Así entienden Jaguar y Land Rover el todoterreno autónomo, sin conductor, en 5 claves

 |  @davidvillarreal  | 

¿A quién no le gusta salir al campo y mancharse de barro? Pese al desarrollo tecnológico vivido en los últimos años, y al crecimiento experimentado gracias a sus todocamino, como Range Rover Evoque, Jaguar F-PACE y Land Rover Discovery Sport, sus productos más enfocados en la carretera, en Land Rover quieren ser fieles a sus orígenes, a sus todoterreno, junto con Jaguar. ¿Y cuál es su plan? Conseguir que la tecnología sea su mejor aliado para hacer sus todoterreno más eficaces y suficientes fuera del asfalto gracias a sistemas cada vez más avanzados, e incluso crear auténticos todoterreno autónomos. Y estas son las 5 claves de los avances propuestos por Jaguar y Land Rover para su todoterreno autónomo.

1. Jaguar y Land Rover se han propuesto crear un todoterreno autónomo.

Jaguar y Land Rover quieren que su futuro coche autónomo pueda prescindir del conductor en cualquier situación, y no solo dentro del asfalto.

Puede sonar a broma. La conducción todoterreno hoy en día se entiende generalmente como una actividad lúdica, salvo contadas excepciones, e incluso está muy limitada a círculos reducidos de amantes del todoterreno. Un todoterreno autónomo, a priori, puede parecer tan interesante como un coche de carreras o circuito autónomo (lo cual ya existe).

Jaguar y Land Rover están invirtiendo, y mucho, en la tecnología del todoterreno autónomo. Pero su fin último no es exactamente el de crear coches que circulen fuera del asfalto sin intervención del conductor, sino aprovechar las posibilidades del desarrollo del coche autónomo para crear ayudas a la conducción más efectivas y precisas. En cualquier caso, Jaguar y Land Rover no entenderían el coche autónomo como aquel que sería capaz de circular sin conductor sobre el asfalto, sino como aquel que podría circular por cualquier entorno sin intervención del conductor, independientemente de que haya asfalto o no.

2. Una nueva generación de sensores más avanzados.

¿Por qué es tan interesante el coche autónomo fuera del asfalto? Porque precisamente el coche ha de enfrentarse a un terreno inhóspito y poco confortable para la lógica de conducción aplicada a estos coches. A diferencia de una tecnología como Autopilot de Tesla, que requiere unas condiciones muy controladas (marcas viales bien marcadas, autopistas, etcétera), esta tecnología apostaría por enfrentarse a terrenos en los que el coche puede encontrarse con todo tipo de obstáculos, a condiciones extremas. Lo cual probablemente pondría a prueba, al límite, la capacidad del coche autónomo para afrontar situaciones atípicas en carretera.

Land Rover nos cuenta que están utilizando sistemas de cámara, ultrasonidos, y láser, para que el coche realice una representación virtual del terreno que le rodea en 360º. Lo que también es realmente importante, es que estos sistemas no se limitarían al firme sobre el que pisa el coche, o a los obstáculos a media altura, sino a cualquier elemento que pueda interponerse en nuestra marcha, como ramas que invaden el camino y otros obstáculos.

3. Overhead Clearance Assist: que ninguna rama se interponga en tu camino.

Jaguar y Land Rover habrían diseñado un sistema para evitar roces en la carrocería a cualquier altura. Simplificándolo mucho, bien podríamos definirlo como un sensor de aparcamiento capaz de detectar todo aquello que se interponga en nuestro camino a cualquier altura, incluso cerca de la altura del techo. Los sensores podrían configurarse para cubrir toda la carrocería del coche, e incluso elevar la altura del escaneo de obstáculos si en el techo montamos barras, portaesquíes, un maletero, o incluso bicicletas.

4. Terrain-Based Speed Adaption (TBSA): el “control de crucero adaptativo” todoterreno.

Estaréis de acuerdo conmigo en que fuera del asfalto no se puede circular a cualquier velocidad. Un conductor experimentado ajustará su velocidad a las condiciones del terreno, decelerará cuando existan muchos baches, hasta incluso detenerse cuando estos sean prominentes, y circulará más rápido cuando el terreno mejore. No se entendería un todoterreno autónomo circulando a gran velocidad por un terreno muy roto, ni paseando a una velocidad insignificante por una pista sólida y sin baches.

La tecnología autónoma de Jaguar y Land Rover permitirá analizar con precisión el terreno para adaptar la velocidad del coche a su firmeza y, sobre todo, predecir el impacto que percibirán los pasajeros al circular por él, de manera que esas incomodidades se minimicen.

5. Off-Road Connected Convoy: viajando en equipo.

¿Te acuerdas de aquellos maravillosos convoyes de la antigua Camel Trophy? Ahora imagínate una fila de Land Rover Discovery vadeando ríos y subiendo pendientes sin conductor. Land Rover también cree que la comunicación entre coches será vital para mejorar las cualidades todoterreno de sus vehículos. Y una de las ideas más interesantes pasa por facilitar el intercambio de información entre los vehículos de un convoy para sortear los obstáculos que se encuentren en el terreno, por complicados que resulten.

Imaginaos que el primer coche del convoy se encuentra con una pista cortada por un árbol derribado, o un arroyo desbordado. Esa información podría enviársela al último vehículo del convoy para que este detenga, o modifique, su ruta.

Land Rover incluso imagina un caso de uso sumamente interesante para experiencias de safari, en las que el primer coche del convoy avisaría al último de los lugares ideales para detenerse a hacer una buena fotografía panorámica.

Fuente: Jaguar – Land Rover
En Diariomotor:

Lee a continuación: ¿Es de verdad tan impresionante que un Land Rover Discovery Sport arrastre un tren de 100 toneladas?

  • Txesz

    Un reto muy complicado, porque, como bien se comenta, en el campo no hay señales, no hay líneas, no hay algo que puedas señalar facilmente para decirle a la máquina “síguelo”.

    Desde luego si lo logran habran dado un paso gran paso, aunque no serían pioneros en ese campo: no puedo evitar acordarme de la Darpa Challege, una competición para coches autónomos que en sus primeros años tenían que atravesar el desierto de Mojave.