Koji Watanabe y Adrian Newey se conocen desde hace años e inclusive compartieron alegrías en el box Red Bull Racing, pero ahora, tras un inicio de temporada muy complicado, las acusaciones desde ambos bandos se han desatado ya que en Japón no fue agradable advertir que la escudería británica señaló a Honda como la causa de todos los problemas, en tanto Watanabe argumentó que tienen las pruebas en el dinamómetro de la unidad de potencia y considera necesario que se revise el chasis AMR26 porque allí pueden estar las causas de lo que ocurre con las vibraciones. Desde HRC han manifestado su interés en colaborar en todo lo que sea necesario para salir del fondo de la parrilla, pero todavía no han escuchado a Newey, en su posición cómo jefe de Aston Martin, indicar que se va a realizar un análisis en el chasis y en las piezas que se fabrican en Silverstone.
Al ser único equipo con el cual opera Honda, los japoneses no tienen cómo comparar información de la unidad de potencia instalada en otro chasis, así que prácticamente están siendo obligados a soportar los señalamientos de sus socios desde la pretemporada, etapa en la cual se encendieron las alarmas ante la falta de recorrido y el bajo rendimiento que han arrastrado desde entonces. Las vibraciones en el área de las baterías fue el primer gran problema que se encontró, Honda se enfocó en una serie de contramedidas y los resultados en cierta forma han sido positivos ya que al menos Fernando Alonso pudo completar el Gran Premio de Japón. Pero de igual manera permanecen las tensiones internas puesto que Newey declaró que su chasis es uno de los cinco mejores de esta temporada, lo que pudiera ser cierto debido a las extraordinarias credenciales de su diseñador, no obstante, en Honda observan con preocupación que no parece existir la autocrítica en Aston Martin.
Honda viene de cuatro temporadas operando junto a Red Bull Powertrains con las unidades de potencia congeladas en su desarrollo, en un ciclo que inició en el 2018, jamás existió cuestionamiento alguno hacia lo que entregó el proveedor a la estructura Red Bull, a pesar de llegar muy tarde a la era híbrida y afrontar malas temporadas junto a McLaren. Ahora se encuentran en medio de un clima conflictivo donde el propio Newey, quien ha estado involucrado en este proyecto desde el año pasado, y que justamente proviene del ciclo exitoso de Red Bull-Honda, ha señalado al fabricante japonés de ser el único culpable de lo que ahora sucede. Desde Sakura contemplan avanzar en gran medida cuando la FIA les asigne una oportunidad de desarrollo a través del sistema ADUO, lo que les dará la opción de mejorar la fiabilidad y el rendimiento, inclusive también de analizar un posible rediseño si es necesario, pero requieren que su socio despeje también sus dudas. El trabajo en el dinamómetro no se ha detenido, en tanto Honda permanece a la espera de las indicaciones de la FIA por un lado y de un examen del chasis y demás componentes procedentes de Aston Martin por el otro, así que básicamente siguen operando bajo su única visión.
Según palabras de Koji Watanabe:
Bajo las regulaciones actuales, es difícil mejorar el rendimiento en sí, por lo que actualmente estamos enfocados en cómo mejorar la fiabilidad, y también, dentro de las reglas, tenemos que mejorar el rendimiento. Obviamente debemos esperar porque el reglamento no permite hacer cualquier tipo de cambios en el tiempo que quieras. Por supuesto, en al área de la unidad de potencia no podemos resolver todos los problemas, necesitamos la colaboración de Aston Martin para resolver el problema, no sólo la unidad de potencia, porque también está involucrado el chasis.
Vía PlanetF1





