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Roadtrip a la Alhambra de Granada con un SEAT Alhambra

 |  @pgimenezvilchez  | 

“Si tuviéramos que visitar una sola ciudad en España, esa debería ser Granada” decía el novelista Ernest Hemingway. Y eso es lo que nos hemos propuesto en esta mañana de sábado: poner rumbo a la ciudad de la Alhambra en un vehículo que toma prestado el nombre del palacio nazarí. Juanma Cámara me está esperando en Méndez Álvaro. Ha venido con todo preparado para este road-trip. Tres bolsas en el maletero parecen indicar que, además de ropa, ha traído todo su arsenal fotográfico. El SEAT Alhambra en color rojo parece un presagio de nuestro destino… dice la leyenda que Alhambra proviene de “fortaleza roja” aunque lo cierto es que en un principio era de color blanco resplandeciente.

Como su primera generación, sigue siendo un proyecto conjunto con Volkswagen.

El SEAT Alhambra es un monovolumen familiar de 7 plazas. Su diseño se asemeja enormemente al de su hermano mellizo, el Volkswagen Sharan, con quien comparte prácticamente todo salvo el logotipo del capó. El SEAT Alhambra (desde 30.280 euros) resulta algo más económico que el Volkswagen Sharan. Sin embargo, este último tiene 7 plazas de serie mientras que son opcionales en el Alhambra a cambio de 830 euros.

Grande, amplio y práctico. Aunque el diseño no es su fuerte, destaca por una calidad de acabados muy alta y una calidad de confort excelente para viajar. Es un SEAT Alhambra de segunda generación, que inició su andadura allá por el Salón de Ginebra de 1995 como un proyecto conjunto entre Volkswagen y Ford.

El veterano Alhambra se reemplazó por una nueva generación 15 años después y finalmente sufrió un restyling el pasado año con motivo de su vigésimo aniversario, y que trajo el modelo que hoy tenemos entre manos. Adquirió entonces nuevos propulsores un 15% más eficientes, así como nuevos faros con tecnología LED en las luces de posición y freno. Los faros LED, tienen mayor durabilidad y aumentan la seguridad al alumbrar mejor.

La historia de la verdadera Alhambra se remonta mucho, muchísimo, más atrás. Concretamente en el siglo XI cuando el fundador de la dinastía nazarí, Al-Ahmar, se instaló en la antigua Alcazaba del barrio del Albaicín. Frente a él, le llamó la atención las ruinas de un antiguo emplazamiento militar de época romana en la colina llamada “la Sabika”, que databa de trescientos años atrás.

Al-Ahmar decidió entonces comenzar la edificación de la Alhambra tal y como la conocemos hoy en día e instalar en ella la sede de la corte. El conjunto de palacios y jardines que alberga la Alhambra se fue construyendo paulatinamente con el añadido de sucesivas construcciones. La Alhambra alcanzó todo su esplendor en la segunda mitad del siglo XIV con el reinado de Yusuf I y su hijo Mohamed V hasta 1391.

Los Reyes Católicos encontraron en la Alhambra su palacio soñado, del que se enamoraron profundamente. Su amor fue tal que decidieron permanecer enterrados en Granada.

Tras la Guerra de Granada mantenida un siglo después, entre 1482 y 1491, el entonces sultán musulmán Boabdil el Chico fue derrocado por las tropas de Castilla y Aragón, iniciándose un proceso de negociación que culminó el 25 de noviembre de 1491, con la firma de las correspondientes Capitulaciones de Granada, en las que se pactó un plazo de dos meses para la entrega de la ciudad de Granada y su incorporación a la Corona de Castilla como Reino de Granada. La ciudad se entregó el 2 de enero de 1492 a los Reyes Católicos cerrando 250 años del reino nazarí y culminando la reconquista.

Los Reyes Católicos encontraron en la Alhambra su palacio soñado, del que se enamoraron profundamente. Su amor fue tal que decidieron permanecer enterrados en Granada.

En marcha

Enfilamos la A4 y el SEAT Alhambra digiere con fuerza y confort absoluto cada kilómetro que supera. Le comento a Juanma lo sorprendido que estoy por haber encontrado un excelente remanso de paz a bordo del monovolumen.

Como las dos últimas plazas ocupan la práctica totalidad del maletero, deberemos elegir entre dos viajeros o mucho equipaje

El habitáculo es 100% Volkswagen. Cuenta con un volante de nueva factura y un salpicadero presidido por un sistema multimedia y de navegación, también de origen Volkswagen, con pantalla táctil de 6,5 pulgadas y escoltado a ambos lados por los aireadores del aire acondicionado. Lector de tarjetas SD, Bluetooth, entrada USB y ocho altavoces. Bajó él, el sistema de climatización y, finalmente, los pulsadores de controles de estabilidad o de apertura automática de las puertas traseras (1.039 euros). Sí, las puertas traseras se pueden abrir y cerrar automáticamente a través de estos pulsadores en el salpicadero y otros junto a las puertas.

Encima nuestra, hay un techo solar inmenso (1.029 euros), que abarca tanto las plazas delanteras como traseras, dando una gran sensación de amplitud. La posición de conducción es buena. Vas sentado un poco más alto de lo habitual, lo que conferirá más sensación de seguridad y control a muchos conductores.

La segunda fila de asientos, está compuesta por tres butacas, pudiendo abatirse las dos laterales para dejar acceder a los pasajeros de la tercera fila. Las plazas traseras son amplias y cuentan con un elevado espacio libre con respecto al techo. Todos los asientos traseros tienen fijaciones isofix y se pueden abatir. Además, se puede elevar la banqueta de los asientos de la segunda fila, adaptándolos así para niños.

La tercera fila está compuesta por dos asientos individuales separados entre ellos, que son un poco más pequeños que los de la segunda fila. El dilema radica en que, como las dos últimas plazas ocupan la práctica totalidad del maletero, deberemos elegir entre dos viajeros o mucho equipaje.

Una hora después, encontramos unos molinos a nuestro paso por Tembleque y decidimos parar a hacer unas fotografías. Los molinos manchegos nos rememoran las viejas historias del Quijote:

“-Y así, digo que, llegando el tal labrador a casa del dicho hidalgo convidador, que buen poso haya su ánima, que ya es muerto, y por más señas dicen que hizo una muerte de un ángel, que yo me hallé presente, que había ido por aquel tiempo a segar a Tembleque…
-Por vida vuestra, hijo, que volváis presto de Tembleque, y que sin enterrar al hidalgo, si no queréis hacer más exequias, acabéis vuestro cuento.”

Los molinos de Tembleque fueron restaurados completamente en el año 2000, momento en que se lanzó la segunda generación del SEAT Alhambra, pero no fue hasta el pasado año 2015 cuando se repusieron sus aspas, coincidiendo también con el restyling del actual modelo y la versión “20º aniversario”.

Después nos dirigimos hasta la plaza medieval del siglo XVII de Tembleque, de construcción cuadrada con columnas de granito y vigas de madera. El acceso principal está bajo un precioso mirador. En el lateral se encuentra el Ayuntamiento del pueblo, construido en 1654. Fue diseñada como centro de la actividad diaria del pueblo, como plaza de toros y corral de comedias.

Comportamiento de viaje

De vuelta a la carretera, los 184 CV se desenvuelven con rapidez de reacciones y ofrecen la posibilidad de viajar a buen ritmo. Es un monovolumen bastante rápido, en el que nunca echarás en falta más potencia. El SEAT Alhambra cuenta con un 2.0 TDI bajo el capó. Esta alternativa me parece la más adecuada si piensas viajar con frecuencia con 7 ocupantes y equipaje. Es una solución potente pero, al mismo tiempo, de consumo fugaz ya que no superamos los 5,7 litros. El precio de esta unidad de 184 CV y cambio DSG parte desde 43.790 euros.

Sus 184 CV se desenvuelven con rapidez de reacciones y ofrecen la posibilidad de viajar a buen ritmo.

Todos los motores están sobrealimentados mediante turbocompresor, tienen un sistema de encendido y apagado automático del motor Start&Stop y optimizados para mantener un consumo y emisiones de C02 reducidas, y cuidar así del medio ambiente. Para ello, las motorizaciones diésel, cuentan con tecnología AdBlue y están adaptados a la normativa europea de emisiones Euro 6. Cuentan con un depósito adicional de Adblue, la denominación comercial de un aditivo formulado a base de una solución acuosa de urea, que disminuye las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

Existen dos motorizaciones más: un 2.0 TDI diésel de 150 CV que parte desde 35.820 euros y un 2.0 TSI gasolina de 220 CV con cambio DSG desde 41.990 euros. La mejor relación precio-potencia de la variante gasolina viene lastrada por un consumo muy superior en condiciones reales.

A nuestro paso por Despeñaperros, pudimos probar las diferencias entre los distintos modos de la suspensión adaptativa (935 euros). Durante nuestro trayecto por autovía, a penas se percibía diferencia entre el modo confort y sport, ya que no hay un cambio significativo en el filtrado de las irregularidades del pavimento. En cualquiera de los dos, la suspensión se comportaba con un tacto delicioso. Sin embargo, en un puerto de montaña como la antigua carretera de Despeñaperros, la cosa cambia, y los movimientos de balanceo y cabeceo son mucho más evidentes por lo que, gracias al modo Sport, están mejor controlados y se limita el movimiento al que se somete a los ocupantes. Si te preguntas si es un extra interesante, la respuesta es que no… Excepto para quien viva fuera de la ciudad y tenga que atravesar cada día un puerto de montaña camino de casa.

Alhambra, palacio y vehículo

Se agradece el cambio DSG en zonas estrechas y plagadas de cuestas pronunciadas, como el Albaicín de Granada.

Finalmente llegamos al barrio del Albaicín. Este barrio morisco, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994, tiene unas vistas inigualables de la Alhambra. Sus orígenes árabes se palpan en cada esquina. Me resulta sorprendente la manejabilidad de nuestro SEAT mientras nos adentramos en sus sinuosas y estrechas calles, tratándose de un monovolumen de más de 4,85 metros de largo. La dirección tiene bastante asistencia y evita incómodas interferencias con los desordenados adoquines del barrio.

También agradecemos en cada cuesta la existencia del cambio automático de doble embrague DSG y la función “auto-hold”. El primero nos evita estar preocupados por cambiar de marcha mientras callejeamos por vías tan estrechas y el segundo nos libra de que el coche se desplace hacia atrás en cuesta, cuando iniciamos la marcha tras detenernos en un semáforo en rojo.

El cambio DSG ofrece un funcionamiento totalmente automático o nos permite tomar el control y utilizarlo de forma manual a través de las levas que hay tras el volante o la propia palanca de cambios. Eso sí, ahorrándose el paso de utilizar el pedal del embrague. Actúa de una forma muy suave al pasar de una relación a otra y sin pérdida de potencia.

Además, SEAT se ha encargado de dotar al Alhambra de nuevos sistemas de seguridad. Por ejemplo, cuenta con 5 estrellas EuroNCup, 7 airbags y, opcionalmente, detector de ángulo muerto y asistente de frenado de emergencia, que activa los frenos del vehículo si se produce un accidente para evitar un segundo impacto. Entre el equipamiento tecnológico opcional, también puede contar con una asistente por cambio involuntario de carril o sistema de detección de señales. Incluso puede contar con cámara de visión trasera (624 euros), faros Bi-xenón (1060 euros) y asiento del conductor con función masaje.

Y dentro del equipamiento opcional… ¿qué elementos serían los más recomendados? Existen diferentes paquetes de equipamiento, pero a nuestro parecer los elementos elegidos serían cuatro: el cambio automático DSG, los faros bi-xenón (1.060 euros), la alarma (333 euros) y el climatronic de 3 zonas (946 euros).

Es destacable la edición SEAT Alhambra 20 aniversario, que viene equipado de serie con multitud de equipamiento: asistente de aparcamiento, control de climatización de tres zonas, sistema de apertura y arranque sin llave, techo panorámico, asistente de salida involuntaria de carril, faros bi-xenon, asientos deportivos con función masaje en alcántara, detector de ángulo muerto, navegador o reconocimiento de señales de tráfico.

El sol está comenzando a ponerse y todo adquiere un encanto especial. Cada rincón que cruzamos es una sorpresa. Detenemos nuestro SEAT Alhambra en el Mirador de San Nicolás, y no podemos evitar hacer fotos de nuestro objetivo cumplido.

Sobre nuestro SEAT se encuentra la Torre de Comares. Es la torre más grande de la Alhambra, con planta cuadrada y 18 metros de lado. Estaba destinada al uso del sultán, ya que contiene sus dependencias privadas y el salón donde recibía a personajes importantes. En su interior está el Salón de Embajadores: una sala con una cúpula en el techo que representa los siete cielos musulmanes, sobre los que está el trono de Dios. A su izquierda está el Peinador de la Reina, construido por el rey Carlos V, así como el propio palacio de Carlos V tras la torre de Comares.

El Huerto de Juan Ranas nos invita a sentarnos, a tomar algo y detener la mirada en cada rincón de la Alhambra. Es el momento de dejar aparcado el SEAT Alhambra que ha cumplido su cometido y reponer fuerzas para después perderse por las calles de la ciudad, empapándose de siglos de cultura. Del SEAT Alhambra nos ha gustado la buena calidad de rodadura y el confort a bordo, así como respuesta del motor y la tranquilidad en cuanto a fiabilidad que supone llevar un motor con sello Volkswagen bajo el capó. Me parece que el habitáculo está muy bien aislado de vibraciones y cualquier ruido aerodinámico, lo que confiere una sensación de elevada calidad de construcción. Si hubiera que ponerle un pero, éste sería al diseño, al que quizás se le podrían implementar elementos más arriesgados.

En Diariomotor: SEAT Alhambra

Lee a continuación: #GarajeDiariomotor Esta semana en Diariomotor la cosa va de monovolúmenes

El SEAT Alhambra es un gran monovolumen de siete plazas con un gran maletero y puertas traseras correderas.

Ver todos los comentarios 1
  • Antonio Sánchez

    Un fantástico family car con unas ventas supongo que muy discretas debido a la fiebre SUV. Eso sí, en monovolúmenes los japoneses están a años luz. Echadle un ojo al Honda Odyssey que si tiene los rasgos arriesgados de diseño que echáis en falta en la Alhambra.