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Citroën apunta a convertirse en la próxima marca para el Projekt E del World RX

El mismo día en que Citroën anunciaba su acuerdo con el equipo ciclista del AG2R, el Mundial de RallyCross nos dejaba entrever que la firma de los dos chevrones será una de las marcas que estará involucrada en el futuro eléctrico del campeonato. Un teaser, una imagen entre penumbras… suficiente para reconocer las formas características de los nuevos modelos de los galos. Si a todo ello le únicos que el Projekt E, el campeonato creado por STARD, ha estado calentando la llegada de una firma, rojo y eléctrico; Citroën.

Habrá que esperar al comunicado oficial, pero obviamente todas las piezas del puzle encajan. El lanzamiento reciente de un nuevo eléctrico de Citroën, su salida del Mundial de Rallyes y su decisión de no coincidir con Peugeot en cuanto a estrategias, dejándoles por tanto a la firma del león el hecho de tener un programa en competición con un híbrido, terminan por resolver un acertijo que no tenía tampoco demasiado misterio desde que lo planteará la cuenta oficial del World RX hace unos minutos.

Lo lógico comercialmente podría haber sido el emplear el nuevo Citroën ë-C4 como protagonista de esta ofensiva eléctrica en competición por parte de los franceses, sin embargo, parece que se han decantado por emplear una base ya conocida y aprovechar de paso el conocimiento adquirido con el Citroën C3 WRC en el Mundial de Rallyes para convertirlo en este caso en un Supercar alimentado por baterías. Algo similar a lo que ya hizo GRX con el Hyundai i20 WRC de 2016, pero en este caso amoldándolo al kit suministrado por los austriacos.

Debemos recordar que STARD ya presentó su proyecto y su tren motriz empleando un Ford Fiesta, el cual ya ha entrado en competición recientemente junto a Manfred Stohl en Hungría. Según los datos teóricos, ese Ford Fiesta ELECTRX era capaz de entregar hasta 450 kW de potencia (más de 620 CV) y desarrollar un par de 1.100 Nm con una velocidad punta de 240 km/h. La unidad de potencia es capaz entregar el 0-90% de torque en aproximadamente 0,032s, mientras que los motores giran hasta 14.000 rpm.

Cada kit está compuesto por los motores eléctricos, los sistemas de control, la transmisión, el RESS (Rechargable Energy Storage System), el pack de electrónica, el cableado y el sistema de recarga. Una de las noticias más importantes en su presentación es que el kit daba la opción de que se adaptaran los motores de calle a este nuevo tren motriz, mientras que el vehículo elegido debería ser del Segmento B. El precio objetivo de STARD era que todos los elementos se pudieran adquirir por unos 194.000 euros.