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Brendon Hartley

Información
Equipo
-
Lugar
Fórmula 1
Nacimiento
10 de noviembre de 1989
Edad
28 años
Ciudad
Palmerston North
Campeonatos
2017 - 2018
Campeón en...
Eurocup Fórmula Renault 2.0 2007 y WEC 2015
Debut F1
GP de EEUU 2017
Equipo Debut
Scuderia Toro Rosso
Primera Victoria
-

Nacido en el seno de una familia de carreras de gran tradición en Nueva Zelanda, notablement en el ámbito de los midgets, Brendon Hartley es probablemente uno de los pilotos de la actual parrilla del Mundial de Fórmula 1 con el recorrido más variopinto. Y es que resulta del todo inusual encontrarse con que alguien haga su debut en F1 después de haber conquistado las 24 Horas de Le Mans y el Mundial de Resistencia en dos ocasiones. Sumémosle a ello el hecho de competir con un Toro Rosso tras haberse caído en el pasado del Red Bull Junior Team y ahí tenemos una historia que merece ser contada.

De Nueva Zelanda al Red Bull Junior Team:

Natural de Palmerston North, se inició pronto en el mundo del karting y con 12 años ya dio el salto a monoplazas disputando un certamen local denominado Formula First, antes de pasar por Fórmula Ford y Toyota Racing Series donde pese a no conquistar el título sí acabó en el podio y sumó varias victorias. Resultados que fueron suficientes para que Red Bull le invitara a realizar una prueba al volante de un Fórmula BMW en la que también estuvo presente Jaime Alguersuari. Ambos seguirían caminos paralelos en las temporadas siguientes.

Bajo el manto protector del Red Bull Junior Team el primer paso fue correr en Fórmula Renault durante la temporada 2006. Una campaña de adaptación a Europa con apenas 16 años en la que corrió con resultados discretos tanto Eurocup Fórmula Renault 2.0 como el certamen NEC del Norte de Europa. Pero no tardó en dar muestras de su calidad. Al año siguiente y de la mano de Epsilon Euskadi el neozelandés brilló con luz propia: campeón de la Eurocup Fórmula Renault 2.0 con cuatro victorias y ocho podios en catorce carreras. A ello sumó un tercer puesto en el campeonato italiano y una primera toma de contacto con la Fórmula 3, disputando tanto el Masters de Zolder (4º) como Macao (12º). La melena rubia comenzaba a ser conocida en Europa.

Sin embargo esa fue probablemente su mejor temporada dentro del Red Bull Junior Team. Al año siguiente dio el salto al Británico de Fórmula 3 y se vio superado por Jaime Alguersuari. Pecado mortal cuando eres pupilo de Helmut Marko, por mucho que Hartley obtuviera tantas victorias como el español y sufriera más abandonos. Posiblemente su mejor resultado del año fuera acabar tercero el Gran Premio de Macao tras una alucinante remontada: un toque en la carrera de clasificación le había relegado al 20º puesto en parrilla.

Además en 2008 también tuvo la ocasión de realizar sus primeros entrenamientos al volante de un Fórmula 1 de la mano tanto de Toro Rosso como de Red Bull. Debieron ir bien, pues desde aquel momento gozó de muy buen cartel entre los responsables de los equipos de Fórmula 1 de Red Bull. Pero sin resultados en categorías inferiores su progresión se estancaría y ni siquiera esa buena impresión en Milton Keynes y Faenza evitó que pasase a estar en el punto de mira de Helmut Marko. Y aunque parecía asentado en Fórmula 1 como piloto probador todo fue a peor.

Caída en desgracia:

De cara a 2009 Hartley afrontó un doble programa. Fórmula 3 Euroseries con Carlin, intentando recuperar en cierto modo la temporada anterior, y Fórmula Renault 3.5 con Tech 1. No salió bien ninguna de las dos. A nivel continental Carlin no era la superpotencia que arrasaba en el Británico y en 3.5 sufrió problemas de adaptación y siguió a la sombra de Jaime Alguersuari, promocionado a la Fórmula 1 mediada la campaña en sustitución de Sébastien Bourdais. Su 11º puesto en Fórmula 3 y 15º en 3.5, pese a que no disputó al completo ambos campeonatos le dejaban en la cuerda floja del Red Bull Junior Team. Y pese a todo le llegó una última oportunidad para 2010.

Brendon Hartley repitió en Fórmula Renault 3.5 con el equipo Tech 1. A su lado pusieron a Daniel Ricciardo. Y ello supuso su sentencia en el seno del Red Bull Junior Team. Mientras que el australiano estuvo en todo momento en la lucha por el título, Hartley sólo pisó el podio en una ocasión y ni las alabanzas de Milton Keynes por su trabajo en el simulador de Red Bull Racing evitaron que Helmut Marko lo echara en verano. Una cita más con P1 Motorsport le permitió acabar décimo de la general en Fórmula Renault 3.5 y probó suerte en GP2 Series con Coloni, terminando sexto la última carrera de la temporada.

Como siempre que un piloto sale del Red Bull Junior Team, la continuación de su carrera deportiva fue traumática. Encontró asiento de nuevo en Fórmula Renault 3.5 dentro de la estructura Gravity-Charouz, finalizando el campeonato séptimo con tres podios en su haber. También hizo una nueva aparición puntual en GP2 Series con Ocean. Y la buena fama que le precedía a nivel de simulador hizo que Mercedes le llamara para esas labores en Fórmula 1, llegando incluso a participar con la casa alemana en el test de jóvenes pilotos. Pero el presupuesto escaseaba de todos modos y viniendo de una familia carrerista, Hartley tuvo la altura de miras necesaria como darse cuenta de que su carrera deportiva pasaba por el mundo de la resistencia.

Probando suerte en Europa y EEUU:

Tuvo una primera aproximación a la resistencia en 2012, disputando las 24 Horas de Le Mans de la mano de Murphy Prototypes en LMP2 y la reducidísima temporada de European Le Mans Series de aquel año. Y disfrutó de un doble programa envidiable la siguiente temporada, al sumar a esos compromisos con Murphy Prototypes la Grand-Am de la mano de Starworks. El hecho de compartir Daytona Prototype con un compañero de escaso pedigrí, Scott Mayer (famoso por no superar el Rookie Orientation Program de las 500 Millas de Indianápolis hasta en dos ocasiones), no impidió que ganara una carrera en Road America y se subiera al tercer escalón del podio en las 6 Horas de Watkins Glen.

Suficiente para que Porsche se fijara en él... después de que el neozelandés hubiera enviado un correo electrónico al fabricante alemán por si había hueco en su programa LMP1. Y tanto que lo hubo. Tras arrancar el año con una nueva aparición en Estados Unidos con Starworks, abandonando en las 24 Horas de Daytona, se asoció a Timo Bernhard y Mark Webber. Su Porsche 919 hybrid se subió al podio en tres ocasiones a lo largo de la temporada 2014 (Silverstone, Fuji y Bahréin), pero no vieron meta en Le Mans y fueron sus compañeros Dumas, Jani y Lieb los que tuvieron el privilegio de dar a Porsche su primera victoria absoluta en la nueva era del Mundial de Resistencia.

La gloria junto a Porsche:

Una nueva e infructuosa participación en Daytona con Starworks (abandono) fue posiblemente el único punto negro de una temporada 2015 excepcional. Cierto es que vio cómo el tercer coche de Porsche le apartaba de la gloria en las 24 Horas de Le Mans, donde sería segundo, pero cuatro victorias (Nürburgring, Austin, Fuji y Shanghái) en las ocho carreras que conformaban el Mundial de Resistencia dieron el título al neozelandés, Bernhard y Webber.

Ya con la vitola de campeón del mundo la campaña 2016 arrancó de manera ligeramente diferente. En lugar de con un Daytona Prototype de Starworks, Brendon Hartley apareció por Daytona con uno de los de Chip Ganassi. Formó un equipo estelar junto a Alex Wurz, Andy Priaulx y Lance Stroll, pero tan sólo pudieron ser quintos. Y un terrible inicio de temporada en el WEC sentenció todas sus opciones de revalidar corona pese a conquistar de nuevo cuatro victorias (Nürburgring, México, Austin y Shanghái).

Pero lo mejor aún estaba por llegar. En la última temporada del fantástico Porsche 919 hybrid LMP1 en competición no sólo Brendon Hartley logró llevarse de nuevo el título mundial (esta vez junto a su amigo de infancia Earl Bamber además de Timo Bernhard) sino que además logró al fin el triunfo en las 24 Horas de Le Mans tras el enésimo fiasco de Toyota y la persecución en las horas finales al Oreca 07 LMP2 de Jackie Chan DC Racing. La etapa de Hartley en resistencia se cerró además con un triunfo en Petit Le Mans al volante del Nissan DPi de Extreme Speed Motorsport, compartido con Ryan Dalziel y Scott Sharp.

Un regreso a los monoplazas muy poco usual:

Poco después de que Porsche anunciara su marcha de la categoría LMP1 del Mundial de Resistencia ya empezó el runrún de que Brendon Hartley podía volver a ponerse al volante de un monoplaza. Honda quería un piloto de relumbrón para IndyCar Series y Ganassi conocía ya al neozelandés por su participación en Daytona el año anterior. Todo parecía hecho para que Hartley y su compatriota Scott Dixon defendieran los intereses del histórico equipo estadounidense en 2018. Pero se interpuso la Fórmula 1.

Con Carlos Sainz Jr. camino de Renault, Daniil Kvyat sentenciado y un Red Bull Junior Team en descomposición, Toro Rosso tenía una vacante que cubrir inmediatamente en Fórmula 1. Y antes incluso de que concluyera la temporada 2017 el neozelandés recibió la llamada de sus viejos amigos de Red Bull, que habían seguido patrocinándole a nivel personal en el WEC tal y como evidenciaban los logos de su casco. Así pudo debutar en Fórmula 1 en el Gran Premio de Estados Unidos, donde acabó 13º. Fue el mejor resultado de las cuatro carreras que disputó, marcadas por multitud de problemas de fiabilidad en los motores Renault.

Sin embargo no hay pilotos japoneses con Superlicencia en vigor y afrontar una nueva etapa junto a Honda con un novato como Pierre Gasly es un riesgo, por lo que la decisión de mantener a Brendon Hartley en Toro Rosso para 2018 es del todo lógica. Desde luego se espera de él algo más que aparecer sin más en carrera y evitar errores como en el final de temporada 2017, pero un piloto con virtudes a nivel de desarrollo y cierta experiencia es sin duda vital en un proyecto como el de Toro Rosso-Honda.

El año 2018 sería seguramente la despedida que no quería el neozelandés de la Fórmula 1. Penúltimo en la clasificación final de la temporada, Hartley conseguía únicamente cuatro puntos en las 21 carreras, siendo décimo en Azerbaiyán y Alemania y terminando noveno en Estados Unidos. Decía adiós al campeonato con sabor de boca muy amargo, después de que surgiera esta nueva oportunidad que prácticamente le devolvía a la casilla de salida, de nuevo como piloto de fábrica de Porsche Motorsport y a la espera de conocer si formaría en el futuro parte del programa de la compañía en Fórmula E.