
La obsesión de Europa por el eléctrico fue su fracaso, pero un motor indestructible, híbrido, de 65 CV, ahora va a salvarlo
Son hechos puramente objetivos. La obsesión de Europa por el eléctrico está propiciando sonoros fracasos. Y no solo en Europa. Los casos más recientes de fabricantes que han tenido que dar marcha atrás en algunos de sus proyectos eléctricos, asumiendo pérdidas milmillonarias, se han producido en Estados Unidos, con Ford y Honda. Pero el caso que hoy nos ocupa es, sin duda, uno de los más interesantes de todos. Hace tan solo unos días





