fuera del asfalto. Con un tren de rodaje reforzado y una carrocería modificada, es capaz de dar verdaderos sustos a aquellos que se atrevan a cuestionar su valía.

Emblemas “Trailhawk” y pequeños Jeep de color rojo adornan su carrocería de forma discreta pero perceptible.

En 2017 se lanzará un Jeep Grand Cherokee con motor 6.2 V8 Hellcat de 707 CV, pero su nombre será Trackhawk – no confundir con este Trailhawk. Esta última denominación es ya conocida en Jeep, y se origina hace años en un prototipo con capacidades off-road del Grand Cherokee presentado en 2012. Aunque Jeep brevemente ofreció un Grand Cherokee Trailhawk en 2013 y 2014, abandonó la denominación, que quedó exclusivamente reservada para las versiones más camperas de los Cherokee y Renegade, auténticas vacas lecheras de Jeep.

Este nuevo Jeep Grand Cherokee Trailhawk hace borrón y cuenta nueva con su pasado, y se centra en el futuro. Las modificaciones estéticas cumplen una función clara, no debemos llevarnos a engaño. Sus llantas de 18 pulgadas equipan neumáticos off-road Goodyear Adventure reforzados con kevlar, y los dos ganchos rojos situados en el frontal no son un adorno, son verdaderos ganchos de remolque conectados al chasis. El capó ha sido oscurecido con un vinilo negro mate, que reduce los destellos al conductor de forma notable.

Asientos deportivos y ribeteado de color rojo para el volante diferencian su interior de otros Grand Cherokee.

No se ve a simple vista, pero el Jeep Grand Cherokee Trailhawk lleva de serie protecciones en los bajos, tanto para el cárter como para el diferencial trasero. Este diferencial trasero es un autoblocante electrónico, y está conectado a un sistema de tracción total Quadra-Drive II, con reductora de serie y varios modos de conducción off-road adaptados al terreno por el que estemos circulando. De serie también dispone de una suspensión de aire ajustable en altura, que permite una altura mínima al suelo de 27,4 centímetros.

De serie, el Jeep Grand Cherokee Trailhawk dispone de una defensa delantera con un panel central extraíble, diseñada para no ser dañada con un uso off-road muy exigente. Además, permite aumentar el ángulo de ataque hasta unos increíbles 36,1º – desde los ya excelentes 29,8º de serie. Su ángulo de salida es de 22,8º y su ángulo ventral es de 27,1º. Este SUV de amplias capacidades off-road se ofrece con el motor 3.6 V6 o el 5.7 V8 HEMI opcional, en ambos casos asociado a una caja de cambios automática de 8 relaciones.

Mopar dispone de multitud de accesorios para este Grand Cherokee Trailhawk, como llantas de 20 pulgadas con neumáticos todoterreno, kits de elevación de suspensión más potentes o protecciones adicionales para carrocería u bajos.

Fuente: C&D
En Diariomotor:

Lee a continuación: ¿Se han vuelto locos en Jeep? Confirmado: habrá un Jeep Grand Cherokee Hellcat

Solicita tu oferta desde 43.385 €
  • Txesz

    Asi que los ángulos de ataque, salida y ventral son 36.1º, 22,8º y 27,1º (152.9) respectivamente… Ni son excelentes ni mucho menos increibles.

    La generación WJ eran 37º, 30º y 23º (157º). El nuevo gana en ventral, pero a costa de perder recorrido de suspensiones en extensión.

    Como dijo Grissom, evolucionamos hacia la involución.