Afortunadamente, el Citroën C6 que ha sido presentado en Pekín nunca llegará a Europa

 |  @sergioalvarez88  | 

Me ha dolido un poco el corazón escribir el titular de este artículo. El Citroën C6 era una berlina de representación a la francesa, una peculiaridad automovilística que dejaba de existir en Europa cuando Citroën cesó la producción de su peculiar buque insignia en 2013. Cuando supimos que Citroën planeaba lanzar en China un nuevo C6, esperábamos un coche arriesgado e innovador, con un diseño polarizador y una nueva suspensión neumática. Sólo puedo decir que agradezco que este nuevo Citroën C6 se quede en China.

El Citroën C6 europeo fue el último de aquellos maravillosos Citroën extravagantes y peculiares, auténticos.

El Citroën C6 que los franceses han presentado en el Salón de Pekín no tiene nada de revolucionario ni de innovador. No parece un coche francés, porque realmente… no lo es. Es un lavado de cara del Dongfeng Fenshen A9, una gran berlina producida por Dongfeng – partner chino en la joint-venture del Grupo PSA en el país asiático. No han querido arriesgar produciendo un coche que el mundo recordará décadas después de haber sido producido, y no les puedo culpar: el C6 no disfrutó de buenas ventas, y arriesgar no funciona en China.

Construido sobre la plataforma modular EMP2, es una berlina de tracción delantera y medidas generosas: unos cinco metros de longitud y una batalla de casi tres metros. Y sin embargo, el gran voladizo delantero y su diseño no le dan un aspecto inspirador o armónico. Sí tengo que alabar el frontal, con una gran calandra frontal que se mimetiza con las ópticas y una tira de LEDs diurnos situados justo donde termina el capó. El único detalle original de un coche cuyo perfil lateral y zaga son de lo más anodinos, desafortunadamente.

Una instrumentación digital de 12,3 pulgadas, acabados en cuero y madera o un techo panorámico conforman un interior que nos gusta.

En el interior se aprecian unas calidades sobre el papel correctas y un diseño más marcado, más correcto. Por ejemplo, el salpicadero está recubierto de cuero perforado y la instrumentación es completamente digital. La consola central es escueta, con muy pocos botones, y está presidida por una gran pantalla táctil. En parte me recuerda al Volvo S90, quizá por la disposición y aspecto de su palanca de cambios. El volante está forrado en cuero bitono y tiene un aspecto diferenciado al de otros Citroën.

Me gusta el habitáculo de este Citroën C6. Me parece minimalista donde se puede ser minimalista, y detallado en lo tocante a diseño y personalización. Las plazas traseras parecen tener un enorme espacio para las piernas, tal y como gusta en el mercado chino – algo que confirma el lanzamiento de los BMW X1, Audi A4 o Mercedes Clase E de batalla larga. No hay aún información acerca de las motorizaciones disponibles en el Citroën C6, pero creemos que se tratará de motores turboalimentados de menos de dos litros y unos 200 CV.

No es mal coche, estoy seguro. Pero lo siento, no debería llamarse Citroën C6. Es una afrenta a un coche que en su momento era el máximo exponente de la tecnología y el legado de Citroën. Una deliciosa extravagancia que disfrutaba de punteros motores diésel de seis cilindros, suspensión hidroneumática y un diseño sin igual – ¿os acordáis de su ventana trasera curvada y de su capó de “tiburón”? Si el Citroën C6 alguna vez regresa a Europa, espero que sea en homenaje a su pasado, y no de la forma en que ha renacido en China.

Fuente: Carscoops
En Diariomotor:

Lee a continuación: El Citroën C6 vuelve a venderse en China… pero no como esperabas

Ver todos los comentarios 10
  • Juan

    No entiendo muy bien la lógica del titular. El C6 no gustó nada y no se vendió nada bien. ¿Debe Citroën unicamente empeñarse en diseñar coches “distintos” aunque no gusten? Pues eso les llevaría tarde o temprano a la ruina. En Citroën ha habido innovaciones muy exitosas, pero otras han sido desastrosas; cualquiera que aprecie a Citroën debería alegrarse de que sepa retirar a tiempo lo que no funciona, por la propia supervivencia de la empresa (recuerda que la situación financiera del grupo PSA es delicadilla).
    Citroën también hace coches convencionales y debe seguir haciéndolos, eso le debería dar una estabilidad que les permita dedicar tiempo a innovaciones pero sin fiarlo todo a ellas. Fiarlo todo a éxitos como el del Cactus seria suicida, a veces tendrán éxito pero muchas otras se van a estampar con la crudeza de los mercados.

  • Joel David Riobueno Herrera

    Sergio, difiero de tu respetable opinion. ME parece que este es un coche con un diseño correcto y muy completo. Su interior es, segun las fotos, de muy buena calidad. Me gusta. Citroen es una marca generalista, y han hecho un coche generalista, nada que envidiarle a los VW Passat y Ford Mondeo, por poner un ejemplo. Si lo llevan a Europa, de seguro que se vende y se queda con buena parte del pastel. Ahora si tu quieres un coche rompedor tipo premium, pues Citroen tiene su marca DS. Asi que a enviarles correos a DS para que haga un nuevo buque insignia y que lo llamen DS 9.

    • Joel, el diseño de este C6 no me parece desacertado, pero no llama la atención en ningún aspecto. Mi opinión se basa en el conocimiento del anterior C6, que era un coche que se podría considerar premium, con una estética muy marcada y características que lo hacían especial: ese cristal trasero, la suspensión neumática… Este C6 para el mercado chino no tiene nada de especial. Coincido en que con un motor diésel y un precio asequible sería una buena alternativa al Superb, pero en el fondo una berlina de 5 metros es un producto de nicho, se mire como se mire.

      Y sí, DS debería vender un DS 9 como verdadero sucesor del C6 europeo.

  • Mcklein

    A mi me pasa lo mismo con el titular. En principio el aspecto del coche es muy bonito y parece que tiene un buen acabado y buenos materiales, es una lástima que no llegue a Europa, aunque creo que con semejante tamaño no sería un bestseller, al igual que sus competidores del segmento, pero si una digna berlina para Citroën. Respecto a los avances tecnológicos o transgresiones estilisticas de Citroën, que no se presenten en este vehículo no es ningún impedimento para que guste,es mas como todos sabemos en varias ocasiones Citroën ha fracasado con tanto avance y tanto diseño tan peculiar.

  • $$$

    Estoy de acuerdo con el titulo, porque esa cosa esta realmente horrible.

  • Oliver

    Bueno, hay que reconocer que su perfil lateral no es muy afortunado, y su trasera, sencillamente horrorosa. El frontal, aunque tiene sus rarezas, si hacemos un trabajo de objetividad podría haber sido firmado por Vw: horizontalidad, líneas rectas, cromaditos finos, faros y parrilla entrometiéndose unos en la otra… pero claro, es Citroën y su simple nombre parece que da alergia a más de uno. El interior tiene su punto, muy “zen” y lejano de los diseños retorcidos de otros fabricantes (Hyundai, Crevrolet, …), aunque ese minúsculo cuentarrevoluciones es desaprovechar las ventajas que ofrece una instrumentación digital.

  • Meskley

    Muy de acuerdo. La primera impresion que me deja es que es un 508 con marca Citroen, de hecho pensaba que seria el nuevo C5. Esto no me da la mas minima impresion de estar ante un Segmento E y muchisimo menos la de un C6. Al igual que las siglas DS4 no tienen el DS por ningun lado, este electrodomestico no merece ser sucesor del C6.

  • pedro

    Por fuera no me dice mucho pero por dentro me parece espectacular.

    • AUTOMEX

      Concuerdo el interior me encanta.

  • Germán Medina Pérez

    En general no me parece feo. Por dentro esta muy original, dentro del minimalismo del diseño. Quizá lo molesto es que se base en un modelo chino y no en un auténtico Citroen,