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Fórmula 1

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Red Bull y el Safety Car revolucionan el gallinero. Crónica del GP de China 2018

Eloy Entrambasaguas | 15 Abr 2018
Ricciardo China victoria crónica larga 2018
Ricciardo China victoria crónica larga 2018

El Gran Premio de China 2018 nos rompió todos los esquemas. Puede que Shanghái sea es un circuito que acostumbre a ofrecer grandísimas carreras salvo que aparezca la lluvia y que Ferrari viniera dominando el inicio de temporada, pero mereció mucho la pena madrugar para disfrutar de la increíble victoria de Daniel Ricciardo y la magnífica gestión del Safety Car a nivel estratégico por parte de Red Bull, logrando así dejar fuera de juego tanto a la Scuderia como a una Mercedes que también le ganó la partida en ese ámbito a su rival directo.

La jornada se torció para Ferrari desde la misma salida, pues al defenderse de su compañero Sebastian Vettel dejó sin espacio a Kimi Räikkönen. Buena maniobra a nivel individual pues se mantuvo en el liderato, pero de cara a lo que vendría más tarde esto dejó vendido al alemán, al lograr colocarse Valtteri Bottas y Max Verstappen tras él. El alemán demostró más ritmo y logró abrir hueco, mas la estrategia le dejó vendido.

Como suele ser norma, fue Red Bull quien removió antes el avispero y abrió el baile de paradas. A fin de cuentas Daniel Ricciardo era el último de los de cabeza y tenía todo que ganar en caso de undercut, sorprendiendo algo más que Max Verstappen también entrara a montar compuesto medio. El movimiento provocó la reacción de Mercedes, mientras Ferrari se dormía en los laureles y veía cómo Valtteri Bottas le hacía un undercut de libro a Sebastian Vettel cuando el alemán parecía tener la carrera controlada. Ferrari trató de sacrificar a Kimi Räikkönen para retener al finlandés, pero ni por esas Vettel logró adelantarlo. Y ahí llegó el momento clave de la carrera.

Valtteri Bottas ya había logrado adelantar a Räikkönen y éste se había marchado a boxes cuando en una maniobra incomprensible y tras recibir órdenes de equipo Brendon Hartley no abrió la puerta a su compañero Pierre Gasly, éste se precipitó y los pilotos de Toro Rosso colisionaron en la horquilla esparciendo todo tipo de restos de fibra de carbono por la pista. La decisión de Dirección de Carrera fue clara, Safety Car. Y una vez más Red Bull vio el cielo abierto y decidió animar una carrera que en principio estaba ya bastante asentada: tanto Max Verstappen como Daniel Ricciardo montaron neumáticos blandos con la esperanza de aprovecharlos en la resalida.

La carrera se relanzó con veinte vueltas por delante y muy pronto quedó claro que los de Milton Keynes habían acertado de pleno. Pero tan a tiro veía Max Verstappen la victoria que se precipitó. El neerlandés intentó adelantar por el exterior de la curva 7 a Lewis Hamilton, que utilizó al máximo la anchura de la pista y le dejó sin hueco, marcándose Max una excursión que permitió a su compañero Daniel Ricciardo superarle. Además perdió lógicamente comba al acumular suciedad en los neumáticos.

A partir de ahí la exhibición de adelantamientos nos la brindó el australiano, que encadenó frenadas extraordinarias en la horquilla hasta ponerse a tiro de piedra del liderato, que tomó gracias a un arriesgado y magnífico adelantamiento a Valtteri Bottas en la curva 6. Para entonces su compañero Verstappen ya había protagonizado la maniobra polémica de la carrera: error de cálculo en la horquilla y embestida a Sebastian Vettel que acabó con semitrompo de ambos. La sanción de diez segundos a Verstappen, idéntica a la recibida por Gasly, se antojó para muchos escasa al ver cómo podía seguir con su alto ritmo de carrera mientras Sebastian Vettel se hundía, pero tras años de inconsistencia por parte de Dirección de Carrera y los comisarios uno sólo puede aplaudir que se juzguen igual incidentes idénticos y que estas decisiones no se retrasen durante horas.

Mientras Daniel Ricciardo se hacía una victoria majestuosa, sin poder olvidar que tuvo que afrontar la clasificación tras una reparación de última hora, Verstappen lograba adelantar en pista a Lewis Hamilton y cruzar meta tras los otros integrantes del podio, Valtteri Bottas y Kimi Räikkönen, lo cual equivalió a terminar quinto. Nico Hülkenberg protagonizó una buena carrera para ser sexto, al superar a Vettel tras el famoso incidente, y Fernando Alonso pudo adelantar al alemán con una maniobra al límite, dejándole sin espacio al final del 'caracol'. Un séptimo puesto tan trabajado como afortunado, pues el Safety Car también le permitió realizar su parada e imponerse así en la batalla estratégica a Haas y Force India. Cerraron la zona de puntos Sebastian Vettel, Carlos Sainz que en el inicio de carrera tuvo un duelo al límite con su compañero de equipo, y Kevin Magnussen.

La escabechina montada tanto por el Safety Car como por la acertada apuesta estratégica de Red Bull (a quien le saldrá mejor o peor, pero siempre arriesga y es de agradecer) permite que el campeonato se vuelva a cerrar y que por ejemplo el mal fin de semana de Lewis Hamilton pase bastante más desapercibido. Sebastian Vettel se mantiene líder del campeonato, pero su renta mengua hasta los 9 puntos sobre Hamilton y los 14 sobre Bottas. Además Mercedes se sitúa un punto por encima de Ferrari. Por detrás la regularidad de Fernando Alonso tiene premio, con el español aún sexto gracias a los errores de Max Verstappen, que debe madurar a pasos agigantados si quiere aspirar a algo más que animar carreras, y McLaren cuarta.

Foto | Red Bull Content Pool